![]() |
Fuente: bolognafc.it |
“Estoy muy contento de cómo ha
sucedido la historia, te puedo decir que la calidad no tiene…” Amadou Diawara
cruza los brazos, se encoge de hombros, tartamudea, comienza a gesticular y no encuentra
la forma de articular las palabras para describir a un periodista su inesperado
asentamiento en el primer equipo del Bolonia cuando parecía un refuerzo
destinado al conjunto Primavera. Gira
la cabeza para hablar con el jefe de prensa rossoblu
y al mirar al frente ve a los periodistas y se echa las manos a sus ojos
vidriosos. La emoción y los nervios se entremezclan en su primera rueda de
prensa el pasado 30 de septiembre. Para entonces, el jovencísimo centrocampista
había encadenado tres titularidades con buenas sensaciones en un equipo al que
se le resistían los resultados positivos en el inicio liguero.
“De niño jugaba en Guinea en un
equipo de la iglesia y me trajo a Italia mi agente, Robert Visan. Después Corvino
me probó en su academia de Lecce durante una semana y me prometió que me
llevaría con él”, explica a La Gazzetta
dello Sport el mediocentro, que fue inscrito en la Virtus Cesena tras
aterrizar en territorio transalpino y, después de un par de pruebas, se enroló
en la primera plantilla del San Marino, club del tercer escalafón del fútbol
italiano. Una quincena de partidos le bastaron para demostrar que, pese a su
bisoñez, la categoría se le quedaba pequeña.
“El campeonato de Lega Pro (Tercera División) me ha sido
muy útil porque entendí la dinámica del fútbol italiano. Un día quiero debutar
en Serie A, pero soy consciente de que el trayecto es bastante largo”, afirmaba
el mediocampista africano el pasado verano. Pantaleo Corvino, director
deportivo del club de Casteldebole, fue clave en el atajo tomado por Diawara
para alcanzar la élite italiana. “Mantuvo su palabra y me fichó para el
Bolonia, no podía llevarme de primeras porque era extracomunitario”, desvela Amadou,
que llegó al Renato Dall’Ara de la mano del hombre que propició el desembarco
en el Calcio de Mirko Vucinic, Stevan
Jovetic y Matija Nastasic.
El destino de Diawara en la
presente campaña iba a ser el conjunto Primavera
de la entidad rossoblu, pero su
madurez y buenas actuaciones durante la pretemporada le impulsaron hasta la
primera plantilla. “Tiene un largo camino por recorrer y juego en una posición
delicada, pero tiene carácter y ha progresado durante la pretemporada. Debemos ser cautos antes de catalogarlo como un fenómeno”, manifestó Delio Rossi, el técnico que le hizo dio la alternativa
en Serie A, para que los focos mediáticos no deslumbrasen a su pupilo oriundo
de Guinea Conakry.
“Es un jugador con una gran fortaleza física, muy
buena capacidad de control y fuerte defensivamente”, explica Luca Mancini, presidente del San Marino Calcio, ahora en
el cuarto escalón del fútbol italiano, que podría llenar sus arcas con hasta
800.000 euros por la venta del futbolista. Migajas para la plusvalía que podría
obtener con su futuro traspaso el Bolonia, que, según publicó La Gazzetta dello Sport, ya ha rechazado una oferta de 13
millones de euros del Schalke 04 y otra del Eintracht de Frankfurt. En la
Bundesliga, al igual que en la Premier League y en el seno de los grandes
clubes del futbol italiano han quedado prendados de la capacidad para barrer el
juego ofensivo rival de un futbolista con muchísima personalidad. Tímido y
parco en palabras delante de un micrófono, pero desvergonzado en la medular de
su equipo.
La reciente salida de la entidad de la Emilia-Romagna de Pantaleo
Corvino, gran artífice de la llegada de Diawara a Bolonia, añade más
incertidumbre al futuro de la joven perla, que rompió su relación profesional
con Robert el pasado mes de enero para pasar a ser representado por Daniele
Piraino, agente considerado afín a Romualdo Corvino, hijo de Pantaleo. El Corriere di Bologna especulaba la pasada semana con la
presión del club con el objetivo de emplazar al jugador a un nuevo cambio de
representante para dejar sus asuntos en las manos de Federico Pastorello,
agente durante su carrera futbolística de Marco Di Vaio, actual manager de la
sociedad boloñesa. Al acecho aguarda el Manchester City, ya que el Daily Mirror
apunta al mediocentro africano como una de las peticiones de Guardiola a su
llegada a la disciplina ‘citizen’.
¿Futuro azzurro?
“Su deseo es llegar a
ser italiano en todos los sentidos y un día poder vestir la camiseta de la selección
nacional”, desvelaba a la víspera de las pasadas vacaciones navideñas
su exagente Visan con unas declaraciones que chocaban con la decisión inicial
del jugador, que había definido como una de sus metas llegar a vestir la
camiseta del combinado nacional de Guinea Conakry. “Obviamente Amadou está muy
arraigado a Guinea, pero en Italia es muy feliz. Cada intenta adentrarse en
nuestra cultura y tradiciones”,
explica Visan abriendo la puerta a una convocatoria con la Nazionale.
El aumento de jugadores con doble nacionalidad en Coverciano,
centro de operaciones de la selección italiana, amplía el horizonte azzurro del futbolista menor de 19 años con
más minutos en las grandes ligas europeas, que se ha consolidado en las
alineaciones del Bologna. Primero lo hizo a las órdenes de Delio Rossi y, tras
la destitución del técnico de Rimini, bajo los designios de Roberto Donadoni
sin perder la humildad y la motivación por progresar. “Debo mejorar tácticamente”, señala el guineano, que necesita ser
menos impulsivo con el balón dividido para no incurrir en sanciones
disciplinarias que condicionen su actuación a lo largo de los noventa minutos.
Esas carencias en el rigor táctico,
vinculadas en Italia a su juventud y a su formación fuera de una cantera
europea, no eclipsan su despliegue en la parcela ancha, ofreciendo tranquilidad
delante de la defensa y criterio con la pelota en los pies. Capaz en el juego
aéreo merced a su buena compostura física, es batallador y desplaza el balón
con ambas piernas, lo que le ofrece una salida por ambas perfiles tras frenar
el avance adversario. “Me gusta mucho Yaya Touré, me inspiro en él y
quiero seguir sus pasos”, confesó
durante su primera aparición en sala de prensa Diawara, menos proclive que el
de Costa de Marfil en sus escaramuzas ofensivas, pero con similitudes en el
juego respecto al centrocampista del Manchester City.
“Cuando veo a Diawara
me recuerda a Yaya Touré. Pienso que la Premier League debe ser su campeonato”, esgrime Luca Mancini, que se deshace en elogios hacia el
centrocampista al igual que exjugadores del Bolonia como Lamberto Zauli en la
web de la UEFA: “Tiene 18 años, pero cuando lo ves en el campo
parece que está jugando en el jardín de su casa. Si sigue mejorando está
destinado a convertirse en un gran jugador. No me sorprende que grandes clubes
lo estén siguiendo”.
La D&D
“Es un proyecto de
gran jugador, todavía es muy joven, pero cuando eres tan bueno la edad no es
importante. Él juega con entusiasmo. Puede carecer de experiencia, pero eso es
parte del juego y llegará con el tiempo”, expone Roberto Donadoni, que no miró la fecha de nacimiento
para darle las riendas del equipo a él y a otro compañero como Donsah,
estableciendo una sociedad que la prensa transalpina ha bautizada como D&D.
El mediocampista ghanés es su compañero en la medular y su mejor amigo en el
vestuario.
Juntos reivindican el leitmotiv “la calidad no tiene edad”, repetido por Diawara ante los
periodistas cuando se iniciaba la temporada de su estreno en la élite, decorada
con excelentes actuaciones en sus 34 titularidades. “Todo parece un sueño. Ha
ido muy rápido, estaba jugando en el equipo de mi parroquia y ahora estoy aquí.
Solo tengo 18 años y quiero mejorar”, proclamaba el pasado mes de enero a los reporteros de la UEFA. De
los humildes campos al lado de las iglesias guineanas a los mejores templos del
fútbol europeo, la juventud y las condiciones innatas bendicen el prodigio que
quieren seguir disfrutando en Bologna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario