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viernes, 22 de junio de 2012

JORDAN RHODES

La trayectoria de un delantero está inexorablemente marcada por el gol. Un toque, una celebración, una batalla ganada al portero rival. Pese a que cada vez se juzga más a los arietes utilizando otros criterios menos estadísticos como la movilidad, los guarismos siguen encumbrando o degradando el rendimiento de un referente ofensivo. En la actualidad, donde equipos elogiados por juego y resultados apuestan por un falso ‘nueve’ aún sigue habiendo esperanzas para los ‘cazagoles’, aquellos que viven por y para el primer toque. Una estirpe a la que pertenece Jordan Rhodes.

Rhodes es un delantero con una extraordinaria facilidad para rematar sin necesidad de controlar el cuero. Siempre atento a cualquier concesión de la zaga rival, castiga su pasividad armando rápido el disparo. Inteligente a la hora de interpretar al juego, es sorprendente su capacidad para librarse de su marca en posiciones francas para el disparo. Al contrario que otros delanteros de poca edad que buscan interactuar con sus compañeros, no participa en el juego colectivo, él es un finalizador puro que encuentra en el área rival su hábitat natural. Potente en la zancada, a pesar de su envergadura no se siente incómodo cuando su equipo decide contragolpear y define con sutileza para sortear la salida del portero cuando éste intenta reducirle ángulo de disparo.

Jordan no es un dechado de técnica, pero es más hábil de lo que parece a primera vista, lo que le permite deshacerse de la estrecha vigilancia de su marcador. Poseedor de una equilibrada estructura física, no rehúye el cuerpo a cuerpo y está capacitado para fijar a los centrales ofreciendo a sus compañeros una referencia ofensiva de manera casi permanente. Preciso en el testarazo, se eleva con potencia y no está exento de espíritu combativo para salir vencedor de las batallas aéreas. Letal en el remate con su pierna diestra, cada vez define mejor con la zurda pero denota falta de velocidad en la ejecución de determinados movimientos. Incisivo en el desmarque, se mueve con inteligencia a la espalda de la defensa. Muy difícil de frenar, debe demostrar su poderío actual en categorías superiores.

Hijo del portero Andy Rhodes, Jordan nació en la ciudad inglesa de Oldham el 5 de febrero de 1990 cuando su padre defendía la meta del Oldham Athletic. La trayectoria deportiva de su padre condicionó su infancia, repleta de viajes. Andy fue portero del Dumferline y St. Johnstone durante la década de los 90, lo que provocó que su hijo desarrollase gran parte de su infancia en Escocia. Decide seguir los pasos de su padre y comienza su andadura futbolística bajo palos, pero pronto da un cambio radical y decide que lo suyo es marcar goles, no evitarlos como hacía su progenitor. En ese giro de su breve carrera tuvo un papel determinante su entrenador durante su estancia en la población escocesa de Cairneyhill.

De vuelta a Inglatera, Jordan se integra en las categorías inferiores del Barnsley pero de nuevo la vida laboral de su figura paterna vuelve a influirle. Su padre firma un contrato como entrenador de porteros del Ipswich Town y consigue reclutar a su hijo para reforzar la cantera del club. En su primer año con los Tractor Boys impresiona por su facilidad goleadora llamando incluso la atención de los técnicos de la federación inglesa, que piensan en él para reforzar las selecciones juveniles de los three lions. Un refuerzo que finalmente no pudo producirse por problemas físicos.

Ya superadas sus lesiones, debuta en la primera plantilla a los 17 años. Sin embargo, en el club no se apostó con fuerza por él y encadenó varias cesiones sin excesiva fortuna ni continuidad al Oxford United y al Rochdale. Durante su estancia a préstamo en el Brentford comenzó a afinar su puntería y, aunque volvió a padecer otro infortunio en forma de contratiempo físico, comenzó a refrendar los detalles que había podido mostrar en la cantera de los Tractor Boys. A pesar de su juventud y el brillante porvenir que le auguraban algunos analistas, el Ipswich Town le dejó escapar y el Huddersfield no desaprovechó la oportunidad.

EXPLOSIÓN GOLEADORA EN HUDDERSFIELD
En el club de Yorkshire desató toda su vocación anotadora. Comenzó con seis goles en sus seis primeros partidos, un preludio de su magnífica temporada, que iba a finalizar como máximo goleador del equipo superando la veintena de tantos. Ese acierto de cara a puerta no pasó desapercibido por la federación escocesa y a finales de 2010 comenzó a defender los intereses de la selección sub-21. Su carrera volvía a encarrilarse y en el Huddersfield encontró la estabilidad necesaria. La siguiente temporada descendió sus guarismo anotadores, pero aún así fue capaz de anotar dieciséis goles en el campeonato liguero, formando una gran sociedad con el ahora centrocampista del Norwich Anthony Pilkington.

En la presente campaña ha vuelto a demostrar su faceta de ‘cazagoles’ y logró mantener un ratio de goles excepcional cercano al tanto por partido jugado. Ese extraordinario momento de forma y su buen desempeño con la selección escocesa sub-21 hicieron posible su debut a nivel absoluto con TheTartan Army el pasado mes de noviembre. “De niño tuve todas las camisetas y crecí viendo a la selección escocesa” aseguró el joven delantero disipando todas las especulaciones que ponían en duda su compromiso con el país de los highlands y de paso justificando su elección tras estar a punto de representar los intereses ingleses en categorías inferiores.

Su técnico Lee Clark supo exprimir desde su llegada a Yorkshire todas las condiciones de Jordan Rhodes y el joven atacante ya es uno de los máximos artilleros históricos del club. Su ritmo anotador es espectacular y su nombre se escuchó en todos los informativos británicos cuando con sus 5 goles alegró toda la tarde a todos los aficionados del Huddersfield que se desplazaron el pasado 6 de enero para ver a su equipo en el feudo del Wycombe. Una actuación estelar que contribuyó a aumentar el interés de varios conjuntos ingleses en conseguir su fichaje como ocurrió durante el pasado mercado invernal.

Sus días como jugador terrier están contados ante la extrema superioridad que muestra semana tras semana en la categoría de bronce del fútbol inglés, aún consiguiendo el ansiado objetivo del club de Yorkshire en un igualado playoff de ascenso frente al Sheffield United. Pretendido por varios conjuntos de Premier League, ha sido incluido en la lista de 35 preseleccionados para defender los intereses británicos en los Juegos Olímpicos. Los aficionados del Galpharm Stadium se resignan a que las tardes de gloria que les brinda su ariete tienen fecha de caducidad. Rhodes está preparado para retos mayores.


viernes, 19 de febrero de 2010

JOHN FLECK

La Scottish Premier League es muy conocida por la bicefalia que representan los dos principales clubes de la ciudad de Glasgow. Y es que Rangers y Celtic se reparten los títulos ligueros escoceses desde que Sir Alex Ferguson alcanzara la gloria con el Aberdeen, allá por la campaña 84/85. Una alternancia en la cima de la tabla que ha vivido varios ciclos exitosos para ambos equipos. La década de los noventa supuso la hegemonía de los protestantes, quienes comandados por Walter Smith encadenaron siete títulos ligueros consecutivos. Por otra parte, los católicos dominaron dirigidos por Martin O`Neill durante los primeros años de este siglo. Sin embargo, la salida del técnico norirlandés y el regreso del venerado Smith a Ibrox Park ha devuelto la hegemonía a los protestantes. La pasada campaña, el Glasgow Rangers fue capaz de remontar una amplia desventaja con respecto a sus vecinos y, en la presente temporada, marcha con paso firme hacia el título. El entrenador escocés quiere instaurar una supremacía como la de la pasada década y, aunque será muy complicado repetir ese ciclo victorioso, cuenta con savia nueva, procedente de las categorías inferiores, para dar continuidad al buen momento del club. Precisamente, este año está adquiriendo un mayor protagonismo en el equipo el principal exponente de la cantera de la entidad, John Fleck.

Fleck es un rapidísimo mediapunta que también actúa como segundo punta. Desequilibrante como pocos, sus magníficas condiciones físicas van acompañadas de una inusual clarividencia en la zona de tres cuartos. Su conducción de balón en carrera es extraordinaria, y le predispone para portar el cuero en los contragolpes, siendo prácticamente imparable con espacios. Es un jugador muy incisivo, que encara constantemente a su par, intentándolo hasta los instantes finales del encuentro, ya que ha mejorado notablemente su resistencia aeróbica en estos últimos años. Potentísimo en la arrancada, no destaca por su altura, pero sabe resistir las embestidas de los contrarios gracias a su fortaleza muscular. Un futbolista difícil de frenar cuando dribla en carrera pero no menos controlable cuando encara desde posiciones estáticas. Posee unas condiciones innatas para repartir asistencias, pero no está exento de olfato goleador, puesto que su pierna izquierda combina precisión con potencia, lo que le permite anotar con facilidad gracias a disparos desde fuera del área y hacerlo con frialdad cuando se adentra en el área rival. Sus virtudes superan con creces a sus puntos débiles, pero uno de éstos últimos es su irregularidad, ya que desaparece durante algunos tramos del partido. Además de sus condiciones técnicas y físicas cuenta con un carácter ganador que le predispone para liderar a su equipo. La responsabilidad no le pesa y siempre responde ante la presión, como así lo demuestra su frialdad a la hora de enfrentarse al arquero rival desde los once metros.

Sobrino del ex jugador del Glasgow Rangers Robert Fleck, John comenzó su andadura en las categorías inferiores del club. Desde el primer momento, los técnicos percibieron en él una inusitada facilidad para echarse el equipo a la espalda, por lo que portó el brazalete de capitán en las distintos escalafones de la cantera del conjunto protestante. Sus excelentes actuaciones esperanzaban a los técnicos de las categorías inferiores del club y no pasaban desapercibidas para sus homólogos en la federación escocesa. Así, capitaneó los combinados nacionales desde la sub-16 hasta la sub-21, a la que actualmente lidera. En lo que respecta a su trayectoria en el Glasgow Rangers, fue quemando etapas hasta que Walter Smith le hizo debutar en enero de 2008, el mismo año que conquistó la Copa Juvenil con una sublime actuación individual frente al Celtic. Todo parecía indicar que la siguiente campaña sería la de su confirmación en el primer equipo. Lo fue, pero después de superar varias trabas, como una lesión de rodilla y algún conflicto extradeportivo. Este año, su protagonismo ha aumentado y ha disputado tantos partidos de inicio como saliendo desde el banquillo. Todavía no ha obtenido plaza fija en las alineaciones, pero sueña con liderar al equipo que le formó como jugador para emular el ciclo victorioso de los noventa.