martes, 25 de agosto de 2009

SAVIO NSEREKO


Es un hecho que la sociedad alemana tiene un alto grado de mestizaje, como consecuencia de la inmigración que recibió el país hace varios años. Este hecho social se está reflejando en el balompié germano, ya que muchos hijos de inmigrantes ya visten la casaca blanca de las categorías inferiores de la selección alemana. La selección germana sub-21 se proclamó este verano campeona de Europa, y su once inicial estaba formado por jugadores de ascendencia polaca, iraní, bosnia, turca e incluso española. Un año antes, Alemania también se proclamaba campeona de Europa, pero en la categoría sub-19. En ese torneo brillaron dos futbolistas con raíces africanas, el ariete Sukuta-Pasu y el que fue proclamado cómo mejor jugador del Europeo, Savio Nsereko.

Nsereko es un mediocampista que destaca por su buen golpeo de balón y por su desparpajo a la hora de encarar. Tiene una potente zancada y un gran repertorio de caracoleos, que en ocasiones debe saber reservar, ya que producen pérdidas peligrosas o provocan la ira de su marcador. Es un futbolista incisivo, explosivo en la arrancada y difícil de frenar cuando parte con campo por delante. Otra de sus características es la polivalencia, ya que puede desenvolverse por ambas bandas, en la mediapunta e incluso, esporádicamente, ha desempeñado la posición de mediocentro organizador nada más llegar a Upton Park. No obstante, es un jugador de banda y, aunque es diestro, se siente más cómodo entrando por el carril izquierdo, desde donde traza excelentes diagonales para sacar a relucir su potente disparo, disparo que, por otra parte, debería ser más preciso. Es de ese corte de futbolista que necesita estar en contacto con el cuero permanentemente para brillar, que sufre cuando no tiene la posesión del esférico. Por ello, se encuentra constantemente en movimiento, realizando desmarques para facilitar el pase a sus compañeros. Gracias a su extraordinario golpeo de balón, es un jugador ideal para ejecutar las jugadas a balón parado, por lo que siempre finaliza la temporada con una cifra alta en lo que a asistencias se refiere. Es un gran asistente por su capacidad de buscar a sus compañeros sacando faltas lejanas y saques de esquina, pero le cuesta asociarse con sus compañeros cuando conduce en carrera, mostrando un individualismo que debe corregir.

Nació en Kampala, capital de Uganda, pero se crió en Alemania. Empezó su trayectoria futbolística en el Munich 1860, club en el que estuvo hasta los dieciséis años. El Brescia es un club que se mueve muy bien en el mercado de las jóvenes promesas, ya que no hay que olvidar que descubrieron a Marek Hamsik siendo un niño, como también hay que recordar que tuvieron en sus filas al prometedor Santacroce. Por ello, no dudaron en lanzarse a la contratación del joven alemán cuando conocieron las cualidades del centrocampista. Durante su primera temporada, ocupó un rol secundario en el conjunto italiano, pero ganó experiencia y logró adaptarse al fútbol practicado en la Serie B. Su segunda campaña iba a ser el paso definitivo para ganarse la etiqueta de promesa a nivel mundial, ya que, aunque no acababa de ser un fijo en el once inicial, iba a salirse en un gran evento a nivel de categorías inferiores de selecciones, el Europeo sub-19. Alemania se llevó la victoria derrotando en la final a los azzurri y Nsereko brilló con luz propia, mostrando a todo el continente su fútbol repleto de descaro. Tras sobresalir en este certamen, continuó con su gran progresión, convirtiéndose en la piedra angular del Brescia. Cada partido que pasaba, Savio ganaba en madurez y daba un nuevo recital de pases. Sus grandes actuaciones llamaron la atención de muchos equipos militantes en la máxima categoría del fútbol italiano, pero sería un club inglés el que conseguiría hacerse con su pase. El West Ham, entrenado por el ex jugador Gianfranco Zola, fue el nuevo club de la joven perla germana. En la capital inglesa perdió el protagonismo que tenía en Brescia, teniendo que conformarse con salir en las segundas partes, dejando pinceladas de su habilidad. Quizá por ello, Hrubesch, seleccionador sub-21, no le incluyó en el equipo que, a la postre, se proclamaría campeón de Europa en tierras suecas. Es un jugador con mucho futuro, pero, por el momento, tiene que convencer a su técnico para entrar con más frecuencia en las alineaciones.

*Actualmente en la Fiorentina

También disponible en http://caviardefutbol.blogspot.com

4 comentarios:

Helion dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Helion dijo...

No conocía a este jugador y le voy a seguir, todos sabemos que el Brescia tiene mucho ojo con los jóvenes y que casi siempre aciertan, así que debe ser un gran jugador.
Sobre que no fuera convocadoal Europeo sub 21: vi el Europeo sub 21 y creo que un jugador de este perfil podría encajar con un juego de banda abierto con Marin por una y Nsereko por la otra, pero tampoco creo que fuera el estilo de juego de la selección sub 21 eurocampeona

Saludos desde http://ojeadorinternacional.blogspot.com/

PD: Y lo siento por haber eliminado el comentario anterior ;)

Joshua dijo...

buenas.
la verdad que me parecio muy raro que un Alemán fuera a jugar a Italia y que no decidiera crecer en su país ahora en el West Ham habrá que seguirlo apunta maneras pero aver si le dan oportunidades.

Saludos desde
http://joshuasolofutbol.blogspot.com/

Iván Álvarez dijo...

@Joshua
Yo tampoco creo que consiguiera entrar en el once inicial, ya que en su puesto se encontraban Özil y Marin, pero sí pienso que podía disponer de minutos como los tuvo, el ahora jugador del Wolfsburgo, Fabian Johnson