martes, 25 de agosto de 2009

DIOGO


La temporada pasada, el Olympiakos fue uno de los equipos que mejor se movió en el mercado griego. A la incorporación de Ernesto Valverde en el banquillo, se añadieron otros fichajes de nacionalidad argentina y brasileña. Así, llegaron Belluschi, Dudu Cearense, Leto y Diogo. Las expectativas del club ateniense eran claras, ganar el título liguero y no ser un convidado de piedra en la máxima competición continental a nivel de clubes, la Champions League. El trabajo del técnico español pronto iba a estar en entredicho, ya que en la ronda previa de la Liga de Campeones quedaría eliminado después de no ser capaz de remontar el 3-0 encajado en Chipre ante el Anorthosis, en la ida de la eliminatoria. Tras el traspié en competición internacional, el equipo se centró en la competición doméstica y pronto se puso en la cima de la clasificación, manteniendo el liderato hasta el final sin demasiados problemas. El broche de oro a la gran temporada realizada por el equipo de el Pireo llegaría con la conquista de la Copa de Grecia, consiguiendo el doblete. En la buena marcha del equipo ateniense tuvo una gran influencia una de las adquisiciones, Diogo.


Diogo es un habilidoso mediapunta reconvertido a segundo punta. Poseedor de un gran nivel técnico, regatea con extrema facilidad y entrega con precisión, merced a su clarividencia en la zona de tres cuartos. Es un jugador que está posicionado cerca del área rival gran parte del partido, pero se le puede ver bajando a canalizar el juego ofensivo. Capaz de distribuir y anotar, lo que le convierte en un jugador muy completo. Aunque se desenvuelve por el centro, acostumbraba a dejarse caer a ambas bandas para arrastrar a sus marcadores y crear huecos a sus compañeros de ataque. Lleva el balón pegado al pie, con una conducción elegante y un impresionante cambio de ritmo cuando tiene que dejar atrás a su marcado. Ideal para ejecutar los contragolpes por su panorámica visión de juego y su capacidad para proteger el balón con espacios por delante, abriendo sus largos brazos. Si es un jugador ideal para portar el balón en las transiciones, es perfecto para aguantar la posesión del esférico cuando su equipo vence por la mínima y queda poco tiempo para la conclusión del partido, por su capacidad para aguantar el esférico, que le hace destacar en el juego de espaldas, tirando paredes a sus compañeros con facilidad. Tiene una buena zancada y puede superar a los zagueros por velocidad, ya que a pesar de las apariencias no es un jugador al que le falte rapidez. Un jugador muy completo que puede dar el gol con un pase entre líneas o bien anotarlo él con un gran golpeo, ya que, además de un preciso remate de cabeza, posee un excepcional disparo con ambas piernas.


Su carrera comenzó en las categorías inferiores de la Portuguesa, en las que ingresó a muy temprana edad. Debutó a principios de 2006, con el club que le formó cómo jugador, ante el modesto Santo André en el Campeonato Paulista. La 'Lusa' siempre ha sido considerado cómo un histórico en Brasil, pero durante la irrupción de Diogo en el primer equipo, el club naufragaba en la Serie B brasileña. Tras su debut, rápidamente se hizo asiduo en las alineaciones del primer equipo, continuando con su progresión hasta convertirse en la piedra angular de la afamada entidad carioca.


El año 2007será difícil de olvidar para este futbolista brasileño. Tras dejar pinceladas de su clase en la anterior campaña, en ésta se echaría el equipo a la espalda, logrando el ansiado ascenso a la máxima categoría del deporte rey brasileño y firmando sublimes actuaciones que le servirían para ganar el galardón que le acreditaba cómo el mejor jugador de la categoría de plata.


Después de sus sobresalientes temporadas en la Serie B, pocos dudaban de sus capacidades en una categoría superior, pero si todavía quedaban algunos, tuvieron que callarse ante los hechos, ya que Diogo no sólo siguió con su nivel de juego sino que lo incrementó, provocando, a su vez, que sus compañeros tampoco notasen el salto de categoría, por esa capacidad que posee de hacer mejores a los jugadores que le acompañan en el campo.


Su extraordinario rendimiento le catapultó a la selección olímpica de Brasil. Con el combinado nacional, Diogo consiguió la medalla de bronce, pero no pudo hallar un hueco en el once inicial, ya que en él se hallaban futbolistas de la talla de Anderson, Ronaldinho o Pato. Tras la cita en el continente asiático, regresó a Brasil, pero sería por poco tiempo, porque haría las maletas para irse a Grecia, después de que el Olympiakos pagara una cifra cercana a los diez millones de euros por hacerse con sus servicios. En el club ateniense continuó con su gran progresión, adquiriendo protagonismo en el equipo, pasito a pasito, en la competición liguera. Sin embargo, sería en la Copa de la UEFA, en la que el equipo no estaría especialmente acertado, donde más brillara, finalizando como uno de los máximos goleadores de la competición. También tuvo un papel determinante en la final de la Copa griega ante el AEK. Este año no ha perdido ni un ápice de su ambición y ha comenzado entonado la temporada, ganándose la confianza de Ketsbaia, su nuevo técnico.


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SAVIO NSEREKO


Es un hecho que la sociedad alemana tiene un alto grado de mestizaje, como consecuencia de la inmigración que recibió el país hace varios años. Este hecho social se está reflejando en el balompié germano, ya que muchos hijos de inmigrantes ya visten la casaca blanca de las categorías inferiores de la selección alemana. La selección germana sub-21 se proclamó este verano campeona de Europa, y su once inicial estaba formado por jugadores de ascendencia polaca, iraní, bosnia, turca e incluso española. Un año antes, Alemania también se proclamaba campeona de Europa, pero en la categoría sub-19. En ese torneo brillaron dos futbolistas con raíces africanas, el ariete Sukuta-Pasu y el que fue proclamado cómo mejor jugador del Europeo, Savio Nsereko.

Nsereko es un mediocampista que destaca por su buen golpeo de balón y por su desparpajo a la hora de encarar. Tiene una potente zancada y un gran repertorio de caracoleos, que en ocasiones debe saber reservar, ya que producen pérdidas peligrosas o provocan la ira de su marcador. Es un futbolista incisivo, explosivo en la arrancada y difícil de frenar cuando parte con campo por delante. Otra de sus características es la polivalencia, ya que puede desenvolverse por ambas bandas, en la mediapunta e incluso, esporádicamente, ha desempeñado la posición de mediocentro organizador nada más llegar a Upton Park. No obstante, es un jugador de banda y, aunque es diestro, se siente más cómodo entrando por el carril izquierdo, desde donde traza excelentes diagonales para sacar a relucir su potente disparo, disparo que, por otra parte, debería ser más preciso. Es de ese corte de futbolista que necesita estar en contacto con el cuero permanentemente para brillar, que sufre cuando no tiene la posesión del esférico. Por ello, se encuentra constantemente en movimiento, realizando desmarques para facilitar el pase a sus compañeros. Gracias a su extraordinario golpeo de balón, es un jugador ideal para ejecutar las jugadas a balón parado, por lo que siempre finaliza la temporada con una cifra alta en lo que a asistencias se refiere. Es un gran asistente por su capacidad de buscar a sus compañeros sacando faltas lejanas y saques de esquina, pero le cuesta asociarse con sus compañeros cuando conduce en carrera, mostrando un individualismo que debe corregir.

Nació en Kampala, capital de Uganda, pero se crió en Alemania. Empezó su trayectoria futbolística en el Munich 1860, club en el que estuvo hasta los dieciséis años. El Brescia es un club que se mueve muy bien en el mercado de las jóvenes promesas, ya que no hay que olvidar que descubrieron a Marek Hamsik siendo un niño, como también hay que recordar que tuvieron en sus filas al prometedor Santacroce. Por ello, no dudaron en lanzarse a la contratación del joven alemán cuando conocieron las cualidades del centrocampista. Durante su primera temporada, ocupó un rol secundario en el conjunto italiano, pero ganó experiencia y logró adaptarse al fútbol practicado en la Serie B. Su segunda campaña iba a ser el paso definitivo para ganarse la etiqueta de promesa a nivel mundial, ya que, aunque no acababa de ser un fijo en el once inicial, iba a salirse en un gran evento a nivel de categorías inferiores de selecciones, el Europeo sub-19. Alemania se llevó la victoria derrotando en la final a los azzurri y Nsereko brilló con luz propia, mostrando a todo el continente su fútbol repleto de descaro. Tras sobresalir en este certamen, continuó con su gran progresión, convirtiéndose en la piedra angular del Brescia. Cada partido que pasaba, Savio ganaba en madurez y daba un nuevo recital de pases. Sus grandes actuaciones llamaron la atención de muchos equipos militantes en la máxima categoría del fútbol italiano, pero sería un club inglés el que conseguiría hacerse con su pase. El West Ham, entrenado por el ex jugador Gianfranco Zola, fue el nuevo club de la joven perla germana. En la capital inglesa perdió el protagonismo que tenía en Brescia, teniendo que conformarse con salir en las segundas partes, dejando pinceladas de su habilidad. Quizá por ello, Hrubesch, seleccionador sub-21, no le incluyó en el equipo que, a la postre, se proclamaría campeón de Europa en tierras suecas. Es un jugador con mucho futuro, pero, por el momento, tiene que convencer a su técnico para entrar con más frecuencia en las alineaciones.

*Actualmente en la Fiorentina

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lunes, 24 de agosto de 2009

EDUARDO SALVIO

A comienzos de este año, se disputó el sudamericano sub-20 en Venezuela. Muchos esperaban la tradicional batalla entre brasileños y argentinos. Pero, mientras que los cariocas respondieron con las expectativas, coronándose campeones con el desequilibrio de Douglas Costa y la puntería de Walter, los albicelestes fracasaron con estrépito, finalizando en la última posición del Hexagonal final. Ya desde el comienzo, se podía vislumbrar que Argentina iba a tenerlo muy difícil para lograr el título. Encuadrada en el grupo A, accedió a la fase final tras un cuádruple empate a séis puntos entre Venezuela, Colombia, Ecuador y los propios argentinos, que dejó apeados a los ecuatorianos. Tras acceder a la ronda definitiva, el equipo dirigido por Sergio Batista naufragó, y sólo fue capaz de sacar dos empates, en un combinado donde pocos realizaron actuaciones acordes con la elástica que defendían, uno de los pocos que se salvó fue el cantenaro de Lanús, Eduardo Salvio, que, aún así, fue de más a menos, arrastrado por la dinámica negativa del cuadro albiceleste.

Salvio es un extremo derecho incisivo, eléctrico, tremendamente desequilibrante y con olfato goleador. Es muy veloz pero, sobre todo, muy habilidoso. Capaz de desbordar tanto en carrera, con espacios, como recibiendo el balón en estático, haciendo gala de un magnífico uno contra uno. Poseedor de una sensacional conducción de balón en carrera, ya que acostumbra a llevar el cuero cerca del pie, es muy difícil robarle el cuero cuando encara a su marcador. Tiene una gran variedad de regates espectaculares, pero no es de esos jugadores que buscan el lucimiento personal, sino que realiza los caracoleos para tratar de quitarse de encima a los zagueros cuando está en alto riesgo de perder la posesión del cuero. No tiene una gran estatura, de hecho apenas sobrepasa el 1'70m., pero sabe aguantar el balón por su buena musculatura, por su físico y en algunos aspectos de su juego recuerda a Lavezzi, aunque es cierto que debe aprender a dosificarse mejor para encarar en condiciones óptimas el tramo final del partido. Es un futbolista inteligente, que se mueve muy bien entre líneas para facilitar el pase a sus compañeros y que, por su carácter ganador, nunca se esconde. Además, aunque no es muy alto, ha marcado más de un gol con la cabeza, merced a su intuición para adivinar donde irán los envíos desde la banda contraria. Un jugador con capacidad para asistir pero también para anotar, ya que tiene sangre fría cuando se encuentra delante del marco rival. Pero, sin duda, una de sus mejores armas es la versatilidad, ya que puede actuar cómo extremo por la derecha, en la mediapunta, cómo segunda punta e incluso Batista le colocó cómo mediocentro organizador. Un futbolista que marca las diferencias y al que, seguro, pronto veremos en Europa.

El 'Toto' Salvio, cómo es conocido en Argentina, creció en el seno de una familia humilde acompañado de sus séis hermanos. Hijo de un vendedor de colchones y de una camarera, Eduardo soñaba con ser carnicero, pero entonces descubrió sus condiciones innatas para la práctica del balompié. Ingresó en la prestigiosa cantera del Lanús, de la que han salido futbolistas con rumbo al viejo continente como Schürrer, Ibagaza y ,más recientemente, Lautaro Acosta y Diego Valeri. Fue ascendiendo escalones en la cantera granate hasta que, en 2008, llegó al primer equipo. Antes había dado muestras de sus condiciones, destacando en las categorías inferiores de la selección albiceleste, especialmente en la selección sub-17, a la que lideró hasta que en cuartos de final del Mundial de la citada categoría, Nigeria, a la postre el combinado campeón, les envió a casa.

El jovencísimo técnico Luis Zubeldia, que ya fuera el gran valedor del talentoso Sebastián Blanco, decidió ascenderle al primer equipo ante la falta de efectivos en la parcela derecha del ataque y le dio sus primeros minutos en uno de los mejores escenarios posibles del país argentino, La Bombonera. Entró en el segundo tiempo cuando su club perdía por la mínima y, aunque no pudo remediar la derrota de Lanús, se ganó la simpatía de la hinchada con su juego repleto de osadía. Un mes más tarde, debutó cómo titular ante el Independiente, en su Avellaneda natal. A Salvio no le pudo la presión y fue uno de los destacados en la victoria de su equipo. A partir de ahí, se consolidaría en el equipo, logrando convertirse en el jugador revelación del Apertura 2008.

En el comienzo del año 2009 iba a confirmar las buenas sensaciones dejadas anteriormente. Llegaba el sudamericano sub-20 y, aunque el combinado dirigido por Sergio Batista tuvo una pésima actuación, incluso quedando fuera del Mundial de la citada categoría que se disputará el próximo mes de Septiembre en Egipto, Salvio fue una de las pocas luces en el oscuro rendimiento de su selección, anotando cuatro goles y haciendo gala de su polivalencia, ya que rara vez repitió la misma posición sobre el campo. Tras el sabor amargo, en lo colectivo, de la cita en Venezuela, regresó a su club, en el que contribuyó a luchar por la conquista del Clausura hasta las últimas jornadas. En menos de un año, ha pasado de estar en la cantera del club a ser una de las bases del primer equipo y suscitar el interés de conjuntos de la talla del Bayern, Juventus, Liverpool, Arsenal, Inter, Sevilla, Milan, Villarreal, Napoli, Atlético, Genoa o Fiorentina entre otros. También se ha hecho un hueco en la agenda de Diego Armando Maradona, que piensa en él en para el futuro, aunque no hay que olvidar que en el ataque de la albiceleste hay jugadores jóvenes como Messi y Agüero. Recientemente, la Fiorentina parecía muy cerca de lograr su fichaje, pero ahora parece que el Lanús ha roto las negociaciones con el club viola y el extremo también gusta en el Calderón, quizás para reemplazar a Maxi Rodríguez.


viernes, 21 de agosto de 2009

MARTIN FENIN


En el año 2004, se celebraba la Eurocopa en Portugal. El país luso acogía la gran cita con gran expectación, esperando lograr su primer título continental, ya que ese mismo año el Oporto había logrado ganar la Champions League. Sin embargo, aunque los portugueses llegaron a la final, fue Grecia la selección que, practicando un fútbol defensivo y resultadista, logró proclamarse campeona de Europa. Por ello, los helenos fueron la gran sorpresa del evento, aunque en esa Eurocopa hubo otro combinado que también puede catalogarse cómo revelación, y esa fue la República Checa. Con un juego más vistoso que el practicado por los griegos, los checos, tras superar un difícil grupo en el que eliminaron a Alemania, lograron llegar hasta las semifinales, donde cayeron precisamente ante la selección helena. Los centroeuropeos no consiguieron acceder a la final pero mostraron a todo el continente su buena selección. Milan Baros, máximo goleador de la competición, demostró que tenía potencial para ser un jugador importante en el Liverpool y Petr Cech confirmó que su reciente fichaje por el Chelsea no era fruto del azar. Con el mismo bloque que el exhibido en Portugal, no fueron capaces de superar la fase de grupos en el Mundial de Alemania. Tras el fracaso mundialista, la alineación de la selección checa en la Eurocopa de Austria y Suiza era muy parecida a la presentada cuatro años antes en Portugal. Por aquél entonces habían alcanzado las semifinales, pero aunque muchos de los jugadores eran los mismos, éstos se encontraban en peor momento de forma del que poseían en tierras lusas. Por ello, el nivel era sensiblemente menor y se volvió a repetir el fracaso mundialista, cayendo en el grupo. Tras estos malos resultados y viendo la media de edad de los jugadores que integraban la selección en la pasada Eurocopa, era evidente que se necesitaba rejuvenecer al combinado nacional checo. Uno de los jugadores ideales para ello es Martin Fenin.

Fenin es un ariete dotado de un buen nivel técnico y un duro golpeo de balón con su pierna diestra. Por su envergadura, también es un jugador peligroso en el juego aéreo. No es un 'nueve' puro, ni mucho menos, se siente cómodo cayendo a las bandas y jugando por detrás de un delantero de referencia. En muchas ocasiones actúa como un mediapunta más, recibiendo el balón lejos del área rival y triangulando con los mediocampistas, haciendo gala de su buena capacidad para asociarse. No es precisamente un jugador muy espigado, pero su buen físico le hace un jugador válido para dominar el juego de espaldas y tirar paredes con sus compañeros. También es un jugador excepcional para cuando su equipo va por delante en el marcador y necesita que el reloj corra, ya que protege el balón de forma magnífica, interponiendo su cuerpo entre el balón y el rival, justo antes de que el contrario realice la entrada, por lo que suele provocar varias faltas a lo largo de los noventa minutos. En su modo de juego, tal vez falte algo importante para un ariete, la ambición; debe ser más vertical y pisar más área, dado que tiene un buen golpeo con el que mejoraría sus registros goleadores si se acercara con más frecuencia al marco rival y no esperara en la frontal del área cómo a menudo hace.

La carrera de Fenin comienza marcada por la precocidad, ya que con tan sólo 16 años debuta en la primera división checa con el Teplice. Pese a ser uno de los más jóvenes de la plantilla, ya mostraba descaro y una gran personalidad, dando órdenes a sus compañeros de ataque. Pasaban los años y seguía mejorando y aumentando su protagonismo en el Teplice, siendo un fijo en las categorías inferiores de la selección checa. En el 2006 fue uno de los más destacados en el combinado checo, con el que alcanzó las semifinales en el Europeo sub-19. Llegó el año 2007, que marcaría un punto de inflexión en su carrera deportiva. Se disputaba el Mundial sub-20 en Canadá y la República Checa acudía con la generación que se había quedado a las puertas de final en el Europeo celebrado el año anterior. Los checos no sólo confirmaron las buenas sensaciones dejadas un año atrás, sino que se plantaron en la final del Mundial, dejando en la cuneta a España y a Austria, la otra sorpresa del torneo. Hubo dos jugadores, dentro del bloque checo, que destacaron en tierras norteamericanas, Kalouda y Fenin. El primero exhibió su potente disparo desde larga distancia y el segundo demostró porqué era considerado el niño prodigio del balompié checo. El ariete, actuando cómo el jugador más adelantado, anotó tres goles, uno de ellos, de bella factura, el que abrió el marcador en la final ante Argentina, que casi deja sin el título a la selección comandada por el 'Kun' Agüero.

Tras el sabor agridulce de la cita mundialista, a Fenin le llovieron las ofertas. El Deportivo de la Coruña se interesó por él, pero Lotina desechó el fichaje, en parte porque su precio subió tras su buen papel en Canadá y en parte porque el técnico de Meñaka buscaba a un ariete más estático. Pero además de la del Deportivo y otros equipos españoles, Fenin tuvo ofertas de clubes de mayor calibre; se decía que Wenger y Rafa Benítez suspiraban por él, pero la propuesta que más cerca estuvo de concretarse fue la de la Juventus de Turín. El joven checo incluso llegó a viajar a Italia, pero se le comunicó que debía ser cedido un año a un equipo menor. Martin desechó la oferta y optó por continuar en el Teplice. Siguió progresando y pareció afinar su puntería, ya que anotó siete goles sólo hasta el mercado invernal. Entonces, el Eintracht de Frankfurt apostó por él y se hizo con sus servicios por algo menos de cuatro millones de euros. En la Bundesliga continuó con su racha goleadora e hizo seis tantos más con su nueva camiseta, poniendo el broche de oro a su gran campaña con la convocatoria para la Eurocopa de Austria y Suiza, aunque el seleccionador no le brindó oportunidades. La siguiente campaña siguió entrando en las alineaciones y, aunque bajó sus números en cuanto a goles, consiguió que Amanatidis, su compañero de ataque, perforara redes con facilidad. Está claro que no es un killer de área, pero es un gran complemento para los rematadores.


miércoles, 19 de agosto de 2009

NICOLÁS LODEIRO


Dice uno de los tópicos del fútbol que la mayoría de futbolistas uruguayos que llegan a Europa, son jugadores que tienen como característica principal la garra. Ahora bien, no todos los charrúas que llegan al viejo continente son futbolistas de brega, también cruzan el Atlántico delanteros que llevan el gol en sus venas, cómo así lo demuestra la segunda bota de oro lograda por el 'colchonero' Diego Forlán. Lo que no proliferan tanto en el país sudamericano son los mediapuntas capaces de encontrar huecos donde no los hay. Esta campaña se celebraba el sudamericano sub-20; en este torneo, Brasil se hizo con el título, Argentina fue la decepción, con una selección en la que sólo brilló Salvio, y Uruguay se ganó la mención de selección revelación, al plantar cara al combinado carioca. En el combinado celeste, Cabrera puso el orden en la zaga, Píriz se mostró infatigable en la recuperación y coherente en la distribución, Viudez sacó a relucir su capacidad de desborde y Abel Hernández ofreció todo su olfato goleador, ya que el ariete del Palermo fue el máximo anotador de la competición. Uruguay contaba con un gran bloque, pero hubo un mediapunta que, por su clase y por su desequilibrio, destacó por encima del resto. Sus actuaciones fueron tan brillantes que se le puede considerar cómo el mejor del campeonato. Ese mediapunta no es otro que Nicolás Lodeiro.

Lodeiro es un mediapunta de gran nivel técnico que destila calidad en cada acción en la que interviene. Su clarividencia en la zona de tres cuartos le convierte en un excepcional pasador, logrando explotar el instinto goleador de los delanteros que le acompañan. Su cualidad más destacada es su inteligencia innata en la lectura de juego, ya que siempre realiza la acción más acertada en cada momento del partido, otorgando la pausa a su equipo cuando éste la necesita. Siempre lleva el esférico pegado a su bota, conduciéndolo con elegancia. No es un futbolista especialmente veloz, pero es un jugador desequilibrante en carrera por su dominio de la arrancada y la frenada en el momento idóneo. Otra de sus características es la versatilidad, ya que, además de en la mediapunta, puede jugar por ambas bandas e incluso como segundo punta. Es un magnífico asistente, pero Nico no está exento de gol, merced a su disparo colocado con la pierna izquierda.

Comenzó su carrera en el modestísimo CF Barrio Obrero, equipo de su ciudad. A los catorce años, tras disputar un torneo de jóvenes, el Nacional de Montevideo se fijó en él para reforzar sus categorías inferiores. Ya con el equipo de la capital uruguaya, continuó escalando posiciones en la cantera hasta que, en Agosto de 2007, logró debutar con el primer equipo. Desde entonces, ha ido ganando protagonismo gradualmente con la primera plantilla. Sus principios con el primer equipo no fueron fáciles, ya que la zona de tres cuartos contaba con varios futbolistas más veteranos que él. Incluso esta temporada se vio relegado a la suplencia, debido a que su entrenador se mostraba reticente a juntar en el once inical a Matute Morales y Lodeiro. Su consolidación llegó de la mano del sudamericano sub-20; en este torneo, se erigió cómo la gran estrella del combinado celeste, armando el fútbol de ataque e incluso demostrando su olfato goleador. No tardó nada en mostrar sus dotes de mando, echándose el equipo a su espalda y anotando dos goles en el primer partido, ante Bolivia. Tras la finalización del sudamericano sub-20, regresó a su club, donde ganó protagonismo, realizando grandes encuentros tanto en el Clausura como en la Copa Libertadores, destacando especialmente su magnífica actuación ante River Plate. Gracias a su aportación al equipo, Nacional se metió en las semifinales de la máxima competición sudamericana después de más de veinte años sin que un club uruguayo lo hiciese. A un paso de la final, se encontraron con Estudiantes de La Plata. En la ida de la eliminatoria, los jugadores argentinos anularon a golpes al joven mediapunta, ante la permisividad del colegiado. Ya en Montevideo, Lodeiro tuvo que conformarse con ver desde el banquillo cómo perdía su equipo, por el miedo de su entrenador a que le acribillaran a patadas. La próxima temporada debe ser la de su explosión definitiva.




viernes, 14 de agosto de 2009

CARLOS EDUARDO


Desde hace varios años, el fútbol es un deporte en el que prima lo financiero. Casos como los de Gerrard, Raúl, Puyol o Totti, futbolistas que juran lealtad eterna a su club de formación, están en peligro de extinción. El jugador va al club que más le pague o al que tenga más opciones de ganar títulos. La Premier League ha sido capaz de colocar a tres equipos en las semifinales de la Liga de Campeones y en esta situación juega un rol muy importante la inyección económica de los magnates. Dietmar Hopp, multimillonario del sector informático, fue jugador del Hoffenheim en su juventud y, desde 1999, es el presidente de esta entidad alemana. Cogió el club en la regional germana y, a golpe de talonario, consiguió llevarlo a la Bundesliga en nueve años. Cuando se encontraba en la división de plata del fútbol alemán, el equipo necesitaba un golpe de efecto para conseguir el último y definitivo ascenso. Por ello, contrató a una de las mayores promesas brasileñas, Carlos Eduardo. Este chico venía de realizar una gran Copa Libertadores y, consecuencia de ello, suscitó el interés de equipos de la talla de Inter, Oporto o PSG. Pero, sorprendentemente, escogió a este club, que por aquel entonces militaba en la segunda división germana y que ofrecía más dinero al joven brasileño. Carlos Eduardo arriesgó en su decisión pero consiguió ascender a su equipo y convertirlo en la revelación de la Bundesliga la pasada campaña.

Carlos Eduardo es un mediapunta de escandoloso nivel técnico, rápido, con una estratosférica conducción de balón en carrera y una gran visión de juego, que le capacita para dar ese último pase que sólo saben enviar los grandes jugadores. Es de esos futbolistas que necesitan estar en contacto permanente con el cuero, porque si no lo hacen se diluyen y su luz se apaga. Un jugador al que es muy difícil arrebatar el balón, ya que a su gran catálogo de pases, añade un buen repertorio de regates propios de los artistas del balón. Además de un fenomenal asistente, tiene gol, ya que posee un preciso disparo con su pierna izquierda, que le hace un consumado especialista ejecutando golpes francos, como así lo demuestran los ocho tantos conseguidos la pasada campaña. A pesar de su juventud, es un futbolista con la cabeza fría, ya que sus compañeros lo buscan cuando el rival realiza una presión intensiva. Su gran defecto es que, en ocasiones, conduce el balón en exceso y es un poco individualista.

Como la mayoría de los futbolistas brasileños, creció en el seno de una familia humilde. Empezó a dar sus primeras patadas a un esférico en un equipo de fútbol sala de Aljuricaba, su pueblo natal. Con apenas quince años, cambió las pistas por los campos de fútbol e ingresó en la prestigiosa cantera del Gremio, de la que han salido mediapuntas del nivel de de Ronaldinho o Anderson. El 20 de Enero de 2007, Mano Menezes, técnico del Gremio por esas fechas, le dio la oportunidad de debutar ante el Sao José en el Campeonato Gaucho. A partir de ahí, se hizo indiscutible en las alineaciones de su equipo, jugando como segundo punta escorado a la banda izquierda, y fue pieza clave en la conquista del Campeonato Estadual y en el subcampeonato cosechado en la Copa Libertadores, en la que sólo Boca Juniors impidió que el Gremio se coronara cómo rey de América. Su gran año llamó la atención del seleccionador sub-20 brasileño, que le convocó para acudir al Mundial de Canadá en esa categoría. Brasil tenía un gran bloque y Carlos Eduardo tuvo que conformarse con ver desde el banquillo el triste campeonato realizado por los verdeamarelhos, que cayeron en octavos de final ante el combinado español.

Tras la disputa del Mundial sub-20, el Hoffenheim llamó a su puerta y, atraído por el proyecto ambicioso de Dietmar Hopp y la buena oferta económica, comenzó su trayectoria en el continente europeo. La primera campaña salió tal y cómo se había previsto, se consiguió ascender a la máxima categoría del fútbol alemán y Carlos Eduardo se convirtió en el motor del equipo. Ya en la Bundesliga, el Hoffenheim, dirigido por la perla brasileña desde la posición de mediocentro, se convirtió en la revelación, al liderar el campeonato durante casi toda la primera vuelta. Pero la lesión de su máximo artillero, Vedad Ibisevic, pesó como una losa en el equipo y el conjunto dirigido por Ralf Rangnick entró en una crisis de resultados que le dejó fuera de las competiciones europeas. Finalmente tuvieron que conformarse con la séptima plaza, que no está nada mal para un recién ascendido.


DIRK MARCELLIS



Con las excepciones de la Liga Portuguesa y la Premier League, la pasada campaña ha sido temporada de cambio de campeones en los grandes campeonatos de Europa. En España se pasó del dominio merengue al ciclón 'culé', en Francia el dominador lionés cedió ante la pujanza del Girondins, en Alemania el todopoderoso Bayern se vio superado por los 'lobos' de Wolfsburgo y en Holanda el PSV observó cómo el sorprendente AZ de Louis Van Gaal acababa con su hegemonía. Tras cuatros años consecutivos, el conjunto de la Philips no sólo perdió el título liguero sino que tuvo que conformarse con la cuarta plaza, quedando así fuera de la Champions League. Bajas de jugadores del calibre de Farfán o Gomes disminuyeron considerablemente el nivel de un equipo al que cada año le costaba más mantener su supremacía. Eliminados también en la fase de grupos de la Liga de Campeones, la temporada puede calificarse como catastrófica, pero el conjunto de Eindhoven cuenta en sus filas con promesas, muy cerca de ser ya realidades, como Dzsudzsak, Afellay o Toivonen, que invitan a un resurgimiento del equipo en esta campaña. Entre todas esas perlas, uno de los futbolistas que más ha brillado la temporada pasada fue Dirk Marcellis.

Marcellis es un zaguero que destaca por su anticipación. Rápido, fuerte, bien por alto, con presencia de veterano y bastante contundente. Una de sus mejores armas es la versatilidad, ya que rinde al mismo nivel actuando en el eje de la zaga que en el carril derecho de la misma. Concentrado durante los noventa minutos, cuando desempeña la posición de central siempre realiza las coberturas al lateral de su zona y muestra una gran compenetración con sus compañeros de zaga. Como lateral, es difícil de superar en el uno contra uno, mostrándose muy correoso en la marca cuando no consigue obtener el cuero haciendo gala de su anticipación. A veces se excede en sus entradas, por precipitación a la hora de medir, pero no es un jugador agresivo, de los que intentan marcar el territorio con entradas duras. Un defensor con capacidad de liderazgo, como demostró con su capitanía en la selección sub-17, que posee una excepcional disciplina táctica.

Hincha confeso del PSV desde que era un niño, fue criado en la cantera del conjunto de la Philips y debutó con el primer equipo por la plaga de lesiones que sufría el equipo en la posición de lateral derecho. Maravilló a su entrenador y, a partir de ahí, se consolidó en el eje de la zaga, aprovechando la marcha de Manuel Da Costa a la Fiorentina. Siguió acumulando partidos como titular en la élite, ya que su técnico no sólo le alineó en la Eredivisie sino que le otorgó su confianza en un escaparate del calibre de la copa de la UEFA. Internacional en las categorías inferiores de la selección oranje, despuntó en el Mundial sub-17 de Perú en 2005, en el que compartía vestuario con otras perlas como Diego Biseswar o el arquero Tim Krul, y, desde entonces, se dispararon sus expectativas en el país neerlandés.

Tras su buena campaña en la primera división holandesa, fue convocado para defender la camiseta de su país en los Juegos Olímpicos de Pekín, compartiendo defensa con zagueros más experimentados como Jaliens. Holanda llegaba al continente asiático con una selección que hacía soñar incluso con las medallas, pero lo cierto es que pasó con más pena que gloria por China y Dirk fue uno de los pocos que estuvo a su nivel, demostrando su regularidad. Tras el mal trago olímpico, regresó a Eindhoven, donde fue uno de los más destacados en la desastrosa campaña del PSV, volviendo a mostrar que es un futbolista maduro, al que las circunstancias adversas de su club no minaron su rendimiento.



jueves, 13 de agosto de 2009

JONATHAN PITROIPA


A nadie se le escapa que el nivel de las selecciones africanas ha experimentado un claro ascenso en estos últimos años. En este aumento de nivel tienen un papel muy importante los futbolistas que llegan para jugar en las ligas europeas. El campeonato que, tradicionalmente, acoge a un mayor número de futbolistas africanos es la liga francesa. Pero, en estos últimos años, otra competición ha puesto sus ojos en el continente africano. Esa competición no es otra que la Bundesliga germana. Los alemanes, por su fútbol físico, contratan a gran cantidad de jugadores de raza negra. El equipo de la Bundesliga que se lleva la palma en la contratación de futbolistas de este perfil es el Hamburgo. Su plantilla es toda una torre de babel, ya que cuenta en sus filas con namibios, ghaneses, burkineses, nigerianos, de ascendencia tunecina e incluso nacidos en Surinam. Entre todos los jugadores africanos del club hanseático, destaca el extremo Jonathan Pitroipa.

Se trata de un extremo muy veloz, incisivo, vertical y dotado de una extraordinaria capacidad para ganarle la espalda a la zaga rival. No posee una gran variedad de registros técnicos pero es un jugador muy desequilibrante por su rapidez. Es un futbolista versátil, ya que puede jugar por ambas bandas al manejar correctamente ambas piernas. Fruto de su dominio del balón con los dos pies, tiene salida por ambos lados tras el regate, lo que le convierte en un jugador muy difícil de defender. Puede definir con frialdad delante del portero, pero más que un goleador es un buen pasador. Tras superar a su marcador, suele centrar con precisión, pero, en ocasiones, se precipita a la hora de enviar el pase a sus compañeros. Se adapta a cualquier situación de juego, pero muestra su mejor versión cuando su equipo juega al contragolpe, por su potencia cuando arranca con campo por delante.

Empezó su carrera en el Planete Champion, club de su país natal, pero pronto firmó por el Friburgo, que por aquel entonces estaba en la segunda división del fútbol alemán. Sus comienzos no fueron fáciles, ya que le costó adaptarse al fútbol europeo, pero pronto comenzó a destacar en su club y, como consecuencia de ello, recibió la llamada de su selección. A partir de su internacionalidad, se convirtió en la piedra angular de su equipo y, tras dos años rayando a un gran nivel, llamó la atención del Hamburgo. Llegó a la ciudad norteña junto a Aogo, su compañero de equipo en el Friburgo, para poder disputar competiciones europeas. Por la competencia en su posición le costó entrar en el equipo, pero Martin Jol le hizo un hueco como extremo izquierdo en el once inicial y fue una de las claves para que el club hanseático alcanzara las semifinales en la copa de la UEFA. En esta campaña que comienza, Bruno Labbadia, su nuevo entrenador, le ha dado la titularidad también en el flanco izquierdo, por delante de hombres como Elia o Ben-Hatira, y Jonathan devolvió la confianza a su técnico transformando el único tanto de su equipo en el empate en el feudo de su ex-equipo, el Friburgo. Es la estrella de Burkina Faso y, con su buena conexión con el goleador Dagano, mantiene viva la ilusión de conseguir la clasificación con su selección para el Mundial de Sudáfrica. Si lo logra, Pitroipa estaría haciendo historia, ya que su país nunca ha tenido la oportunidad de jugar en la máxima competición mundial a nivel de selecciones.


martes, 11 de agosto de 2009

ANTHONY MOUNIER


El Olympique de Lyon es un equipo que, con sus triunfos, ha marcado una época en la historia del fútbol francés. En el verano de 2001, las vitrinas del club lionés no albergaban ningún título liguero. En esa misma campaña, conseguiría alzarse con le championnat, marcando una era de dominación en el campeonato doméstico. Reeditarían título seis veces más y, no sólo eso, también mostrarían su potencial más allá de las fronteras del país galo, llegando en varias ocasiones a los cuartos de final de la Champions League. Los futbolistas que destacaban, como Essien, Diarra, Abidal o Malouda, eran reclutados por clubes pertenecientes a ligas de mayor nivel. Por ello, el club presidido por Aulas, debía buscar una política de fichajes consistente en la incorporación de los futbolistas que destacaban en el campeonato local para reforzar su plantilla al tiempo que debilitaban a sus competidores. Aunque la mayor fuente de renovación de la plantilla llegaba de otros equipos, la cantera siempre tuvo importancia en el proyecto, ya que sacó a futbolistas de la talla de Benzema, Ben Arfa o Remy. Tras el séptimo título cosechado por los lioneses, Alain Perrin, entrenador del OL por aquel entonces, fue destituido pese a conquistar el doblete. Llegaba Claude Puel, un técnico que había realizado un buen trabajo en el Lille. Se reforzó el equipo realizando un desembolso económico importante, pero sacrificando a una de las mayores perlas surgidas de la cantera del club, Ben Arfa. Las nuevas incorporaciones cerraban el paso a los jóvenes, pero sí hubo un chico que fue capaz de hallar un hueco en la primera plantilla, Anthony Mounier.

Mounier es un extremo izquierdo muy veloz, incisivo y, sobre todo, tremendamente vertical. Un jugador de banda puro, con gran capacidad de desborde cerca de la línea de cal. No es un jugador muy peligroso cuando encara al defensa en posición estática, pero sí tiene una extraordinaria capacidad de desequilibrio cuando conduce el balón en carrera. Después de encarar, casi siempre busca la asistencia, ya sea centrando para buscar el remate de cabeza de sus compañeros, ya sea internándose hasta la línea de fondo para buscar el pase de la muerte. En las categorías inferiores del club lionés ha demostrado su olfato de gol, pero, de momento, en el primer equipo ha destacado más como asistente que como goleador.

Formado en la cantera del club de Gerland, Alain Perrin le dio sus primeros minutos en la élite del fútbol, pero no volvió a contar más con él. Fue con la llegada de Claude Puel cuando empezó a hacerse un hueco en la primera plantilla. En las primeras jornadas, el ex-técnico del Lille le otorgó su confianza al joven extremo, y éste se la devolvió con su fútbol fresco, lleno de descaro. No obstante, su protagonismo en el equipo se fue diluyendo por la fuerte competencia que existía en su puesto, ya que el Olympique de Lyon contaba en su plantilla con jugadores de banda de la talla de Ederson, Kader Keita o Govou. Ante la multitud de partidos a las que se tenía que enfrentar la escuadra lionesa, Puel optó por la rotación y otorgó minutos a Mounier en otras competiciones como la Champions League. En la máxima competición continental, mostró su potencial, brillando con luz propia en el 3-5 que el Lyon le endosó al Steaua. En la capital rumana, demostró sentirse cómodo jugando con espacios, el modo de juego que le hace más peligroso, y fue determinante en el resultado final. Esta campaña parecía que podía gozar de más minutos con la marcha de Kader Keita al fútbol turco, pero la llegada del brasileño Bastos le vuelve a poner difícil la entrada en el equipo.


*Actualmente en el Niza

lunes, 10 de agosto de 2009

MICHAEL BRADLEY


Si hubiera que otorgar un premio a la selección revelación en la Copa Confederaciones 2009, se lo llevaría, sin ninguna duda, el combinado estadounidense. Tras el sorteo de grupos, lo más lógico es que las selecciones que pasaran a las semifinales fueran Brasil e Italia. La primera jornada se saldó con las derrotas de Egipto y E.E.U.U., por lo que aún parecía más probable que brasileños e italianos accedieran a semifinales sin problemas. En la segunda jornada, la verdeamarelha pasó por encima de los estadounidenses, lo que prácticamente anulaba las opciones de clasificación de estos últimos. En la última jornada, sólo los cariocas tenían asegurada su plaza en semifinales y la plaza vacante se disputaría entre egipcios, azzurri y yankees. Tras la goleada encajada por los italianos y la victoria norteamaricana, España se enfrentaba al combinado dirigido por Bob Bradley. La selección de las barras y estrellas se mostró como un bloque sólido en defensa y muy peligroso al contragolpe. Esta fue la fórmula para derrotar al campeón de Europa y pasar a la final, en la que se volverían a ver las caras con Brasil. Allí, los dos zarpazos de Dempsey y Donovan en la primera mitad, fueron contrarrestados con los goles de Luis Fabiano y Lucio. Aunque no consiguieron la victoria final, dejaron una gran imagen del soccer en todo el mundo. En el buen papel realizado por los estadounidenses, tuvieron gran importancia, además de la jerarquía de Onyewu en la zaga y la clase de Donovan, dos promesas: Jozy Altidore y, sobre todo, Michael Bradley.

Bradley es un mediocentro completo, con un gran despliegue físico para ayudar en labores defensivas, pero capaz de asumir las tareas de creación del juego ofensivo. En efecto, es un jugador sacrificado a la hora de ayudar en defensa, que recupera gran cantidad de balones gracias a su capacidad de posicionamiento y a su magnífico fondo físico. Es un jugador temperamental, que realiza entradas demasiado duras cuando el resultado no le acompaña o no está desplegando un buen juego. Además de ser un fenomenal futbolista en el plano defensivo, su visión de juego le capacita para trazar el juego ofensivo de su equipo y le convierte en un futbolista ideal para armar los contragolpes. A todas estas cualidades, añade un duro disparo desde media distancia y una extraordinaria capacidad para llegar en segunda línea, lo que le hace aportar su granito de arena en el aspecto goleador.

Hijo del entrenador Bob Bradley, actual seleccionador norteamericano, Michael creció en un entorno de culto al soccer. Debutó muy joven en el MetroStars (actual Red Bull New York) y se convirtió en una de las mayores promesas de la MLS. Sus buenas actuaciones en la ciudad neoyorquina llamaron la atención del Heerenveen, que se fijó en él para reforzar la medular. Ya en Holanda, continuó progresando y mejorando varios aspectos de su juego. En el año 2007 se produce su debut con la selección absoluta y desde de ese encuentro, se haría un fijo en el once, siendo uno de los artífices de que E.E.U.U. ganara la Copa de Oro. En ese mismo año, a pesar de haber debutado ya con la selección absoluta, acude al Mundial sub-20 de Canadá, donde es pieza clave en el buen funcionamiento del combinado norteamericano. Después de disputar esta competición, regresó con su club, con el que realizaría una magnífica temporada, anotando dieciséis goles y convirtiéndose en el máximo goleador de su equipo. Este gran rendimiento llamó la atención del Borussia Monchengladbach, que se aseguró su pase para no pasar apuros en el año que retornaba a la Bundesliga. En el país germano, ha sido, junto a Baumjohann y a Marko Marin, una de las claves en la salvación de su equipo, aunque ha visto cortada su libertad para subir al ataque al tener que implicarse más en las tareas de contención. Al finalizar la campaña, acudió a la Copa Confederaciones, donde rayó a un gran nivel ante Egipto y España, pero donde no pudo participar en la final por una inoportuna entrada en el tiempo de prolongación que le hizo ver la tarjeta roja.

domingo, 9 de agosto de 2009

MAMADOU SAKHO


Tras el mal papel realizado por los franceses en la Eurocopa del año pasado, tuvo lugar en la sociedad gala un acalorado debate que abordaba la necesidad de un rejuvenecimiento en la selección dirigida por Raymond Doménech. Tras filtrarse a la prensa la fractura en el vestuario que enfrentaba a la vieja guardia con la nueva generación, parecía evidente que el fútbol del país galo necesitaba, más que nunca, apoyar a los nuevos talentos para evitar un nuevo fracaso 'bleu'. Pues bien, un año antes de que esto sucediera, un histórico como el PSG se encontraba en puestos de descenso y con serias opciones de perder la categoría. Entonces se produjo un cambio que iba a marcar el devenir del equipo de la capital. Ya empezada la temporada, llegaba al banquillo del Parque de los Príncipes Paul Le Guen, con el objetivo de mejorar la delicada situación por la que atravesaba el equipo. El técnico echó un ojo a la cantera y no dudó en dar confianza a jóvenes valores del conjunto parisino como N' Gog o Chantome. Con una buena racha de victorias y otorgando oportunidades a los imberbes galos, el equipo de la ciudad del Sena cumplió el objetivo marcado por la directiva. En la siguiente campaña, el técnico bretón no renunciaría a su apuesta por la juventud y daría cabida en el primer equipo a uno de los defensores con más futuro de Francia e incluso del continente europeo, Mamadou Sakho.

Se trata de un zaguero que puede ocupar tanto el eje de la zaga como el carril izquierdo de la misma. Es una fuerza de la naturaleza, un portento físico que utiliza su potencia tanto para defender como para atacar, aunque no es un jugador que se caracterice por su vocación ofensiva. A pesar de su corpulencia, es difícil de superar en velocidad por su gran zancada. Su estupenda colocación le hace brillar como central, pero su rapidez y su capacidad para ir al choque le hacen sentirse cómodo jugando como lateral. Es un defensa que no se pone nervioso cuando el atacante le encara, aunque prefiere robar el balón haciendo gala de su anticipación, si bien en ocasiones realiza entradas demasiado agresivas. Posee un buen disparo desde larga distancia con su pierna izquierda y su físico le convierte en un jugador inexpugnable en el juego aéreo. Ahora bien, si hay una virtud que le hace especial, esa es su capacidad de liderazgo. Pese a su juventud, no se lo piensa dos veces cuando cree oportuno colocar a sus experimentados compañeros de zaga. De hecho, el propio jugador confirma esos dotes de líder, que sus técnicos ya observaron en él desde pequeñito, y confiesa que odia perder hasta en los entrenamientos.

Su historia comienza en la cantera del PSG, en la que ingresa a la edad de once años. Sakho era un niño rebelde y, a menudo, incumplía ciertas normas de la academia, como el horario de irse a dormir. Por lo que los técnicos parisinos llegaron a amenazarle con la expulsión del club, aunque, posteriormente, esos mismos técnicos confirmaron que, más que una medida que fueran a tomar, era una amenaza para que el chico mejorase su comportamiento. A los catorce años, la vida de Mamadou da un giro radical, fallece su padre y, abatido por el dolor, medita dejar el fútbol. Las cosas cambian cuando es elegido mejor jugador del prestigioso torneo internacional de jóvenes promesas organizado por el PSG. El 14 de Febrero de 2007, el día después de su decimoséptimo cumpleaños, Paul Le Guen le hace el mejor regalo posible al permitirle debutar, ante el AEK de Atenas, en los dieciseisavos de final de la extinta copa de la UEFA. El 20 de Octubre de 2007, el PSG se enfrentaba al Valenciennes, para ese choque, el técnico bretón otorga la titularidad y el brazalete de capitán al joven de origen senegalés en una decisión muy discutida por toda la prensa gala. Cuando los periodistas preguntaron al entrenador por su decisión, éste la justificó aludiendo a la capacidad de liderazgo del joven zaguero. Desde entonces, ha tenido un papel importante en el flanco izquierdo de la zaga parisina. Fruto de ello, es que equipos de la talla de Arsenal y Juventus se han interesado en hacerse con sus servicios. Respecto a la selección, es internacional en categorías inferiores con el país galo y este año ha realizado un gran papel con la selección sub-23 en el torneo de Toulon, donde sólo los chilenos evitaron que los anfitriones consiguieran hacerse con la victoria en la final.

HASTA SIEMPRE DANI


Una vez más, la tragedia se ceba con nuestro país. El mundo del fútbol está de luto por la repentina muerte del defensor 'perico' Dani Jarque. A los veintiséis años de edad, falleció repentinamente en el hotel de concentración, mientras hablaba por teléfono móvil con su novia, embarazada de ocho meses. Se va uno de los jugadores que sentían amor por los colores del equipo que defendía. Un chico que ascendió escalones en la cantera del club de sus amores hasta que, en la temporada 04/05, Miguel Ángel Lotina le dio la oportunidad de consolidarse en el primer equipo. Un zaguero que, también bajo las órdenes del técnico de Meñaka, tuvo la oportunidad de ganar la Copa del Rey. Internacional en categorías inferiores con la 'roja',de hecho, fue el capitán de la selección campeona de Europa sub-19 en 2002.Continuaba con su progresión y los 'grandes' le tenían echado el ojo. Nos deja poco después de ser nombrado capitán, la ilusión de su vida. Poco más que decir, sólo enviar mi más sentido pésame a la familia y a todos los espanyolistas. Dani, ahora capitanearás desde el cielo.

viernes, 7 de agosto de 2009

EREN DERDIYOK


El pasado año tenía lugar uno de los mayores acontecimientos futbolísticos en el viejo continente. Era el año de la Eurocopa y los países de Austria y Suiza se preparaban con ilusión para organizarla. No obstante, mientras que el país austriaco acometía el gran torneo con escasísimas esperanzas en sus futbolistas, los suizos esperaban con expectación la gran cita europea. Después de caer en los octavos de final en el Mundial de Alemania, sin perder un solo partido, los helvéticos querían realizar algo meritorio delante de sus aficionados. Con el público a su favor y un buen bloque que mezclaba a jóvenes promesas como Benaglio, Lichsteiner, Inler y Barnetta, con futbolistas experimentados como Magnin y Frei, todo lo que no fuera superar la fase de grupos supondría un fracaso para todo el país. Ya en el partido inaugural ante la República Checa, la afición se llevó el primer varapalo, su máximo artillero, Frei, se lesionó y acabaron perdiendo el partido con un gol del checo Sverkos. Sin su máxima estrella, el combinado encaraba con desilusión el segundo partido del grupo frente a Turquía. El encuentro, disputado bajo un terrible aguacero, permitió descubrir las cualidades de un joven ariete, Eren Derdiyok, pero el gol en los últimos compases del duelo, anotado por Arda Turan, dejaba sin opciones de clasificación al combinado helvético. El país se llevó una nueva decepción a nivel internacional, pero el continente pudo disfrutar con el juego de una de las claves en el futuro del fútbol suizo, Eren Derdiyok.

Es un delantero de espigado físico, potente, con buen golpeo de balón, en el que el propio jugador tiene mucha confianza, y que realiza movimientos muy inteligentes entre líneas. Un ariete completo que dispara muy fuerte con ambas piernas, domina el juego aéreo, sabe aguantar el cuero de espaldas, tiene una increíble habilidad para hallar la espalda a la zaga rival y sobresale en el remate de cabeza. A pesar de su envergadura, no es un delantero al que le guste estar estático en el área rival, sino que apoya constantemente a sus compañeros en la elaboración del juego, en un rol que recuerda mucho al desempeñado por Zlatan Ibrahimovic en el Inter de Milán. Por ello, le costó entrar en las alineaciones de Christian Gross, entrenador del Basilea, que prefiere jugar con un único punta estático, que ejerza de referencia ofensiva para todo su equipo. Si se mira todo su potencial le falta gol, ya que no ha superado la quincena de goles en un campeonato del nivel de la Axpo Super League.

Debutó en la primera división suiza con dieciocho años en las filas del BSC Old Boys y en su primera campaña consiguió hacer diez goles. Estos buenos registros llamaron la atención de uno de las grandes equipos de su país, el Basilea. En su nuevo club bajó su rendimiento, ya que se vio relegado a la suplencia por un delantero más “tanque” como Marco Streller, pero contribuyó con algunos goles al doblete conseguido por su equipo. En la temporada 08/09 ha incrementado su protagonismo en el equipo, demostrando que es un jugador que se crece ante los focos, fiel testigo de ello fue su gol de muy bella factura en el Camp Nou en la fase de grupos de la Champions League.

Siempre ha sido un fijo en todas las categorías inferiores de la selección helvética, donde siempre ha demostrado tener un buen olfato goleador. Por ello, el antiguo seleccionador, Jakob Kuhn, le dio la oportunidad de debutar en el mítico Wembley, a pesar de que no tenía plaza fija en el once de su equipo. Eren, lejos de achicarse, demostró toda su valía anotando un bonito gol, que silenció a todo el estadio británico. A partir de ahí, el seleccionador siguió confiando en él y le citó para disputar la Eurocopa que se disputaba en su país. Tuvo la oportunidad de jugar por la lesión de Frei y encandiló a muchos con su gran encuentro ante Turquía.

El Basilea recibió varias ofertas por su fichaje, pero el club que más dinero puso para contratarle fue el Bayer Leverkusen, que es desde hace poco su nuevo club. Allí se encontrará con su compatriota Tranquillo Barnetta y otras jóvenes perlas como Renato Augusto, Rene Adler, Gonzalo Castro, Arturo Vidal y Patrick Helmes, a priori su compañero en la delantera.

miércoles, 5 de agosto de 2009

NEMANJA PEJCINOVIC


El fútbol en los Balcanes siempre ha ofrecido muchos jugadores a las grandes ligas, sobre todo muy variados, desde mediapuntas talentosos como Zvonimir Boban a zagueros disciplinados como Sinisa Mihajlovic. En estos últimos años, están surgiendo con más fuerza los segundos, concretamente en el fútbol serbio. En la región balcánica siempre han surgido buenos defensores como el citado Mihajlovic, Djukic, Krstajic, Vidic y más recientemente, Subotic. Pero cabría destacar a una de las promesas de las categorías inferiores serbias, Nemanja Pejcinovic.

Se trata de un zaguero sólido, de buena presencia física, capaz de liderar la zaga por su fuerte carácter. Le falta algo de velocidad en carrera larga, pero se mueve con rapidez en distancias cortas, estando siempre cerca de su marcado. Es aguerrido, aunque no suele realizar entradas muy duras, ya que suele alcanzar el cuero en sus acciones. Fruto de su pegajosidad en la marca, intercepta gran cantidad de envíos del rival haciendo gala de su capacidad de anticipación. Es un central que siempre está concentrado y realiza las coberturas permanentemente a su lateral. Posee una conducción de balón elegante y no duda en salir con el balón controlado siempre que puede; ahora bien, raras veces pierde el esférico en posiciones cercanas a su marco, ya que no se complica cuando los atacantes le ponen en aprietos. Como muchos defensores de su país, es un ejemplo de versatilidad, ya que puede actuar como central por ambos flancos y como lateral por ambas bandas, en conclusión, se desenvuelve en todas las posiciones de la zaga. Pero una de las facetas de su juego que más domina es el juego aéreo, donde es un baluarte rematando con la testa en ambas áreas.

Con sólo dieciocho años, debutó en la primera división serbia con el FK Rad de Belgrado y tras dos temporadas firmó por el OFK de Belgrado, donde sólo militó una temporada, para después volver al FK Rad de Belgrado. Sus buenas actuaciones en el club que le brindó la oportunidad de debutar llamaron la atención de uno de los grandes equipos de Serbia, el Partizan de Belgrado, que, por su delicada situación financiera, se lo llevó mediante una cesión. Pese a los problemas económicos y deportivos del Partizan, Pejcinovic completó una gran temporada y fue convocado por la selección sub-21 para disputar el Europeo de la categoría en Suecia.

El combinado balcánico llegaba a tierras nórdicas con muchas expectativas puestas en el torneo, algo natural dada la calidad de la plantilla, que contaba entre sus integrantes a hombres como Sulejmani, Tosic, Kacar o el propio Pejcinovic. Pero las cosas no fueron como esperaban, ya que Serbia no fue capaz de sumar ni una victoria en todo el torneo y sus grandes jugadores como Tosic y Sulejmani no cumplieron con las expectativas que habían creado. Uno de los pocos que sí rindió a un gran nivel fue Pejcinovic, que realizó grandes encuentros ante Italia y Bielorrusia.

Parecía claro que el joven zaguero iba a durar poco en su país y, en efecto, recientemente ha sido cedido al Hertha de Berlin, donde coincidirá con su compatriota Gojko Kacar.


martes, 4 de agosto de 2009

ALEMANIA SUB-21

LOS GERMANOS CONFIRMAN SU SUPREMACÍA EN CATEGORÍAS INFERIORES

Toda Suecia ha sido testigo de otro éxito de la cantera alemana, y ya van tres en menos de diez meses. El pasado año fue la selección sub-19 la que se proclamó eurocampeona en la República Checa, derrotando a los italianos; ya en 2009, la selección sub-17 hizo valer su papel de anfitriona, alzándose con el título continental, y, recientemente, la sub-21 ha extendido el reinado alemán por todo el continente. Nadie lo diría después de comprobar el duro camino hasta llegar a tierras nórdicas. El equipo sufrió de lo lindo para derrotar a los franceses en un intenso play-off, decidido por un gol in extremis de Howedes. A continuación, se procedió al despido del seleccionador Dieter Eilts para otorgar su plaza al ex internacional alemán Horst Hrubesch. Nada más acceder al cargo, Hrubesch tomó una decisión muy arriesgada, dejar fuera a uno de los mayores goleadores de la fase de clasificación, Hennings. Ya sin el espigado ariete, el combinado germano hizo las maletas para irse a Suecia, donde cuajó una primera fase irregular, con una victoria y dos empates, uno de ellos ante los suplentes de Inglaterra, su posterior rival en la final. Tras pasar como segundos de grupo, en las semifinales esperaban los italianos. Alemania siguió sin desplegar un gran juego, e incluso se vio desbordado por los transalpinos en la primera mitad, salvando los zagueros varios goles bajo palos. El curso del encuentro cambio en la reanudación, con un zapatazo de Beck, que subió al marcador haciendo estéril la estirada de Consigli. A partir de ahí, los italianos quedaron atrapados en la telaraña defensiva diseñada por Hrubesch y fueron incapaces de crear peligro con sus estrellas desarticuladas, especialmente el desquiciado Balotelli. En la final aguardaban de nuevo los ingleses,que habían mostrado un fútbol de nivel superior al germano, pero cansados tras una intensa prórroga ante los anfitriones en semifinales. Todos daban por favoritos a los insulares pero ocurrió algo trascendental en la final, la actuación de Özil, prácticamente desaparecido durante todo el torneo. El jugador del Werder Bremen cogió el balón en la zona de tres cuartos y sirvió en bandeja, mediante un genial pase en profundidad, el gol a Gonzalo Castro, que batió a Loach. Los alemanes repitieron la táctica mostrada ante Italia, repliegue de líneas y a hacer daño a la contra. Los insulares sólo podían tocar con tranquilidad muy lejos de la portería de Neuer y era visible una desconexión entre el centro del campo y la tripleta de ataque, formada por Milner, Adam Johnson y Walcott. Con este guión se llegó a la segunda mitad, que se inició con un gol de Özil, mediante un libre directo de larga distancia en el que Loach pudo hacer algo más. Los minutos pasaban y los pupilos de Hrubesch cada vez poseían mayor dominio del partido, sin tener la posesión del esférico pero haciendo mucho daño con los contragolpes ideados por Mesut Özil. En una de estas contras llegó el tercer tanto, anotado por Sandro Wagner tras asistencia del atacante del Werder Bremen. A seis minutos del final del tiempo reglamentario llegaba el cuarto y definitivo tanto, conseguido otra vez por el atacante del Duisburgo, definiendo una contra con el disparo paradigma de Thierry Henry. Alemania ha vuelto a ganar demostrando que la competitividad puede suplir al fútbol de toque.






La selección, uno a uno

Neuer: guardameta de gran elasticidad y magníficos reflejos que, en contraposición con la tradición de arqueros germanos, denota inseguridad en el juego aéreo. Es, además, un consumado especialista en detener lanzamientos desde los once metros. Titular indiscutible con el Schalke 04 desde la marcha de Rost, no ha mostrado toda su valía en este torneo, pero sí ha dejado algunos detalles que le auguran un buen futuro.

Beck: lateral de marcado perfil ofensivo que debe mejorar en el aspecto defensivo. Consciente de estas lagunas defensivas, Hrubesch le ha recalcado que no debe perder la posición, por ello se ha mostrado especialmente cohibido a la hora de sumarse al ataque. Cedido esta campaña en el Hoffenheim por el Stuttgart, ha realizado una gran temporada, que le ha valido su llamada para la selección absoluta, con la que ya ha sido recompensado con la titularidad en varias ocasiones.


Boateng: zaguero de gran presencia física que destaca por su dominio en el juego aéreo. Son dignas de mención sus salidas sacando el balón desde atrás, más por fuerza que por nivel técnico. Otro aspecto a reseñar es su versatilidad, ya que puede actuar como central, como mediocentro defensivo e incluso como lateral derecho. No ha tenido muchos minutos en el Hamburgo, como tampoco los había tenido en la selección hasta la llegada de Hrubesch, ya que Dieter Elits prefería a Schwaab.


Howedes: el líder de la zaga en esta selección. Gracias a su corpulencia domina el juego aéreo, lo que le hace especialmente peligroso en las jugadas a balón parado, a lo que añade un buen manejo del cuero. No es especialmente veloz, pero destaca en la anticipación y no duda en perseguir al delantero, aunque éste le saque de su habitual radio de acción. Este año no ha tenido demasiadas oportunidades por la competencia en el centro de la zaga, pero ha encontrado minutos en la posición de mediocentro defensivo. Por juventud y condiciones puede hallar un hueco en la absoluta.



Boenisch: espigado lateral que, por su físico, puede desempeñar las labores de central. Correcto en defensa, no duda en sumarse al ataque, más por voluntad y fuerza que por velocidad y técnica. Un punto a su favor es su capacidad para manejar ambas piernas, con las que ejecuta los libres indirectos, merced a su potente disparo desde larga distancia. Llegó a Bremen incluido en el traspaso de Mesut Özil y, desde entonces, ha alternado la titularidad con Tosic y Pasanen.


Aogo: lateral de vocación atacante que también puede situarse en la posición de mediocentro. Gana con facilidad la línea de cal para asistir con precisión. Por contra, flaquea en el apartado defensivo, en el que, a menudo, supedita la espalda a su velocidad. Despuntó en la segunda división alemana con el Friburgo, donde, pese a su juventud, se convirtió en titular habitual. El Hamburgo se fijó en él para reforzar su defensa y, aunque no ha sido indiscutible para Martin Jol en la Bundesliga, si lo ha sido en la copa de la UEFA, competición en la que el club hanseático alcanzó las semifinales.


Castro: es un auténtico comodín, tanto en su club como en la selección germana. Puede actuar de lateral por las dos bandas y de mediocentro, tanto defensivo como ofensivo. Es un futbolista completo, bien dotado técnicamente y con un impresionante fondo físico que le ayuda a recuperar infinidad de balones durante los noventa minutos, el mismo que le permite llegar con facilidad a posiciones de ataque. Titular en un Bayer Leverkusen que conoció tiempos mejores, pero que, sin embargo, cuenta en sus filas con un nutrido grupo de jóvenes talentos, entre los que destacan perlas como Barnetta, Adler o el propio Castro. Su rendimiento ya le ha llevado a la selección absoluta.


Khedira: centrocampista de corte ofensivo que destaca por su facilidad para llegar desde segunda línea. Aunque participe más en la elaboración del juego ofensivo, no se escabulle a la hora de defender. Hizo su aparición con el primer equipo la campaña en la que el Stuttgart ganó la Bundesliga, y desde entonces se ha consolidado en el once . No ha estado a su nivel durante gran parte del torneo, pero realizó un buen papel en la final, escoltado por dos mediocentros como Castro y Hummels.


Mesut Özil: atacante de nivel técnico superlativo, clarividente, con una magnífica conducción de balón en carrera y capacitado para dar el último pase. Puede jugar tanto en la mediapunta como pegado a cualquiera de las dos bandas. Es un futbolista ideal para jugar a la contra por su manejo de las transiciones, pero también para tener la pelota por su capacidad hilvanando las jugadas frente a rivales encerrados en defensa. Ha sido importante en un Werder Bremen que no ha estado bien en el campeonato liguero, pero que ha realizado un buen papel en las competiciones coperas, conquistando la copa alemana y el subcampeonato en la ya extinta copa de la UEFA. La próxima campaña, con la marcha de Diego a Italia, asumirá un rol aún más preponderante en el equipo.


Marin: extremo rapidísimo, eléctrico, incisivo, muy vertical, que busca constantemente encarar a su par. A su tremenda velocidad añade una magnífica conducción de balón en carrera, llevando el balón cosido al pie, con un cambio de ritmo impresionante. Es diestro, pero habitualmente juega por la banda izquierda para poner en jaque a las defensas rivales con sus diagonales. También puede actuar como mediapunta e incluso como extremo derecho, su posición de origen. Pese a su juventud, se ha mostrado como el auténtico líder del Borussia Monchengladbach, siendo pieza clave en el ascenso a la Bundesliga, con trece asistencias, y en la posterior permanencia del mismo en la máxima competición alemana. Sus grandes actuaciones han llamado la actuación de muchos equipos pero, finalmente, ha sido el Werder Bremen quien ha conseguido obtener su fichaje.


Dejagah: interior derecho que también puede desempeñar la posición de delantero. En su club, el Wolfsburgo, actúa en la banda, ya que tiene muy difícil encontrar un hueco en la delantera formada por Dzeko y Grafite. Pegado a la línea de cal, aporta desborde y buenas asistencias, además de ayudas permanentes a su lateral. En la sub-21, se sitúa en la delantera, allí contribuye al juego colectivo con sus buenos desmarques, su capacidad para asociarse y su lectura en el juego de espaldas a portería. No es un 'nueve' puro, de hecho esta campaña sólo ha hecho cuatro goles.


TAMBIÉN HAN FORMADO PARTE DEL ÉXITO


Schmelzer: lateral izquierdo de profunda capacidad física, la cual le permite llegar hasta línea de fondo para enviar centros rápidos. También puede jugar como interior, para tapar las subidas de laterales ofensivos Un jugador completo en varias facetas de su posición, aunque no sobresalga en ninguna de ellas. Si una palabra le define, esa es cumplidor. Nunca destaca pero raras veces desentona. Este año no ha tenido muchos minutos en el Borussia Dortmund. Tampoco los iba a tener en esta selección, pero una inoportuna lesión de Boenisch le abrió las puertas de la titularidad.


Ebert: mediocampista ofensivo dotado de una buena técnica y una notable visión de juego. Su fuerte carácter le hace sacrificarse en labores defensivas, no dando ningún balón por perdido. Ese carácter belicoso le ha impulsado a más de una desavenencia con su técnico en el Hertha de Berlín. Puede actuar tanto de extremo derecho como de mediapunta, y, aunque a menudo está en las cercanías de la portería rival, es más asistente que goleador. En la selección, Hrubesch le ha situado en la posición de mediocentro, donde no ha rendido a su nivel habitual. Sus detractores le critican su problemático carácter y su intermitencia, la verdad es que debe ser más constante en su juego.


Wagner: espigado ariete que utiliza correctamente su cuerpo, protegiendo el cuero de espaldas y facilitando las triangulaciones con sus compañeros. Su físico le hace especialmente peligroso en las jugadas a balón parado, por sus excelentes testarazos. Pero no es sólo un delantero que vive de su gran altura, también sabe manejarse con el balón en los pies, y posee un buen disparo desde fuerza del área. Forjado en la cantera del Bayern de Munich, no tenía hueco en la delantera del club bávaro, por ello, tuvo que marcharse, en busca de minutos, a la división de plata del fútbol alemán.













OLYMPIQUE MARSEILLE 08/09

A UN PASO DEL TÍTULO

Tras siete años, el Lyon fue derrocado para alegría de la mayoría del país galo. Ese era el objetivo marcado por la directiva marsellesa a inicios de campaña, pero no serían los marselleses quienes lograrían destronar al rey lionés, sino los jugadores del Girondins de Burdeos. Pese al desembolso económico realizado por el club presidido por Aulas, era palpable que el Lyon lo iba a tener más difícil que nunca para repetir título. En este clima de búsqueda de sucesor al trono, parecía claro favorito al cetro galo. La trigesimosexta jornada se tornaba clave para el desenlace del campeonato; en esa fecha se producía un duelo de altura en el Velodrome, el por aquel entonces líder Olympique de Marsella y un Olympique de Lyon con escasas opciones al título. El OM tenía como principal argumento el calor de un público hambriento de títulos, pero el club de Gerland, aunque tenía pocas opciones de salir campeón, tenía el orgullo herido. En medio de la confrontación, iba a aparecer Karim Benzema, que, con dos dianas en la primera parte, ponía muy cuesta arriba la senda del triunfo. Wiltord recortó distancias en la segunda mitad, pero el gol de libre directo de Juninho ponía el definitivo 1-3 en el marcador y recortaba notablemente las opciones marsellesas de conseguir el campeonato. Tras esta derrota, el liderato voló a Burdeos, que, con un final espectacular logrando once victorias consecutivas, logró alzarse con el título liguero. El Olympique de Marsella consiguió mejorar el tercer puesto cosechado en la 07/08, pero Gerets tomó la decisión de dejar el cargo. El nuevo técnico, Deschamps, tratará de dar un salto de calidad y hacer campeón a un bloque de jugadores ya consolidados que pueden devolver a la entidad al lugar que históricamente se merece, que no es otro que logrando títulos.


EL OM, UNO A UNO

Mandanda: guardameta de magníficos reflejos y gran elasticidad, que le permite realizar intervenciones felinas. Su tremenda elasticidad le capacita para tapar cualquier tipo de disparo. Es joven, pero tiene una buena capacidad de mando y no se achica cuando tiene que colocar a su defensa. A todas estas cualidades una inusitada valentía en las salidas, arriesgando en demasía en algunas ocasiones. Desde que llegó, procedente del Le Havre, se hizo con un hueco en la portería, desplazando a Carrasso, y, esta campaña, se ha consolidado, mostrando una media de menos de un gol encajado por partido. Protagoniza una hermosa disputa con Lloris para adueñarse del marco de la selección francesa.




Bonnart: lateral rocoso, de los que no se despegan de su marcado y no dudan en emplear el juego duro para frenar al atacante. Es veloz, muy contundente y difícil de superar en el uno contra uno; lo que se conoce como un marcador. Aunque es algo tosco con el balón en los pies, su fuerza le impulsa a posiciones ofensivas y, allí, puede sacar buenos centros apurando la línea de cal. Durante toda la campaña ha sido indiscutible para su técnico, al que se asemeja en su juego por el poderío físico.




Hilton: veterano central que también puede amoldarse a la posición de lateral derecho. Domina como pocos el juego aéreo de ambas áreas, sabe anticiparse y se defiende cuando la línea defensiva está adelantada. Su temperamento hace de él un líder nato, ya que está permanentemente colocando a sus compañeros de zaga. Llegó a Francia procedente del Servette suizo y, tras una estancia en el RC Lens, se ha consolidado, en poco tiempo, como uno de los puntales de la zaga marsellesa.


Zubar: zaguero corpulento, con muchos aspectos del juego a mejorar. Sufre con la línea de zagueros adelantada y, sobre todo, ante delanteros veloces. A menudo intenta sacar el balón jugado sin tener un gran nivel técnico, perdiendo el esférico muy cerca de su portería. Sus errores le han costado más de un gol en contra a su equipo esta temporada; y eso cuando no es él mismo quien introduce el balón en su propia portería. Por esta retahíla de fallos, se ha ganado a pulso la etiqueta de jugador gafe. En el tramo final del campeonato, Civelli le arrebató el puesto.




Taiwo: lateral de tremendo fondo físico, que no duda lo más mínimo en incorporarse al ataque siempre que se le presenta la ocasión. Es muy veloz, y esa velocidad le hace muy difícil de superar en el apartado defensivo y le capacita para sorprender a las defensas rivales con sus internadas ofensivas. Además, tiene un cañón en su pierna izquierda, con la que lanza disparos lejanos y ejecuta los libres directos. Es muy potente físicamente, pero, a veces, debe controlar esa potencia, ya que se muestra muy vehemente en sus entradas.



Cana: capitán y líder de este equipo. Mediocentro defensivo muy agresivo, que siempre va al límite del reglamento para recuperar el cuero. Es el hombre ancla del bote marsellés. Casi siempre sobresale en los partidos de máxima rivalidad, especialmente en los duelos contra el Niza y el PSG. Tras su carácter belicoso se esconde un buen nivel técnico y un durísimo disparo a puerta. Es un magnífico cabeceador y lo demuestra en ambas áreas, ya que gana la mayor parte de los balones divididos por alto. Muchos le señalan como la extensión del entrenador sobre el campo.





Cheyrou: mediocentro bastante completo, que se sacrifica en las labores defensivas, pero que también ayuda en los procesos de elaboración del juego ofensivo del equipo. Maneja bien el ritmo del partido y surte de buenos pases a los atacantes. Tiene buenas condiciones técnicas, pero debe ser más constante, ya que es irregular hasta dentro de un mismo partido. Otro aspecto a mejorar es su autocontrol, ya que es amonestado con demasiada frecuencia.




Valbuena: mediapunta incisivo, eléctrico, con una gran conducción de balón en carrera y una buena visión de juego, que le facilita el pase en profundidad. Tiene mucho desborde, por ello puede desenvolverse perfectamente pegado a cualquiera de las dos bandas. Es un futbolista que no se ata a ningún sistema de juego y que da rienda suelta a su fondo físico por medio de su movilidad. Su corta estatura le costó la permanencia en la cantera del Girondins de Burdeos, pero aunque es bajito, tiene músculo y es difícil de derribar. Tras su desilusión en Burdeos, demostró toda su valía en el modesto Libourne y fue fichado por el club marsellés. Relegado en muchas ocasiones a la banda cuando estaba Nasri, parecía recuperar su sitio en la mediapunta, pero con la llegada de Brandao, Gerets pasó a jugar con dos puntas y Valbuena se movió a la banda derecha. En el Velodrome no es titular indiscutible por su individualismo y su indisciplina táctica.





Ben Arfa: joven extremo izquierdo de endiablado regate y buen cambio de ritmo. Siempre lleva la pelota cosida a su pie izquierdo y es clarividente en la zona de tres cuartos, por lo que puede desenvolverse sin problemas en la mediapunta. Su sublime conducción de balón en carrera le facilita, en gran medida, el dribling. Aunque no se debe caer en simplificaciones, Hatem utiliza con frecuencia el regate en carrera pero también es un jugador con descaro, por ello saca a relucir su repertorio de caracoleos para desbordar en el momento inicial de sus arrancadas. Asistente habitual de Karim Benzema tanto en el Olympique de Lyon como en las categorías inferiores de la selección francesa, la directiva marsellesa le eligió para liderar al equipo y reemplazar a su compañero de generación, el gunner Samir Nasri.




Niang: ha sido el máximo realizador del equipo con trece tantos en el campeonato liguero; este dato resume el papel preponderante del delantero senegalés en el juego ofensivo del equipo. Controla muchos de los aspectos que debe dominar un buen delantero. Va bien de cabeza, tiene una potente zancada, sabe aguantar el balón, dando la espalda al contrario, es oportunista, posee un fuerte disparo desde media distancia y ejecuta los lanzamientos desde los once metros. Nadie le ha regalado nada, llegó muy joven al país galo y tuvo que buscarse las habichuelas en clubes modestos como el Troyes, Metz y Estrasburgo hasta llegar a su actual equipo. En los dos primeros clubes no destacaba especialmente, pero cuando llegó al Estrasburgo, se produjo su explosión, anotando veintiún tantos en dos temporadas, y suscitó el interés del OM. Ya en Marsella, confirmó lo anteriormente apuntado y mejoró sus registros anotadores, incluso marcando dieciocho tantos en una campaña en la que se vio desplazado a la banda por la presencia de Djibril Cissé en la delantera.




Brandao: atacante corpulento que utiliza la brega como principal baza para conseguir sus registros anotadores. Siempre está en disputa con los zagueros y puede servir de gran ayuda a su equipo si tiene cerca a jugadores habilidosos. Su espigado físico le facilita los testarazos y le convierte en una referencia para sus compañeros en las jugadas a balón parado, además de hacerle un jugador ideal para realizar paredes, por su capacidad para aguantar el balón de espaldas. Pero su físico no es su única virtud, ya que guarda un cañón en su pierna izquierda. Tras varios años triunfando en Ucrania, llegó a Marsella, donde desatascó muchos partidos con sus goles.



Riou: guardamallas que impone su ley en el juego aéreo pero al que le falta solvencia bajo palos. Titular en equipos que luchaban por la permanencia como el Istres o el Montpellier, el Toulouse se fijó en él, pero entonces dejó de aparecer en las alineaciones. Después llegó a Marsella, donde vive a la sombra de Mandanda.



Civelli: joven central que, por su espigado físico, es todo un coloso en el juego aéreo de ambas áreas. Gracias a su estatura, es muy peligroso en las jugadas a balón parado. El aspecto negativo de su corpulencia es que ésta le resta velocidad y le hace sufrir en demasía ante delanteros veloces, no obstante, tiene un buen sentido de la anticipación que le permite adelantarse a las jugadas. Debutó muy joven en Bandfield y el Marsella se aseguró su pase. No acababa de cuajar y, por ello, se fue cedido a Gimnasia de La Plata. Tras el fin de su cesión, retornó a Francia, donde terminó haciéndose con un hueco en el once por los errores de Zubar.




Rodríguez: experimentado zaguero al que le gusta marcar muy de cerca a los arietes. Domina el juego por alto, en el que abre con vehemencia sus brazos para ganar la posición al delantero. No tiene mucha velocidad, por ello es sobrepasado a menudo con pases en profundidad a su espalda. Está lejos del nivel mostrado en aquél Mónaco finalista de la Champions League, en el que mostraba una gran compenetración con Squillaci.


Kaboré: joven mediocentro defensivo de imponente físico. Es todo un pulmón y utiliza su poderío para tapar toda la zona ancha. No da ni un metro a su marcado y lee bien el momento preciso para tapar el pase del rival. Además es un futbolista versátil, ya que Gerets también le ha utilizado en el lateral derecho para tapar la ausencia de Bonnart. En Francia las comparaciones con Makelele son numerosas e incluso Mourinho ya le ha querido llevar al Inter. Es internacional absoluto por Burkina Faso y ha estado nominado al Golden Boy.



M´Bami: mediocentro defensivo que realiza las labores de destrucción del juego. Es potente en lo referente a lo físico, en ocasiones demasiado agresivo, pero debe mejorar en el apartado táctico ya que, a menudo, pierde la posición. Este año no ha sido titular indiscutible con Gerets, pero si ha gozado de varias oportunidades en el doble pivote. Ha alternado pareja en el medio del campo, en ocasiones ha jugado con Cana y en ocasiones con Cheyrou, el mediocentro más utilizado por Gerets esta campaña.


Ziani: volante derecho que también puede actuar como mediapunta. Es rápido,tiene visión de juego y es un buen asistente. Tiene desparpajo y no duda en encarar a su par. Un aspecto en su contra es su falta de fondo físico, ya que le falta fuelle en los minutos finales del encuentro. En el centro se encuentra cómodo y hace gala de su clarividencia, enviando precisos pases a la espalda de la zaga rival. Deslumbró en el Sochaux y el Marsella se fijó en él para suplir la baja de Ribéry, pero lo cierto es que ha jugado tanto en banda como por el centro.


Bakari Koné: extremo rapidísimo, incisivo, casi imposible de frenar con espacios. No es un prodigio técnicamente, pero tiene un gran desborde gracias a su velocidad. Posee un buen disparo desde media distancia, asiste con precisión y tiene gol, de hecho esta campaña ha conseguido anotar nueve goles. Llegó procedente del Niza, club enemistado con la entidad marsellesa, por lo que su traspaso causó un gran revuelo mediático. No ha sido titular indiscutible, pero sí que ha gozado de muchos minutos, que ha aprovechado de la mejor manera posible.


Zenden: veterano extremo izquierdo que basa su juego en la velocidad. No obstante, ya no es el jugador incisivo que hacía vibrar, partido tras partido, a los aficionados que se daban cita en el Philips Stadium.Tras su exitoso paso por Eindhoven, llegó al Camp Nou, donde fracasó con estrépito. Al finalizar su etapa como azulgrana, se marchó a la Premier League y, aunque fue el Chelsea quien le llevó a Inglaterra, sería en el Middlesbrough donde ofrecería su mejor versión. Sus buenas actuaciones en el Riverside le condujeron a Anfield. Posteriormente, hizo las maletas para irse a Marsella en busca de más minutos. En Francia, no es indispensable, pero tiene cierto peso en el equipo.


Wiltord: experimentado atacante que puede ocupar varias posiciones de ataque, siendo su predilecta la de extremo derecho. Es inteligente, tiene un buen nivel técnico y no se pone nervioso cuando está delante de la portería rival, aunque no haya destacado esta temporada en el aspecto goleador.Debutó muy joven en la Ligue 1 con el Rennes, pero sería en el Girondins de Burdeos en el que alcanzaría la plenitud, logrando el campeonato y el título de máximo goleador. Formó parte de la selección que conquistó la Eurocopa y emigró a Londres de la mano de Wenger. En la Premier, no dio lo mejor de sí y entonces se fue a Lyon, donde coincidió con la época dorada del club de Aulas. Ya con 33 años, regresó a Rennes, pero en este mercado invernal llegó a Marsella, donde ha desempeñado el papel de revulsivo.

Samassa: joven ariete que, por su corpulencia, es todo un baluarte en el juego aéreo. A pesar de su espigado físico, no es un delantero de área, todo lo contrario, se siente cómodo participando en el juego de su equipo lejos de la portería rival. No es rápido, pero sabe proteger el balón en carrera utilizando los brazos. Para ocupar su demarcación, le falta gol, ya que desde que es profesional, nunca ha llegado a la decena de tantos. Habitual en las convocatorias de la selección francesa en categorías inferiores, se le auguraba un gran futuro cuando vestía la elástica del Le Mans, pero lo cierto es que en Marsella se ha visto eclipsado por Niang y Brandao.