viernes, 25 de enero de 2013

LUCAS DIGNE

Reza la experiencia en el mundo del fútbol que la resaca del éxito suele ser bastante difícil de digerir. La temporada 2010/2011 será difícil de olvidar para los aficionados del Lille por los excelentes resultados que cosecharon en ella. Campeones de liga y copa, superaron a todos sus rivales en el torneo galo con una apuesta por el fútbol ofensivo sustentada en el talento de Eden Hazard dejando el listón competitivo en un lugar muy alto. Tan brutal fue el ascenso que impidió a los pupilos de Rudi Garcia mantener su nivel de buenos resultados a lo largo del año siguiente. Realizando un balance de 2012, el año que se acaba de despedir no fue el soñado para el Lille.

La inevitable venta de su futbolista más determinante y la incapacidad para plantar cara en la máxima competición continental fueron los males que golpearon la moral de les dogues. Sin embargo, no todo fueron malas noticias para el conjunto norteño, que finalmente completó la mudanza a su nuevo hogar, el Grand Stade Lille Metropole. Un feudo moderno, acorde al nuevo status del equipo, que desde el verano es testigo de las cabalgadas de uno de los jóvenes valores del club que mostró su brillante porvenir a lo largo de 2012. El carril izquierdo del flamante estadio tiene dueño y no es otro que Lucas Digne.

Lucas Digne es un lateral de largo recorrido que representa una bocanada de aire fresco para los ataques de su equipo. El costado izquierdo es su guarida, el escenario elegido para mostrar todo su potencial atlético y asestar zarpazos a los zagueros que tienen la misión de abortar sus peligrosas irrupciones ofensivas. Potente zancada y notable progresión en carrera son sus mejores armas para recorrer de forma incansable un costado del que se adueña sin complejos a pesar de su bisoñez. No destaca por su facilidad asociativa, su virtud no reside en enriquecer los ataques posicionales sino en su capacidad de sorpresa, aprovechando su potencia para irrumpir con fuerza desde campo propio. Sin alardes técnicos, dobla al extremo, ataca al espacio y envía el balón al área aprovechando su buen golpeo en carrera, una cualidad difícil de contrarrestar para los centrales adversarios.

Aunque la proyección ofensiva es su atributo destacado, las labores defensivas no constituyen un quebradero de cabeza para él. Demuestra pundonor y valentía, no se achica ni rehúye el choque confiando en su estructura física. Voluntarioso en el marcaje y difícil de superar en el uno contra uno, encuentra mayores dificultades para desarticular acciones combinativas y debe adquirir mayor rigor táctico. Hasta el momento intenta subsanar esa falta de experiencia en algunos automatismos defensivos con velocidad y contundencia. Pegado a la línea de cal cuando el cuero deambula por la medular, ofrece amplitud y estira al rival. En un fútbol en el que cada vez se otorga mayor importancia a la estrategia otorga un plus con su buen hacer en los saques de banda, ya que es capaz de impulsar el cuero con potencia hacia el área en busca de los mejores cabeceadores de su equipo.

Nacido el 20 julio de 1993 en la ciudad francesa de Meaux, Lucas Digne inició su andadura futbolística a los seis años de edad en el modesto US Mareiul-sur-Ourcq, club de su región natal en el que comenzó a mostrar sus condiciones para la práctica deportiva. Fue la primera parada de una etapa formativa que tuvo su continuación en el US Crepy-en-Valois, donde logró atraer la atención de una de las mejores canteras del país. El Lille, siempre perspicaz en la búsqueda de jóvenes talentos, se fijó en él para reforzar sus categorías inferiores e hizo las maletas.

Corría el año 2005 y llegaba ilusionado a su nuevo club, con la esperanza de conseguir un impulso en su progresión. Lejos de acusar el salto de nivel, Digne continuó despertando la admiración de los técnicos que tutelaban su evolución. Su potencia, sus precisos centros y su osadía en campo contrario pronto le convirtieron en uno de los alumnos aventajados del centro formativo de les dogues. Por ello, no resulta extraño que los encargados de confeccionar las selecciones inferiores del combinado nacional se fijasen en él. Así, al mismo tiempo que escalaba peldaños en la cantera del Lille progresaba defendiendo los intereses bleuets. Con la casaca azul vivió sus primeras experiencias a nivel internacional.

Fue el Europeo sub-17 su bautismo de fuego a nivel continental y en el certamen disputado en Liechtenstein comenzó a dejar muestras de todo su potencial. Paul Pogba aglutinó todos los focos mediáticos pero Digne se desempeñó de manera notable, demostrando que Francia tenía alternativas para el futuro en una demarcación escasa de jugadores de alto nivel en todo el fútbol mundial. Pese a la eliminación del combinado galo en semifinales, Lucas despertó el interés de varios clubes europeos y el Lille, temeroso de perder a su joven perla, le ofreció un contrato profesional que firmó ese mismo verano.

LA SELECCIÓN COMO TRAMPOLÍN INTERNACIONAL
Realizó la pretemporada a las órdenes de Rudi García y poco a poco fue abriéndose paso en el primer equipo. Su debut llegó a finales de 2011 y, aunque le costó asentarse en la titularidad, aprovechó la falta de un lateral zurdo de garantías para hacerse amo y señor del lateral izquierdo en el tramo final de temporada. Tras finalizar su primera campaña en la élite recibió la recompensa de acudir al Europeo sub-19 con los compañeros de generación que no superaron las semifinales en Liechtenstein dos años antes. En Estonia los jóvenes franceses, extremadamente superiores físicamente, fueron de más a menos y cayeron eliminados ante la supremacía técnica de los centrocampistas españoles de nuevo en la antesala de la final.

Tras las buenas sensaciones mostradas en la 2011/2012, ésta está siendo la temporada de su consolidación. Sus compañeros experimentaron un notable bajón en el último trimestre del año pero Digne continúa haciendo los deberes, atrayendo la atención de los maestros de la estrategia, que han movido ficha para intentar moverle de su club de origen durante este mercado invernal. Un interés de los grandes clubes ante el que su técnico ya se resigna. “En el Lille prima la economía, como en nueve de cada diez equipos. Si el club tiene la intención de vender, se tendrá que resignar a perder a un jugador que tiene un gran valor de mercado” afirma García. En Lille son conscientes de que cuentan con una perla destinada a volar del nido tarde o temprano. Mientras tanto y a falta de éxitos colectivos se consuelan disfrutando de su juego.

1 comentario:

Jorge Gutiérrez dijo...

Muy bueno. Lo había visto hacía unos meses, pero hoy me he decido a dejarte un comentario, porque lo cierto es que tiene un trabajo impresionante. Gran contenido, te felicito.

Te dejo por aquí mi blog por sí quieres unirte y eso.

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