viernes, 30 de marzo de 2012

CLASIE Y GUIDETTI

Cuando Ronald Koeman tomó las riendas del Feyenoord allá por el pasado mes de julio, muchos aficionados del club comenzaron a temerse lo peor. Todavía horrorizados por la desastrosa labor en el banquillo de su hermano Erwin y la nefasta primera vuelta de la pasada campaña, pocos esperaban un resurgir de la entidad de Rotterdam. Más aún después de las bajas de hombres fundamentales en la escuadra de De Kuip. Sin embargo, tras veintisiete jornadas el equipo se encuentra a tan solo cinco puntos del líder y, lo que es más importante, ha sabido encontrar los reemplazos para Fer y Castaignos y Wijnaldum con las eclosiones de Cabral, Clasie y Guidetti.

Clasie es un mediocentro moderno, de esos que realizan muchas labores y casi todas las completan con éxito. Una simbiosis entre táctica y técnica, capaz de mostrar jerarquía con el balón y sin él. Disciplinado en el apartado posicional, es inteligente y trata de anticiparse a las acciones del rival, provocando sus errores en la entrega. Sus carencias en el apartado físico son tan evidentes como subsanables. La estructura corporal que posee no es la más oportuna para las batallas aéreas en la medular, pero intenta evitar esa desventaja situándose en el lugar más propicio para evitar segundas jugadas. Más que correcto en la basculación, se desplaza bien de forma lateral aunque se precipita en algunas ocasiones frente a rivales que le imprimen mucho dinamismo a la circulación de balón.

Un centrocampista con personalidad al que no le asusta tomar responsabilidades. Distribuye con coherencia, no abusa de la conducción e imprime fluidez a la circulación de balón de su equipo. Excelente en los controles, su buen posicionamiento en la recepción le permite sacar ventaja de su primer toque. Un provecho que incrementa gracias a su agilidad mental, ya que suele pensar qué hacer con el cuero un segundo antes de entrar en contacto con él. Preciso en los desplazamientos largos, sus magníficos cambios de orientación permiten descongestionar la medular cuando el rival aprieta la salida de balón. Diestro con correcto manejo de su pierna izquierda, ejecuta con gran precisión saques de esquina y faltas laterales. Casi siempre con la cabeza levantada, su precisión en el envío le convierte en un buen lanzador de contragolpes.

Nacido en la ciudad holandesa de Haarlem el 27 de junio de 1991, Jordy Clasie inició su andadura en el mundo futbolístico de la mano del modesto Koninklijke Haarlemsche Football Club de su urbe natal. A pesar de su físico menudo no tardó en destacar por encima de sus compañeros de equipo y los ojeadores del Feyenoord, siempre perspicaces a la hora de reclutar jóvenes talentos del país, no dudaron en incorporarle a su cantera. Su incorporación fue todo un acierto por el cuadro de Rotterdam y pronto se dieron cuenta de que tenía muchas probabilidades de llegar a triunfar algún día en el primer equipo.

Stanley Brard, jefe de ojeadores del Feyenoord, fue uno de los que más insistió en él. “Siempre fue consistente, trabajando duro para llegar al máximo nivel. Como jugadores como Wim Jansen y probablemente Xavi y Scholes, su estatura provocó que desarrollase su inteligencia para enfrentarse a jugadores más grandes” declara Brard para explicar la clave de su éxito y el proceso que tuvo que vivir para llegar a la élite del fútbol holandés. Su gran desempeño en categoría juvenil no pasó desapercibida para los técnicos de la federación neerlandesa que decidieron citarle para disputar el Europeo sub-19 en Francia.

EL EXCELSIOR, SU TRAMPOLÍN
En Normandía mostró su inteligencia sobre el terreno de juego y su capacidad de liderazgo portando el brazalete de capitán. Sin embargo sus compañeros no acompasaron su rendimiento y apenas pudieron sumar tres puntos en la fase de grupos cayendo eliminados de forma prematura. No obstante, ni su excelente actuación con la casaca oranje le garantizaba gozar de continuidad en la primera plantilla feyenoorder. Por ello decidió probar fortuna enrolándose en las filas del Excelsior como cedido. “La competencia en el centro del campo del Feyenoord era mortal. No podría jugar mucho y en el Excelsior podía mejorar y regresar para reclamar mi sitio” asegura el joven mediocentro en relación a su decisión.

Como el propio jugador preveía la cesión fue la decisión más correcta para continuar con su progresión. En el club rojinegro gozaba de continuidad y vivir con la sombra del descenso acechando durante toda la temporada le hizo adquirir la madurez necesaria para regresar y ser protagonista en el club que le formó como jugador. Junto a los goles de Guyón Fernández, su jerarquía en el centro del campo fue capital para que el Excelsior alcanzase la permanencia. Esta campaña, con Ronald Koeman sentado en el banquillo de De Kuip, Clasie se asentó en la titularidad desde la primera jornada. Lejos de ser uno más en el once inicial, se convirtió en el timón, el eje sobre el que pivota todo el equipo.

La antigua afirmación de que no se puede llegar a la élite siendo bajito queda una vez más refutada con la irrupción de este talentoso centrocampista que afirma fijarse en Xavi y Cesc Fabregas para mejorar su estilo de juego. La sensible baja de Leroy Fer ha caído en el olvido para los seguidores del club de Rotterdam ante la irrupción de Clasie. Internacional sub-21, Van Maarwijk ya le ha alabado en más de una ocasión y, aunque es bastante complicado que se produzca, no se descarta su salto a la selección absoluta. Con 20 años, el futuro es suyo.

Guidetti es un corpulento delantero que sabe sacar provecho de sus buenas dotes físicas. Peligroso en el juego aéreo y ortodoxo con el balón en los pies, hace gala de picardía y oportunismo para sacar provecho de cualquier error rival. Eficiente en el juego de espaldas al marco rival, realiza buenos controles  y aguanta bien el esférico, permitiendo a su equipo salir cuando el rival presiona y facilitando la llegada de los centrocampistas desde segunda línea. Diestro natural, conduce el cuero de manera eficaz pero no se prodiga mucho en el regate, sino que intenta finalizar la jugada lo más rápido posible escudándose en su buen remate con ambas piernas. Potente en la arrancada, se maneja bien en carrera larga gracias a su zancada y a su habilidad a la hora de aprovechar su corpulencia para mantener la posesión.

Un atacante con mucha personalidad que no rehúye el contacto físico. Sabe aguantar los envites del rival, sacando el remate incluso cuando su marcador se emplea con mucha dureza para frenarle.  Voluntarioso y más que capacitado para prolongar la jugada cuando recibe en campo propio, es ante todo un ariete, un delantero que se siente muy cómodo cerca del marco rival. Todavía con algunas carencias en el apartado técnico, no renuncia a caer a las bandas para recibir con mayor libertad y abrir huecos en el entramado defensivo rival merced a su criterio en la asociación. Sin embargo, en muchas ocasiones peca de individualismo, equivocándose a la hora de tomar la decisión más beneficioso para él y el colectivo. Poseedor de un gran golpeo de balón, prueba fortuna con frecuencia desde media distancia y hace gala de una extraordinaria frialdad a la hora de desafiar al portero desde los once metros.

John Alberto Fernando Andrés Luigi Olof Guidetti nació el 15 de abril de 1992 en Estocolmo pero pronto abandonaría su país de origen. Su padre Mike, maestro de profesión, decidió poner rumbo a Kenia con su hijo para ofrecer una educación a los más desfavorecidos. El pequeño John alternó las comodidades de su lugar de nacimiento con las deficiencias y la humildad del continente africano, puesto que vivió a caballo entre los dos territorios durante su infancia. Unos primeros años de vida que forjaron su carácter y le convirtieron en una persona realmente concienciada con los más necesitados, a los que pretende ayudar con una fundación que lleva su nombre y que tiene por objetivo mejorar las infraestructuras para la práctica del fútbol como vía de escape de la pobreza.

Inició su trayectoria futbolística con seis años en las categorías inferiores del Brommapojkarma sueco y la continuaría en territorio africano jugando para escuelas de futbol muy modestas de Nairobi como el Impala Black Stars Kibera, el Mathare Youth Sports Association o el Ligi Ndogo. Con catorce años regresa definitivamente al país escandinavo para volver a enrolarse en las filas del club de la capital sueca. Los técnicos que velaban por su progresión quedaron fascinados con su personalidad y su facilidad para perforar la portería rival. Batió todos los registros anotadores de la cantera del club y despertó el interés de numerosos equipos de Inglaterra, Holanda e Italia. Todos querían incorporar a sus categorías inferiores al talento de Estocolmo pero fue el Manchester City quien le convenció con la presencia de su compatriota Sven Goran Eriksson en el banquillo de los skyblues.

GOLES COMO MÉTODO DE IMPRESIÓN
Siendo apenas un quinceañero Guidetti cambió la capital sueca por Manchester y volvió a demostrar una asombrosa facilidad para adaptarse a las nuevas situaciones. A pesar de que su decisión de emigrar no fue muy bien vista por muchos entrenadores suecos, el bisoño delantero no tardó en impresionar a los técnicos de la academia citizen. Firmó un hat-trick en uno de sus primeros partidos con el equipo sub-18, un excelente encuentro que iba a servir como preludio de su extraordinario rendimiento durante su primer año en las islas británicas, en el que firmó un promedio de gol por partido.

Su trayectoria continuó por buen camino durante las siguientes campañas, pero su excesiva juventud y la gran competencia que existía en el ataque del primer equipo le impedían tener oportunidades de dar el salto a la Premier League. Por ello, para no frenar su progresión se decidió que lo mejor era que saliese cedido para gozar de minutos que le sirvieran como fogueo a nivel profesional. Su destino no era desconocido para él, volvía al distrito de Bromma para defender los colores del Brommapojkarma. Se hizo rápidamente con un puesto en las alineaciones pero llegó con el campeonato empezado y se encontró con un conjunto hundido en la tabla clasificatoria. Pese a las condiciones adversas, John no se rindió, anotó goles y repartió asistencias aprovechando de manera provechosa sus oportunidades aunque no pudiese lograr la permanencia del equipo en la élite del fútbol sueco.

Cuando finalizaba el año y en vistas de que su situación en Manchester no se modificaba decidió volver a hacer las maletas y marcharse cedido durante un mes al Burnley. En el condado de Lancashire alterna la titularidad con la suplencia y solamente ve puerta en una ocasión. Regresa a la disciplina ‘citizen’ en busca de convencer a Roberto Mancini pero no lo logra y continúa trabajando con el conjunto reserve. Así, ante las pocas expectativas de disfrutar de continuidad en la Premier League, todo apuntaba a que el joven artillero nórdico iba a desvincularse de la escuadra inglesa. El pasado verano expiraba su contrato con los skyblues y el Twente holandés movió ficha para obtener su contratación. Cuando parecía que el sueco iba a convertirse en nuevo delantero del club de Enschede, el Manchester City reaccionó y renovó al delantero después de un conflicto burocrático entre el club holandés y el agente del jugador.

En los instantes finales del pasado mercado estival Guidetti se incorporó como cedido a la disciplina del Feyenoord. Un estadio en el que el hace años el ariete predijo que iba a triunfar como ha reconocido recientemente en una entrevista. “Recuerdo cuando vine aquí para jugar con Suecia hace años. Nos llevaron a este estadio precioso y nos dieron un tour. Miré a un amigo y le dije que quería jugar en De Kuip un día. Unos años más tarde estoy jugando aquí, disfrutando de cada momento” asegura el delantero sueco. Y es que motivos para estar feliz no le faltan. Revelación goleadora de la campaña, suma ya dieciocho tantos en apenas dieciséis encuentros y ha perforado la meta rival en los encuentros más difíciles para su equipo.

“Estoy bastante contento con mi rendimiento hasta ahora, pero todavía hay algunas cosas que quiero mejorar. Si quieres ser el mejor, tienes que seguir luchando y trabajar duro. Mi sueño es convertirme en el mejor jugador del mundo” afirma ambicioso el nuevo ídolo del club de Rotterdam. Seguido de cerca por clubes de la talla del Inter, Liverpool o Bayern, el Manchester City espera que la próxima campaña Guidetti pueda aumentar la competencia de una delantera de altísimo nivel. El actual máximo artillero del Feyenoord prefiere evitar la rumorología pero es tajante a la hora de referirse a su regreso al Etihad Stadium. “No quiero estar en el banquillo” declara con rotundidad.

De ascendencia italiana, la prensa del país transalpino sugirió a Prandelli que hablase con él para convertirse en una buena alternativa de futuro para el ataque de los azzurri. Sin embargo, tras defender al combinado escandinavo desde la selección sub-17 hasta la sub-21 confirmó su compromiso con los suecos debutando con la selección absoluta el pasado mes de febrero. Ilusionado con poder entrar en la lista de veintitrés jugadores suecos que acudan a la Eurocopa el próximo verano, sueña con compartir delantera con Zlatan Ibrahimovic, su ídolo y referente. “Me gusta porque tiene mucha personalidad” asegura Guidetti. Un fuerte temperamento que, en cierta medida, comparten. En el encuentro disputado con el club de Rotterdam frente al RKC fue expulsado por quitarse la camiseta para celebrar un gol cuando ya había sido amonestado. Y es que así es John Guidetti, un goleador voraz que debe corregir ciertos aspectos para desarrollar todas las buenas condiciones que atesora.


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