domingo, 2 de junio de 2013

TONNY VILHENA


Hay resultados que, por su excesiva dureza, marcan un punto de inflexión en el devenir de un club y plantean la necesidad de establecer cambios en el organigrama deportivo en aras de evitar un pronunciado bache deportivo que amenace el equilibrio institucional. El bochornoso 10-0 encajado por el Feyenoord en el feudo del PSV a finales del año 2010 desató todas las alarmas dentro de una hinchada otrora acostumbrada a pelear incluso por títulos a nivel continental. Aunque la temporada no parecía la más halagüeña por las contundentes derrotas cosechadas en la primera vuelta, Mario Been logró evitar el fantasma del descenso y comenzar a ofrecer minutos a los jóvenes talentos del club en un clima de máxima tensión. Al finalizar aquel curso futbolístico fue reemplazado en el banquillo por Ronald Koeman, el hombre elegido para guiar un nuevo proyecto dirigido por Martin Van Geel en el que la cantera iba a tener un protagonismo preponderante ante las dificultades económicas.

Aprovechando la prolífica academia del conjunto de Rotterdam, se pasó de luchar por la permanencia a soñar con levantar el título de campeones de la Eredivisie en un lapso de tiempo inferior a un año. Un notable incremento en el rendimiento deportivo que otorga más mérito al cambio de rumbo conducido por el ex zaguero al tener en cuenta el destacado papel que tuvieron el elevado número de jugadores procedente de los escalafones inferiores del club. La mejor recompensa para esos pilares en la buena marcha del equipo fue la convocatoria para la selección absoluta, un premio que se ha vuelto a repetir en la presente temporada. Si Louis Van Gaal reclutó desde sus primeros días en el cargo a puntales feyenoorders como De Vrij, Martins Indi o Clasie, el último en sumarse a su proyecto de regeneración oranje ha sido otro diamante de la escuadra de De Kuip, el talentoso centrocampista Tonny Vilhena.

Vilhena es un mediapunta reconvertido a centrocampista que explota la llegada desde segunda línea. Nace como jugador de tres cuartos, pero desde su llegada al profesionalismo encuentra su posición más habitual en el interior izquierdo de una medular formada por tres efectivos. Dinámico, busca constantemente el contacto con el esférico y demuestra su desparpajo descolgándose frecuentemente para llegar al balcón del área y probar fortuna con su duro disparo desde media distancia. Atesora un gran nivel técnico y demuestra facilidad asociativa, pero a pesar de generar ventajas interactuando con sus compañeros de ataque tiende más a la verticalidad que a la horizontalidad. La naturaleza de su juego es simple elección derivada de sus condiciones físico-técnicas. Es potente y bate líneas de presión en conducción sin excesivas dificultades. Opta por llegar al área empleando la vía rápida, lo que no significa que esa decisión sea siempre la más acertada.

Instintivo para atacar los espacios, aunque la tendencia de Ronald Koeman ha sido retrasar su posición para implicarle en la creación de juego, Tonny se siente como pez en el agua cerca del área rival. Huye de la circulación de balón tediosa y siempre busca otorgarle fluidez a través de paredes y demás combinaciones rápidas, aunque aún denota tintes individualistas que le provocan pérdidas peligrosas. Bien formado en el apartado técnico, adereza su educado pie izquierdo con unas buenas condiciones físicas que le permiten elevar el ritmo de su juego. Lejos del estereotipo de zurdo elegante que destaca por su impacto visual moviéndose por detrás de los delanteros, explota la potencia de su carrera para agitar el entramado defensivo rival. Capacitado para el cambio de ritmo, su demoledora conducción le permite ir de área a área sin dificultades aprovechando los desajustes del rival cuando éste tiene la mayoría de sus efectivos en posiciones adelantadas.

Inteligente en los controles, se orienta de forma correcta y aprovecha su explosividad en la arrancada para eludir sin dificultades la presión de su marcado. Su manejo del cuero es el primer paso para dominar la jugada. Recibe y no tarda en alzar la cabeza para diseñar el ataque, combinando la precisión en el pase corto con la visión de juego para batir líneas a la espalda de los zagueros cuando porta el cuero en posiciones avanzadas. Hábil en el manejo del esférico, domina el timming de pase para retener el esférico y enviarlo a la espalda del lateral rival para ofrecer profundidad por el costado izquierdo. Dotado de un excelente regate corto que le permite aventurarse en complicadas jugadas individuales, en el balcón del área no se lo piensa dos veces. Control rápido y golpeo seco para no ofrecer al guardameta rival la oportunidad de prepararse en su estirada. Defensivamente peca de indisciplina táctica, roba por presencia física, lo que le induce al error en sus entradas y a la falta de frescura en los tramos finales del encuentro. Certero ejecutor de las jugadas a balón parado, es una joya que lucha por consolidar la regularidad de su juego cuando su carrera da sus primeros y brillantes pasos.

Nacido el 3 de enero de 1995, de padre angoleño y madre holandesa, Tonny Emilio Trindade de Vilhena llegó al mundo en la localidad de Maasluis. Allí dio sus primeros pasos de su trayectoria futbolística enrolado en las filas del modesto VDL de su región natal. Su zurda, repleta de precisión y no exenta de potencia, llamó la atención del Feyenoord y a los ocho años llegó a Rotterdam para ingresar en una de las canteras de los Países Bajos. Fue escalando peldaños en la cantera del club con la esperanza de triunfar algún día en el primer equipo como lo estaba haciendo por aquel entonces Robin Van Persie, otro zurdo forjado en el organigrama juvenil de la entidad.

Siempre un paso por delante, enfrentarse a rivales que le superaban en edad no fue impedimento para destacar sobre el rectángulo de juego y supuso un buen reclamo para recibir la llamada de los encargados de gestionar el vivero de talentos de la federación holandesa. Albert Stuivenberg, seleccionador sub-17, le reclutó para el Europeo de la categoría y le ofreció los mandos de un equipo que arrasó al combinado alemán en la final disputada en Novi Sad. Un éxito que aquella generación, plagada de jugadores formados en la academia feyenoorder no podría repetir meses más tarde, cuando en el verano de 2011 fracasaron estrepitosamente y fueron eliminados del Mundial juvenil en la fase de grupos.

LA MADUREZ OCULTA LA FECHA DE NACIMIENTO
Sin tiempo para lamentarse por el sabor amargo vivido con la casaca oranje, Tonny continuó con su meteórica carrera hacia el primer equipo del Feyenoord. Su estreno como profesional se produjo a inicios de 2012 y, desde ahí final de la pasada campaña, comenzó a integrarse en la dinámica del conjunto dirigido por Ronald Koeman sumando algunos minutos e incluso una titularidad en el decisivo encuentro frente al Twente por la segunda plaza. Con el traspaso del veterano El Ahmadi al Aston Villa este verano, Vilhena fue el elegido para llenar el vacío dejado por el marroquí en la medular. Antes de eso, había conquistado su segundo cetro continental en categoría sub-17 con una actuación más discreta que en la edición anterior, pero demostrando la sangre fría necesaria para anotar el último lanzamiento desde los once metros en la igualada final con los germanos de nuevo como enemigos.

Comenzó la presente temporada desde el banquillo, pero una vez superada la primera decena de jornadas recibió la titularidad y se aferró a ella a base de excelentes actuaciones que han atraído la atención de las escuadras más poderosas del continente. “Lo compararía con Steven Gerrard, él también tiene esa gran habilidad de ir de área a área” afirma su compañero Boetius, otra de las revelaciones del curso en De Kuip hasta su lesión. “Es dinámico, lucha y aparece en fase de llegada, no sólo es muy fuerte técnicamente, es un Seedorf zurdo” señala Graziano Pellè, máximo artillero del Feyenoord en gran medida gracias a las asistencias del talentoso centrocampista de origen africano. Ya citado por Van Gaal para los últimos compromisos de la selección absoluta, a pesar de no llegar a la veintena ya ha disputado varios encuentros con el combinado sub-21 y es más que probable su presencia en el Europeo de la categoría que se disputará el próximo mes en Israel. Una buena actuación en el país hebreo sería el trampolín definitivo hacia la élite del fútbol continental.



domingo, 26 de mayo de 2013

DOMENICO BERARDI


Estadios semivacíos, venta de sus jugadores emblemas o extravagantes dirigentes que se mueven de forma surrealista en el mercado de traspasos. El Calcio no atraviesa su mejor momento y desde la cúpula rectora ya se toman medidas para poner freno a su preocupante involución. La Serie B, sumida en un deprimente estado económico, ha optado por aprobar un límite salarial que entrará en vigor la próxima campaña. En medio de  la caótica situación en la que se ve inmersa la categoría de plata del fútbol italiano sobresale la inteligente gestión del Sassuolo. Presidido desde 2002 por el magnate Giorgi Squinzi, gestor de Mapei durante la época dorada de la empresa transalpina dentro del ciclismo, la entidad neroverde ha liderado con mano firme todo el campeonato gracias al brillante desempeño de la joya de su cantera, el atacante Domenico Berardi.

Berardi es un extremo izquierdo exquisito en el apartado técnico. Zurdo muy fino en el apartado técnico, el costado es el hábitat natural para demostrar su precisión en la alta asistencia pero se siente cómodo moviéndose por la parcela central para contribuir a hilvanar los ataques de su equipo. Sus rasgos físicos tienen aroma de especialista de banda antiguo, de esos que anteponen la exactitud a la electricidad. Potente en la zancada, no es explosivamente superior en carrera pero no requiere el desafío de la velocidad para generar quebraderos de cabeza a su marcador y desequilibrios en el entramado defensivo rival. Minucioso en el control de balón, no es efectista en el regate ni demuestra gran variedad de registros en el uno contra uno pero aprovecha su gran golpeo de balón para habilitar a sus compañeros de ataque. Voluntarioso en el retorno, no es un dechado de sacrificio defensivo pero tapa las irrupciones ofensivas con balón del lateral de su banda.

Sutileza y potencia en su pie izquierdo bien acompañadas por su gran manejo del perfil diestro, lo que no le penaliza cuando el quiebro ‘sitúa’ el cuero en su pierna menos hábil. Lúcido en la interpretación del juego, aprovecha el funcionamiento colectivo en ataque para penalizar los errores del entramado defensivo rival demostrando su sobresaliente movilidad entre líneas. Participativo, a pesar de su escasa experiencia no le asusta asumir responsabilidades y se escuda en la potencia de su conducción para capitanear transiciones rápidas. Azote de las zagas cuando conceden espacios a su espalda por su criterio batiendo líneas de presión, juega con y sin balón obteniendo recepciones ventajosas con asiduidad en los metros finales. Aún discontinuo, su bisoñez desemboca en una falta de ritmo que acusa en momentos de alta intensidad. Asistente cum laude, su magistral ejecución en las jugadas de estrategia y su disparo desde media distancia le permiten desafiar de manera individual al guardameta.

Nacido el 1 de agosto de 1994 en el pueblo de Cariata Marina, Domenico Berardi vivió su infancia en el municipio cercano de Bocchigliero. Pronto comenzó a mostrar pasión por el cuero y para darle rienda suelta ingresó en el Castello, modesto club de su región natal. Técnico zurdo de impacto visual, su aspecto desgarbado y su fina conducción llamaban la atención de los asistentes a sus encuentros. Se le intuía el talento pero no terminaba de demostrarlo y dar un salto que le permitiese elevar su fútbol a palcos de mayor entidad. Ante el paso del tiempo y con la amenaza del estancamiento como compañera de fatigas, una casualidad cambió su carrera deportiva.

LA PACHANGA QUE CAMBIÓ SU VIDA
Ignorado hasta entonces por los equipos profesionales, la visita para ver a su hermano Francesco, estudiante de enfermería en Módena, iba a convertirse en el inesperado trampolín en su carrera hacia el profesionalismo. El viaje, del que ya han pasado tres años, desembocó en una pachanga entre amigos. Liberado de la presión de la táctica y una camiseta ‘oficial’, Domenico destacó sobremanera y logró atraer la atención de Luciano Carlino, uno de los encargados de las categorías inferiores del Sassuolo. No desaprovechó la ocasión y se enroló en el conjunto juvenil de la entidad neroverde donde, pese a unos comienzos un tanto complicados, logró imponer la sutileza de su pie izquierdo.

Finalizado su proceso de adaptación al club emiliano, la pasada campaña se erigió en uno de los líderes del conjunto primavera. Totalmente superados los fantasmas que le alejaban del profesionalismo, su liderazgo a lo largo de toda la temporada en el equipo filial fue recompensada por Fulvio Pea (técnico de la primera plantilla acostumbrado a tratar diariamente con jóvenes talentos tras su paso por el sector juvenil del Inter), que premió su excelente desempeño a través de la convocatoria para el histórico playoff de ascenso disputado ante la Sampdoria. Berardi no logró debutar, pero su mera presencia en la concentración supuso el punto de referencia en su breve carrera.

Este verano Di Francesco, su principal valedor, comenzó a darle confianza reclutándole para el stage de pretemporada del primer equipo buscando dar un salto en su progresión. Trabajando codo a codo con unos jugadores que habían rozado el ascenso a la élite del fútbol italiano, Berardi dio un paso al frente y se ganó un lugar en el primer equipo. Debutó oficialmente en un encuentro copero y, a renglón seguido, le otorgó la titularidad en la jornada inicial del campeonato liguero. Prolongando su cuento de hadas, en el segundo encuentro de Serie B logró estrenarse como goleador, el primer tanto de la decena que adorna su casillero actualmente.

Tifoso interista desde su niñez y admirador de Ibrahimovic y Messi, la prensa italiana le compara con el Van Persie que deslumbró en el Feyenoord, aquel que pese a ser un imberbe dominaba el carril izquierdo del ataque de De Kuip. Aunque siempre es difícil parangonar a jugadores de distintas edades y nacionalidades, es innegable que Berardi guarda similitudes con los inicios del ahora ariete red devil. Sus goles y asistencias son fundamentales para el firme liderato del Sassuolo en la Serie B. La Juventus sigue de cerca sus evoluciones y Mancini ya ha mandado ojeadores al estadio de Modena, antes de que diese el salto a la selección sub-21. “Seguirá en el Sassuolo, es lo ideal para crecer” asegura su agente Giuseppe Galli. Squinzi, presidente del club, lo tiene claro: “el futuro de Berardi está aquí”.


sábado, 18 de mayo de 2013

CHRISTIAN BENTEKE

Hubo un tiempo en el que el famoso Big 4 de la Premier League (Manchester United, Chelsea, Arsenal y Liverpool) parecía inamovible y alcanzar un billete para la Champions League se antojaba una empresa casi quimérica para cualquier otro conjunto de la élite del fútbol inglés. Antes de que los petrodólares desembarcasen en la parte skyblue de Manchester solamente el Aston Villa amenazó realmente con romper el statu quo de la cima de la clasificación. Dirigido por Martin O’Neil, el proyecto del conjunto de Birmingham rondó durante varias temporadas la cuarta plaza pero al no alcanzarla en ninguna de las ocasiones se vio abocada al fin de ciclo con la fuga de estrellas. Gareth Barry y Ashley Young hicieron las maletas para luchar por retos mayores en Manchester y los villanos iniciaron un proceso de involución que les ha sumido en la pugna por evitar el descenso. Atrás quedan los duelos en los que se miraba de tú a tú a los campeones. Ahora esos encuentros se saldan con goleadas en contra. El cielo es gris sobre Villa Park, pero en el horizonte se vislumbra un rayo de esperanza cuando lo sobrevuela Christian Benteke.

Benteke es un delantero de notables recursos para protagonizar y enriquecer los ataques de su equipo. Su poderío físico invita a buscarlo mediante el balón largo pero cuenta con mayor variedad de registros para no condicionar el desempeño de sus compañeros. Inteligente para moverse de espaldas al marco rival, protege  bien la posesión del cuero y favorece la llegada de los centrocampistas desde segunda línea. No es un ariete de gran peso pero sí estructurado muscularmente, lo que unido a su carácter belicoso provoca que nunca rehúse la pugna física con los centrales. Incisivo para atacar los espacios, aprovecha su potente zancada para castigar la espalda de los zagueros. La misma potencia de zancada que le permite sacar réditos al contragolpe, escudándose también en su habilidad para proteger el cuero en carrera.

Es un ariete voraz, de gatillo fácil, que no se lo piensa a la hora de armar la pierna y buscar la meta rival cuando recibe sin ser obstaculizado por su marcador. Siempre atento a los movimientos de sus compañeros de vanguardia, no se caracteriza por la finura de sus acciones con el cuero pero sí por la imprevisibilidad de sus definiciones. Diestro natural, más que perfil malo cuenta con pierna menos buena, la que no rehúsa emplear siempre que encuentra un balón suelto dentro del área rival. Oportunista, es esa hiena que huele la sangre de sus presas y aprovecha cualquier descuido para asestarle la dentellada. Desatascador y punto de referencia a través del juego directo, también sabe desnortar a los centrales cayendo a ambas bandas para generar espacios o recurrir a la diagonal que le abra hueco para un posterior disparo.

Vencedor de las disputas aéreas, es un generador constante de segundas jugadas y el mejor socio para atacantes incisivos en el desmarque, ávidos para lucrarse de sus prolongaciones. Con un amplio margen de mejora en los controles, sus carencias se destapan a la hora de combinar con sus compañeros en espacios reducidos. Le cuesta orientarse de forma correcta y manejar ciertos automatismos técnicos pero interpreta bien el juego para darle continuidad y vértigo de forma tan simple como pragmática. Demoledor en los primeros metros de carrera, a pesar de su envergadura impacta por sus arrancadas. Están repletas de energía y corre con la fe del que va a encontrar su recompensa en la meta. Teniente general del aire, a su descomunal potencia de impulso agrega un instinto depredador para pisar área con vehemencia cuando el cuero proviene desde un costado.

Nacido en Kinshasha el 3 de diciembre de 1990, la vida de Christian Benteke está marcada de forma inexorable por el episodio bélico desarrollado en su país natal durante la última década del siglo XX. La lucha entre el líder guerrillero Kabila y el dictador Mobutu sembró el terror en toda la geografía de Zaire y obligó a muchos congoleños a buscar un lugar para seguir sus vidas lejos del conflicto armado. Christian fue uno de los niños que dejó atrás su casa para alcanzar la tranquilidad en Lieja. Su padre Jean Pierre decidió enviarle a casa de su tío acompañado de su madre para que creciese lejos de la batalla. “Mi padre estaba en el ejército y se anticipó, preocupado porque la guerra nos alcanzase” recuerda refiriéndose a su desembarco europeo.

Con el fútbol como vía de escape, da sus primeros pasos en el modesto Jeunesse Sportive Pierreuse Club. Demuestra desde muy pronto un idilio con la portería rival y el gran conjunto de la ciudad, el Standard, le recluta con 12 años tras observar su devastador potencial goleador. Su estancia en Lieja no es todo lo duradera que él deseaba, ya que en plena adolescencia abandona el club para completar su formación en las filas del Genk. Allí, el técnico Hugo Broos le brinda la oportunidad del debut profesional tras dejar buenas sensaciones con el combinado nacional sub-17. Le otorga minutos hasta final de temporada y se le ofrece un contrato profesional pero decide regresar a la disciplina del Standard nada más comenzar 2009. De vuelta a Lieja, no goza de la continuidad necesaria para continuar con su progresión.

Para no frenar su evolución se acuerda su cesión al Courtrai. Allí, bien dirigido por un Georges Leekens que un año más tarde le llevará a la selección absoluta, se reivindica como ambicioso matador de área y supera la quincena de goles en su primera temporada completa como profesional. A la campaña siguiente, cuando por fin parecía haber hallado un hueco en el plantel del Standard, el último día de mercado estival iba a suponer una decepción para él. Pese a sus reticencias, es utilizado como moneda de cambio y se produce su desembarco a préstamo en las filas del Mechelen. Sufre un retroceso respecto a sus guarismos, pero a pesar de su descenso anotador el Genk se vuelve a fijar en él obteniendo el 100% de su ficha.

PORQUE SEGUNDAS PARTES NO SIEMPRE FUERON MALAS
De vuelta al Fenix Stadion se produjo su eclosión. Recupera su olfato goleador y su nombre comienza a aparecer con fuerza en las páginas de los diarios deportivos internacionales, favorecido por su titularidad en una emergente selección belga en la que aún no ha explotado todo su potencial. El Aston Villa, en busca de un ariete para paliar los continuos problemas físicos de Darren Bent, se hizo con sus servicios apurando el cierre del último mercado estival. La operación, cifrada en torno a los 7 millones de libras y discutida en un primer momento, no pudo ser más provechosa para el conjunto de Birmingham.

En Villa Park, Benteke ha confirmado las buenas sensaciones mostradas en Bélgica y se ha erigido en eje absoluto de la escuadra dirigida por Paul Lambert. El ariete ha representado el clavo ardiendo al que aferrarse para conseguir una sufrida permanencia en la Premier League. Las grandes escuadras británicas suspiran por él pero desde la entidad de Birmingham trabajan para asegurar su continuidad en el club mediante una sustancial mejora salarial. Su entrenador lo tiene claro: “Benteke es un atacante de clase mundial”. Con sus goles, Villa Park supera la depresión que supone la añoranza de tiempos mejores.


martes, 30 de abril de 2013

MATTIA DE SCIGLIO



Ser canterano en un gran club nunca es una labor sencilla. Años de trabajo para demostrar capacidad de rendimiento al más alto nivel para que, a menudo, se vean truncados en la antesala del primer equipo por el poderío económico y las complejas relaciones entre equipos y agentes de futbolistas. Lastrados por su falta de oportunidades, la mayoría de los jóvenes tiene que recurrir a las cesiones con destino a equipos menores que sirvan como trampolines al inicio de sus carreras. Salir a préstamo es la vía más usual para hacerse un hueco a corto plazo pero no siempre es garantía de éxito, como tampoco lo es una sucesión de buenos partidos del integrante del filial que encadena buenas actuaciones durante sus primeros pasos en el plantel profesional.

Encandilar a la prensa y afición sin haber alcanzado la decena de partidos es como si un ciudadano de humildes ingresos compra un boleto de lotería y resulta premiado. Cualquiera desea la situación pero no todo el mundo está preparado para administrar su nuevo e inesperado patrimonio. Es entonces cuando cobra protagonismo la manida afirmación que reza que lo difícil no es llegar sino mantenerse. La ilusión de un canterano es alcanzar la cima de la gran montaña y vestir en la élite unos colores que ha amado desde pequeño, pero sin olvidar conservar la bandera que representa la consumación de su desafío. Vigilar la progresión dentro del terreno de juego y controlar los elogios desmesurados son aspectos clave para no entorpecer la progresión de las estrellas en ciernes. Eso es lo que trabaja el cuerpo técnico y la directiva del Milan, ilusionada con su zaguero más prometedor, Mattia De Sciglio.

De Sciglio es un lateral caracterizado por la versatilidad. Un plus importante de cara a afrontar la intensa carga de partidos a las que se ven sometidas las grandes escuadras europeas. Con capacidad para adaptarse a ambos flancos de la zaga, se muestra sólido en labores defensivas y no renuncia a asomarse con peligro en ataque gracias a su habilidad para enviar servicios peligrosos al corazón del área. Atesora tacto para impactar con el cuero, lo que le confiere precisión en el golpeo, pero debe mejorar su timming de pase para generar ventajas a sus compañeros cuando reparte asistencias. Diestro natural, su proyección ofensiva no se ve mermada cuando actúa por el costado izquierdo, ya que ejecuta rápido el movimiento diagonal para acomodarse a su perfil idóneo y centrar con peligro. Incisivo en sus incorporaciones, el factor sorpresa es su aliado porque tiene más lagunas en la conducción y le cuesta más sumar en ataque posicional.

Astuto para interpretar el curso de la jugada, se muestra anticipativo y eficaz en el robo cuando el rival conduce el cuero por el costado. Un péndulo, que recorre la totalidad de su carril con intensidad y constancia para ofrecer superioridades numéricas a su compañero de banda. Demuestra pundonor y no le asustan los encuentros de pierna dura, haciendo gala de una determinación y vehemencia en la entrada para salir vencedor de muchas disputas en balones divididos. Aunque es más proclive a adelantarse al duelo individual, no rehúsa ser encarado. En el uno contra uno impone sus buenas condiciones físicas, ágil para afrontar el contrapié y potente zancada en progresión. Concentrado para complementarse con sus compañeros de zaga en la mayoría de automatismos defensivos, domina la salida para tirar el fuera de juego y se muestra disciplinado en la basculación pero su endeblez en el juego aéreo le penaliza a la hora de cerrar los centros procedentes del carril contrario. Un lateral con buenas características físicas y rigor táctico que debe adquirir madurez competitiva.

Nacido el 20 de octubre de 1992 en Milán, Mattia De Sciglio tuvo su primer contacto gracias al Santa Chiara e San Francesco di Pontesesto, el equipo del centro social de la iglesia. Criado en Rozzano, municipio a las afueras de la capital lombarda, tras un fugaz paso por el Cimiano fue reclutado por el Milan, que pagó 500 euros por incorporarle a los 10 años. Ingresó en la cantera rossonera con la intención de llegar a la élite del fútbol italiano, soñando con emular la trayectoria de su ídolo Maldini. Defendiendo los colores del equipo de sus amores no tardó en ganarse el beneplácito de los técnicos por su versatilidad, determinación y capacidad para el aprendizaje.

Con la humildad como seña de identidad, De Sciglio fue quemando etapas en la cantera del club lombardo erigiéndose como pilar básico en el entramado defensivo de los diferentes equipos de la estructura formativa. Respetando las categorías por edad pero sin ocultar un grado de madurez que le auguraba un brillante porvenir en su trayectoria profesional. Paso a paso, llegó al conjunto Primavera, antesala de la primera plantilla donde encontró el primer punto de inflexión en su carrera. Fue el líder de la zaga de una generación talentosa que se proclama campeón de la Coppa de la categoría en la que también brillaban Merkel y Simone Verdi. Allegri no pasó desapercibida la jerarquía de De Sciglio y comenzó a citarle con asiduidad para los entrenamientos del primer equipo.

Compartir experiencias diariamente con jugadores de primer nivel constituye un aprendizaje a marchas forzadas para De Sciglio, que absorbe como una esponja los consejos de Zambrotta y vive en primera persona el despegue de Abate, modelo a seguir para el joven Mattia. Destacado por la intensidad y determinación en cada ejercicio, entrena con ilusión como uno más dentro del plantel profesional y juega todos los fines de semana con el conjunto primavera para no frenar su progresión. Su versatilidad y constancia en el rendimiento son recompensadas por los técnicos de la federación italiana, quienes, tras hacerle defender los intereses de la selección sub-19, le reclutan para el combinado sub-20 con el que disputará torneos de relevancia internacional como el Quattro Nazioni.

En una muestra más del correcto sendero por el que se guía su progresión, Allegri le incluyó en el stage estival de 2011 y no tardó en hacerle debutar, ordenando su ingreso en el terreno de juego durante los últimos minutos de un encuentro de la fase de grupos de la Champions League frente al Viktoria Plzen, rival contra el que se estrenaría como titular en el encuentro de vuelta disputado en Praga. No desentona pero el técnico de Livorno entiende que aún no está preparado para gozar de continuidad y no le otorga hasta finales de aquella campaña, cuando le sitúa en el once inicial en el duelo liguero frente al Chievo disputado en abril. Destaca y vive su primer encuentro desde el minuto uno en San Siro apenas un mes después, pero su confirmación en la élite se produce frente al Inter. En el Derby della Madonnina, los problemas físicos de Bonera le obligan a dejar el terreno de juego a los veinte minutos y el joven De Sciglio responde al desafío con un brillante desempeño.

PROGRESO CON LA FIGURA DE MALDINI SIEMPRE PRESENTE
En la presente campaña, ya como miembro oficial de la primera plantilla tras firmar su contrato profesional, está confirmando las buenas sensaciones e incluso ha desatado las comparaciones con su ídolo de infancia. “Desde que era un niño era fan del Milan y seguía a Maldini porque era defensa como yo y capitán del equipo. Pienso que es demasiado pronto para ser comparado con él porque acabo de empezar” reconoce De Sciglio en un ejercicio de sensatez sin ocultar que le encantaría repetir la carrera del legendario defensor milanista. Aconsejado por Nesta antes de que el veterano central emigrase al fútbol estadounidense, desde las primeras jornadas del campeonato liguero, difíciles en los resultados colectivos, ha dado muestras de su consolidación al primer nivel. “Las circunstancias en las que él lo está haciendo bien son más duras que las de mi debut en el Milan” reconoció el segundo técnico Tassotti a finales del mes de septiembre, cuando una grave crisis clasificatoria azotaba al club lombardo.

Los refuerzos en el mercado invernal y una mejora a nivel de juego han desencadenado un notable ascenso durante los primeros meses de 2013 que han provocado un efecto dominó en el rendimiento de De Sciglio. Eficiente para desenvolverse en los dos costados de la zaga, el joven lateral vio recompensada su excelente campaña con la reciente llamada de Prandelli que, tras haberle citado para un encuentro amistoso frente a Inglaterra, le hizo debutar el pasado mes de marzo en el combinado absoluto como titular en el carril izquierdo de la línea defensiva. “Está destinado para la grandeza. Es un extraordinario jugador y alguien como él nace una vez cada 20 años” afirma Pancaro, zaguero del último gran Milan que se coronó campeón de la Champions League en 2005 bajo la dirección de Ancelotti.

Al igual que ocurriese con Davide Santon, el ascenso en el fútbol italiano del joven lateral lombardo está siendo fulgurante. La prometedora y efímera estadía del ahora zaguero del Newcastle en el Giuseppe Meazza fue devorada por el fantasma de Facchetti. Ahora, en casa rossonera, pretenden evitar que la historia se repita con un De Sciglio que recibe numerosas comparaciones con los zagueros más ilustres del club. La escuadra dirigida por Berlusconi vive un momento de reconstrucción motivada por la grave coyuntura económica y para volver a reinar deberán guardar con mimo la progresión de jóvenes como Mattia. Evitar la alta carga de presión ejercida por un pasado glorioso se antoja clave para que los jóvenes talentos contribuyan a reverdecer viejos laureles.


martes, 23 de abril de 2013

ANDREAS CORNELIUS

Con capacidad para más de 40 000 espectadores, el Parken Stadion se estableció sobre el territorio en el que se emplazaba el Idraetsparken, forja de los integrantes de una selección danesa que bordó su nombre en letras de oro en los anales de la historia al proclamarse campeón de Europa en el año 1992, cuando sorprendieron a propios y extraños superando a todos sus rivales en Suecia durante un campeonato en el que se ‘colaron’ tras estallar la Guerra de Yugoslavia. Lejos de aquellos días de gloria, el combinado nacional danés lucha en la actualidad para clasificarse a los grandes eventos internacionales aprovechando el calor de una hinchada pasional que lleva en volandas a los suyos cada partido. Feudo compartido del FC Copenhage y la ‘dinamita roja’, el Parken Stadion ya no es sede de enfrentamientos tan épicos como en la década de los noventa pero sigue estando de plena actualidad por albergar las actuaciones de Andreas Cornelius, uno de los talentos nórdicos más vigilados por los conjuntos europeos.

Cornelius es un delantero de gran presencia física, un ariete puro perteneciente a esa estirpe de jugadores que vive por y para el gol. Potente en carrera larga, atesora una buena estructura física y sabe utilizarla tanto para el beneficio individual como para el aprovechamiento colectivo. A pesar de su envergadura, es un atacante dinámico que exprime su extensa zancada aunque aún debe mostrarse más incisivo para atacar los espacios y castigar la espalda de los centrales. Zurdo de correcto manejo de su pierna diestra, posee un buen golpeo desde media distancia que no duda en emplear siempre que su marcador se lo permite. Un disparo duro y sin adornos, en el que prima la vehemencia sobre la colocación, características que influyen irregularmente en las posibilidades de éxito de la definición. Cual goleador de raza, sus movimientos parece agilizarse en la zona donde todo se decide, dentro del área rival, donde demuestra eficacia y perspicacia a partes iguales para liberarse de la marca del zaguero.

Siempre tiene la portería entre ceja y ceja. Sin embargo, su falta de experiencia aún le juega malas pasadas en la definición y necesita ampliar su variedad de registros en la finalización de las jugadas. Representa un desahogo para el juego de su equipo a través de balones largos pero se encuentra con mayores dificultades para dar continuidad a las jugadas lejos del área rival. Lejos de la excelsitud en los controles, su corpulencia le penaliza en el momento de preparar en golpeo y en ocasiones ralentiza la fluidez de la circulación en la zona de tres cuartos. Es por ello que está lejos de la autarquía y le cuesta generar sensación de peligro cuando no cuenta con socios cerca de su posición. Es en el juego aéreo donde exprime con mayor eficacia su potencial físico. Alto y resistente al contacto, su potencia en el salto y su técnica de impacto en el testarazo le convierten en un bastión para cargar el remate cuando sus compañeros envían el balón al área. Posee ese intangible tan preciado que es el olfato goleador.

Nacido en la capital danesa el 16 de marzo de 1993, Andreas Cornelius inició su aventura en el mundo de fútbol de la mano del modesto BK Hekla, club donde adquirió sus primeras enseñanzas y le sirvió como trampolín para llegar al FC Copenhage, uno de los conjuntos más laureados del país nórdico. Fue escalando peldaños en las categorías inferiores de los leones dando muestras de su potencial goleador y dejando destellos de su brillante porvenir. Referente ofensivo de su generación en el sector juvenil del club capitalino, los técnicos de la federación danesa no pasaron desapercibida su progresión y le fueron incluyendo en los distintos combinados nacionales.

Su evolución siempre fue resaltada por los técnicos formadores de la escuadra del Parken, pero había un pequeño obstáculo que entorpecía su ascenso al plantel profesional. Era un compañero de club, Kenneth Zohore, el que ‘torpedeaba’ su camino hacia la élite del fútbol nórdico. El ariete de origen africano, debutante más joven en la Superliga danesa, eclipsaba la progresión de Cornelius y monopolizaba los focos mediáticos en torno a los canteranos del conjunto de la capital. En el mercado invernal de la pasada campaña hizo las maletas rumbo a Florencia y dejó un vacío en la delantera que pronto sería rellenado con otro de los productos más ilusionantes de las categorías inferiores del club.

Andreas Cornelius aprovechó la vacante dejada por Zohore para firmar su contrato como profesional y realizó su debut en el mes de abril de 2012. Fue introducido de manera progresiva en la primera plantilla hasta hacerse un hueco en las alineaciones. Una vez asentado en la titularidad, comenzó a mostrar la confianza en si mismo derivada de su fuerte personalidad y todo su arsenal ofensivo. Casi una veintena de goles en su primera temporada en la élite que fueron insuficientes para cosechar el título liguero pero que le empezaron a granjear una fama en el concierto futbolístico europeo.

Tras un fugaz paso por la selección sub-21, ya se ha estrenado como goleador en el combinado nacional absoluto. Wenger, mentor de Nicklas Bendtner, quiere repetir la operación con él. Un anhelo de conseguir sus servicios que también comparten Stoke City y Chelsea entre otros clubes. Sin embargo, mientras los equipos ingleses inician una carrera por lograr su contratación, desde Copenhage aseguran no estar dispuestos a vender a su joven perla. Si el precoz ariete continúa a este ritmo goleador, el poderío económico y el mayor prestigio del campeonato inglés le arrastrarán más temprano que tarde a las islas británicas.


sábado, 13 de abril de 2013

SEBASTIAN JUNG

Todo cambia, nada permanece. Esta afirmación tan aparentemente metafísica encuentra fiel reflejo en el fútbol, donde la hegemonía, tanto a nivel de clubes como de selecciones nacionales, sigue un curso cíclico. Sustentado en una fiel hinchada y unas potentes infraestructuras de base, el fútbol alemán vive actualmente un momento dulce que se refleja en la pujanza de su campeonato doméstico y la fortaleza de la mannschaft. Bajo la dirección de Joachim Löw, el combinado germano ha experimentado un cambio de tendencia provocado por las irrupciones de jóvenes jugadores caracterizados por un mismo patrón. El nivel técnico por encima del músculo, primer mandamiento de una camada de jóvenes que amenazan con cristalizar la metamorfosis del balompié germano. Florecen los centrocampistas livianos repletos de talento pero no terminan de emerger zagueros sólidos que aporten la tradicional estabilidad de la línea defensiva teutona. Para solucionar uno de los problemas en el flanco de esa retaguardia progresa con fuerza un talento que ya se rifan las grandes escuadras europeas, Sebastian Jung.

Jung es un lateral derecho de largo recorrido. Rápido y enérgico, su equipo encuentra un recurso notable para ser profundo merced a la constancia de sus incorporaciones ofensivas. Como la torre en un tablero de ajedrez, el carril diestro es hábitat natural abrumadoramente abarcable para él. Resistente aeróbicamente, sube y baja la banda a lo largo de los noventa minutos sin que ello suponga una merma en su intensidad durante los tramos finales del encuentro. Eficaz al tackle, es difícil superarle en el uno contra uno y pese a su liviana morfología, que a priori debería conferirle una gran capacidad de reacción, no sufre en exceso cuando es retado por extremos explosivos en los primeros metros de carrera. No es el más fuerte físicamente, por la vehemencia de sus acciones gana muchos balones divididos pero está lejos de mostrarse como favorito en la pugna cuerpo a cuerpo.

Inteligente para interpretar el juego, dobla con criterio a su compañero de banda, algo que le permite crear superioridades numéricas con asiduidad. Tácticamente disciplinado, demuestra concentración para anular los movimientos de su marcado pero aún comete algún error grave por desacoplamiento con sus compañeros de zaga. Con buen tacto para centrar, no necesita excesivas concesiones para generar peligro. Se orienta el cuero para su pie derecho y golpea de forma certera buscando el corazón del área en aras de encontrar desubicados a los zagueros rivales. Está lejos de imponerse por su estatura, sin embargo atesora un potente salto que le permite ayudar al colectivo a la hora de defender las jugadas a balón parado. Impetuoso a la hora de pisar la zona de tres cuartos, su velocidad le capacita para generar ventajas en ataque posicional amparándose en el factor sorpresa.

Nacido el 22 de junio de 1990 en la ciudad alemana de Königstein, Sebastian Alexander Jung dio sus primeros pasos en el mundo del fútbol enrolado en las filas del modesto FC Königstein. Su velocidad y determinación sobre el terreno de juego le permitieron destacar entre el resto de sus compañeros del equipo de su ciudad natal y el Eintracht de Frankfurt, conjunto más importante de la región, se fijó en él y le incorporó a su cantera a los ocho años de edad. A pesar de su demarcación, a priori con poca influencia sobre el resto del equipo, pronto brilló con luz propia, escalando peldaños en las categorías inferiores con un marcado perfil ofensivo en su juego y dejando gratas sensaciones en los técnicos que siguieron en primera persona su evolución.

Tras curtirse en el filial del club rojinegro, su estreno en la Bundesliga se produjo a comienzos del año 2009, cuando aún no había cumplido 19 primaveras. Fueron apenas 15 minutos, pero suficientes para convencer a su técnico y estrenarse desde el pitido inicial a la semana siguiente en el modesto Commerzbank Arena. De manera paulatina para no entorpecer su ascendente progresión, fue haciéndose un hueco en las alineaciones de la primera plantilla y obtuvo la recompensa de su convocatoria para el Mundial sub-20. Los germanos habían conquistado un año antes el Europeo sub-19, por lo que afrontaban la cita mundialista con altas expectativas y partían como favoritos en la mayoría de quinielas. Sin embargo, ese favoritismo comenzó a esfumarse cuando Hrubesch no pudo incluir en la convocatoria a dos piezas claves en ataque como Gebhart y Deniz Naki y los jóvenes germanos mostraron preocupantes carencias ofensivas que dificultaban la demostración en tierras egipcias de su dominio continental.

Tras superar con dosis de épica el primer enfrentamiento a cara o cruz frente a Nigeria, los alemanes cayeron en cuartos de final frente a Brasil, a la postre subcampeona, en un torneo donde Jung tuvo un discreto rendimiento. A pesar de que la cita mundialista no fue excesivamente satisfactoria ni en lo colectivo ni en lo individual, Jung adquirió enseñanzas de la experiencia y comenzó a forjar una madurez que le iba a beneficiar en los años posteriores. Finalizó la campaña consolidándose como titular al mismo tiempo que su nombre aparecía regularmente en las listas de convocados de las selecciones inferiores de la federación germana. La siguiente campaña, a pesar de confirmar su evolución a título personal, supuso un mazazo, ya que asistió impotente al descenso de categoría del club que le formó como jugador.

Fue un paso atrás para dar dos hacia adelante. El conjunto de Frankfurt regresó a la élite del fútbol alemán con suficiencia y Jung, desde el carril diestro de la zaga, se erigió en pieza clave del conjunto del Commerzbank Arena. En la presente campaña, bajo la dirección de Armin Veh las ‘águilas’ están volando alto en su retorno a la Bundesliga. La base del equipo que logró al ascenso más el alto rendimiento de las incorporaciones estivales ha provocado que el equipo luche por las plazas que dan acceso a competiciones europeas. Capitán de la sub-21 alemana y con contrato sólo hasta 2014, el Inter suspira por él para encontrar un digno sucesor a Maicon y tanto Borussia Dortmund como Bayern pretenden hacerse con sus servicios. Mientras tanto, el lateral ha dado alguna pista afirmando que le “gustaría ser dirigido por Guardiola”. Convocado por Löw en la anterior jornada de amistosos internacionales, es el futuro ‘2’ de la mannschaft.