Mostrando entradas con la etiqueta ARGENTINA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ARGENTINA. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de marzo de 2016

LUIS EZEQUIEL UNSAIN


“¡Newell’s carajo, Newell’s!”, gritaba enfervorizado Marcelo Bielsa mientras agitaba una bufanda con los colores de la entidad en el estadio de Ferro Carril Oeste el 22 de diciembre de 1990. Los rosarinos acababan de ganar el pulso que mantenían con River Plate y el entusiasta gesto de su carismático técnico permanece intacto en el imaginario colectivo ‘leproso’, que volvió a estallar de felicidad cuando bajo su tutela celebraron el entorchado en el Clausura 1992. Una sensación de júbilo reeditada en 2004 con el ‘Tolo’ Gallego a las riendas del equipo y experimentada por última vez en 2013, cuando a las órdenes del ‘Tata’ Martino los rojinegros reinaron en Argentina y se abrieron paso hasta la semifinales de la Copa Libertadores. Días de gloria que poco se asemejan a las sensaciones experimentadas en la última campaña, en la que siempre estuvieron alejados de los primeros puestos y superados por su vecino y eterno rival, Rosario Central.

“Sabemos que ni la gente ni nosotros queremos ver a Newell’s así. Tenemos que pelear el torneo y tratar de meternos en las copas. Hay que devolver al club al lugar que merece”, exponía recientemente en una entrevista concedida al diario La Capital Ezequel Unsain, una de las escasas buenas noticias en la parte rojinegra de Rosario esta temporada. La irrupción de este guardameta de 20 años fue una de las grandes apuestas de Lucas Bernardi, que, tras reemplazar al ‘Tolo’ Gallego, le hizo pasar de tercer portero a titular en apenas dos meses. Descontento por el rendimiento ofrecido por Ustari, el excentrocampista confió su portería al canterano el 17 de agosto en el duelo disputado en el estadio Marcelo Bielsa frente a Temperley.

“El partido fue muy tranquilo, prácticamente no entré en juego. Así que me fui disconforme, necesitaba tener más participación para poder demostrar que estaba capacitado para ocupar el arco de Newell’s”, revelaba al recordar su estreno el cancerbero, que apenas tuvo que intervenir para dejar su puerta a cero. Solamente pudo insinuar su buen juego de pies, uno de los rasgos que definen su estilo. “Me gusta mucho jugar con las dos piernas”, expone un joven firme bajo palos que, aunque confiesa que no le agrada valorarse, se considera “un portero que intenta adaptarse a la modernización del puesto”. “En este último tiempo se han dado una serie de cambios. Unos cambios que implicaron una modificación en el desempeño de nuestro papel dentro del campo. La tranquilidad puede ser una virtud que traigo de mis inicios”, abunda.

Esa calma que él mismo destaca fue la mostrada durante los cuatro duelos que encadenó con su marco imbatido. Una serie que inauguró durante su primera prueba de fuego, el clásico ante Rosario Central en el Gigante de Arroyito, y culminó con el revés más duro de su breve trayectoria profesional, el 0-5 que le endosó Nueva Chicago. “En los goles el arquero siempre tiene algo para hacer, por eso vi el resumen del partido para corregir los errores que cometí. No me fijo en si las críticas son buenas o malas, trato de ser yo el que corrija mis errores o potencias mis virtudes”, expuso en un alarde de autocrítica cuando las críticas arreciaban sobre el endeble funcionamiento defensivo de su equipo.

Unas maduras declaraciones que son intrínsecas a su carácter como posteriormente reconoció. “Me considero muy autoexigente”, desveló acerca de una intransigencia con su rendimiento que considera como un arma de doble filo. “En lo negativo, no valoro lo bueno que hago, pero también me juega a favor porque siempre voy en busca de más”, describe sobre un espíritu de superación que le ayudará a pulir sus dudas en los envíos aéreos cruzados, el lunar que se ha apreciado en sus primeras apariciones junto a las carencias de velocidad en carrera mostrada en las salidas, un déficit subsanado por su valentía a la hora de achicar espacios.

A la portería por influencia paterna
“En una escuelita que reunía a varias localidades comencé mi sueño futbolístico. No lo empecé de arquero, fue de número nueve porque siempre me había gustado jugar en esa posición”, evoca el joven nacido el 9 de marzo de 1995 en Villa Alcaraz, una localidad de Entre Ríos. Allí comenzaba a inquietar a zagueros rivales hasta que su padre le persuadió para que diese un vuelco radical a su manera de entender el fútbol. “Mi viejo había sido arquero en su adolescencia y me impulsó a que yo también lo fuese. Hacía bastantes goles, pero cuando empecé a entrenar con él en la portería fue lo que más me gustó y pensé que ya no me movía de ahí”, explica el entrerriano. “Además, no me gustaba correr”, explicó en su primera comparecencia en la sala de prensa del club cuando fue preguntado por sus inicios.

“Muchos dicen que es el puesto más ingrato, pero para mí es el más lindo”, indica este meta de gran agilidad y excelentes reflejos, con frialdad para asumir el desafío desde los once metros. Tras la estela de su padre, se vio obligado a adquirir sus primeras enseñanzas bajo palos compitiendo con compañeros y adversarios que le superaban en edad. “No había las inferiores que hay aquí en Rosario. Teniendo trece o catorce años jugaba con chicos de diecisiete, por eso tuve pocos partidos, pero mi sirvió para dar el salto”. Un salto que se fraguó en 2008, cuando destacó en un amistoso entre un centro de alto rendimiento de Entre Ríos y Newell’s. Unsain destacó y Almirón, coordinador de la cantera ‘leprosa’, decidió incorporarle a las categorías inferiores del club.

Una incorporación con cierto suspense, ya que los cambios a nivel institucional sufridos por la entidad a final de aquel año, le obligaron a someterse a una prueba para que los nuevos dirigentes diesen el visto bueno que finalmente obtuvo. Ya en Rosario, solamente los infortunios físicos le restaron velocidad a su escalada en la cantera rojinegra. En 2013 llegó a la Reserva, la antesala del primer equipo, con el que realizó la pretemporada al año siguiente, el mismo en el que vivió una experiencia a nivel internacional defendiendo los intereses de la albiceleste en el Torneo Internacional del Cotif en L’Alcudia.

Modernidad y tradición
Con aspecto de cantante de 'boy band', las únicas estridencias de Ezequiel llegan con el balón en los pies y a petición de su técnico. “Bernardi me pide que tome riesgos”, indica el joven guardameta antes de confirmar que se siente “muy cómodo”. “Es mi estilo y la forma en la que  me gusta jugar”. Fundamentos modernos sin olvidar los principios tradicionales de la escuela argentina, con ese aguante denominado ‘a pie firme’ para no vencerse y dificultar la labor al atacante en el uno contra uno. Ingredientes para cocinar recetas de grandes actuaciones frente a Atlético Rafaela, ante Huracán, cuando sostuvo a su equipo con un hombre menos, y ante Estudiantes de La Plata, rival que sufrió su magnífica exhibición de acierto y personalidad con Martino en la grada siguiendo su evolución.

El seleccionador le tiene en mente para los Juegos Olímpicos de este verano en Río de Janeiro, aunque todo apunta a que la titularidad está destinada a Rulli, que ocuparía una de las plazas para mayores de 23 años para otorgarle experiencia al equipo. “Uno se esfuerza todos los días para acercarse a la perfección, que no existe, pero siempre se trata de acercarse a los más grandes del fútbol”, sostiene el candado ‘leproso’, que saldó la temporada de su bautismo en la élite con 11 goles encajados en 12 choques disputados. “Creo que el peor error de un jugador es confiarse, porque los demás compañeros también tienen ganas de jugar y trabajan para eso. Por ello me esfuerzo al máximo para poder seguir como el año pasado”, afirmaba con la nueva temporada en Argentina a la vuelta de la esquina.

Admirador de Nahuel Guzmán, con el que compartió unos meses de entrenamiento en las instalaciones rojinegras, y de Manuel Neuer, aunque asegura no sentirse dueño de la meta en su club, sabe que Martino le tiene en su radar. “Cuando el ‘Tata’ dirigía a Newell’s iba a ver las inferiores y me conoce de esa época, peor uno siempre tiene que revalidar las condiciones y superarse día a día”, desvela el cancerbero, quien como cualquier joven futbolista argentino sueña con llegar al combinado nacional absoluto: “Siempre me pongo metas grandes y me encantaría llegar a la selección mayor”.


Propósitos lejanos por alcanzar de un imberbe que todavía da algunas muestras de su juventud cuando se sitúa junto a un micrófono. “Dejame que mande un saludo para toda mi familia y la gente de Alcaraz que siempre me apoya”, señaló en una muestra de espontaneidad tras finalizar la entrevista que el periodista le había de televisión le había realizado tras ser designado como mejor jugador del partido. “Entendemos que la gente exige más regularidad y más éxitos, pero también sabemos de la calidad y la jerarquía que tiene la plantilla. Estamos convencidos de que el 2016 puede ser un gran año para todos”, expresa con mayor madurez cuando habla de los objetivos colectivos a cumplir. Recuperar la competitividad extrema es el reto de un Newell’s que confía en un veinteañero para fortificar su muralla.


miércoles, 30 de diciembre de 2015

GIOVANI LO CELSO


La ciudad argentina de Rosario es un vivero inagotable de talento futbolístico. Cuna de jugadores especiales, con el sobresaliente nivel técnico y la capacidad de desequilibrio como las señas de identidad para mantener la esencia de esos niños que disfrutan haciendo diabluras con la redonda en el potrero. La urbe, eternamente dividida entre seguidores de Newell’s Old Boys y Rosario Central, es uno de los últimos focos de resistencia dentro de un escenario nacional en el que, como reconocen los analistas argentinos, cada vez se corre más y se piensa menos. Por ese idilio con la versión más estética del deporte, sus calles continúan catapultando a la élite a jóvenes como Giovani Lo Celso.

“Es un enganche clásico. Tiene que generar, ser el nexo con los delanteros, pero con obligaciones defensivas. Ya lo ha hecho muy bien, es un chico al que tenemos mucha confianza”, expuso sobre su imberbe mediapunta Eduardo Coudet, entrenador de Rosario Central, poco después de brindarle la oportunidad de estrenarse en la élite del fútbol argentina el año en el que su club que se quedó a las puertas de alzar un título por partida doble. El conjunto auriazul no pudo ganarle el pulso a Boca Juniors ni en el campeonato liguero ni en la Copa, pero selló su regreso al máximo escenario continental de cara a 2016 y devolvió la ilusión a una entidad que había vivido a la sombra de los logros de su eterno rival en los últimas temporadas.

Al abrigo del acierto anotador de Marco Ruben, a Coudet no le tembló el pulso para consolidar en el once inicial a jóvenes forjados en las categorías inferiores del club como Víctor Salazar, Walter Montoya o Franco Cervi. El resultado fue un equipo valiente, descarado y vertical, que se ganó a pulso la etiqueta de conjunto revelación y nunca se apeó de la zona de privilegio de la clasificación. Gigante de Arroyito, feudo ‘canalla’, disfrutó de una maquinaria perfectamente ensamblada sin importar la sustitución de alguno de sus engranajes. Cervi, pieza clave durante el primer semestre del año con un sobresaliente rendimiento que desembocó en la adquisición de sus derechos por parte del Benfica, cayó lesionado y abría un vacío en la mediapunta.

Una vacante que aprovechó Giovani Lo Celso, que insufló al cuadro rosarino una bocanada de aire fresco en la asfixiante carrera de fondo que fue el último campeonato liguero argentino, compuesto por 30 equipos. Su habilidosa conducción con la pierna izquierda, el dinamismo y la creatividad para filtrar pases entre líneas le permitieron dejar boquiabiertos a sus rivales para instalarse en la mediapunta del 4-3-1-2 del dibujo diseñado por Coudet. ‘El Chacho’ le brindó la oportunidad de estrenarse en la élite el pasado 19 de julio para aumentar su arsenal ofensivo en busca de la victoria ante un Vélez Sarsfield en inferioridad numérica y le abría una puerta a la que venía llamando con fuerza.

Versatilidad rumbo al fútbol profesional
‘El Monito’, como es conocido afectuosamente este enganche liviano físicamente pero de fuerte personalidad con la pelota, se enroló en el club con 14 años tras superar una prueba procedente de la prestigiosa Academia Jorge Griffa. Aunque confiesa que le gusta jugar “suelto por detrás de los delanteros”, su velocidad y capacidad para zafarse de su marcador con el regate le permitieron brillar cerca del costado izquierdo, rol que desempeñó en las distintas categorías de la prestigiosa cantera de la que fue nombrado mejor jugador en 2013.

Hincha ‘canalla’ desde niño, creció admirando a Ángel Di María, que le sorprendió con una llamada telefónica una semana antes de su bautismo en Primera. “Me encerré en el baño, pensé que era una broma y no se lo conté a nadie porque no me iban a creer”, explica respecto a la anécdota con su ídolo, con el que comparte virtudes y defectos como la precipitación a la hora de resolver acciones con el adversario muy replegado. Ese afán por generar situaciones ventajosas para su equipo, consciente de que atesora materia primera para asumir el mando ofensivo, todavía enturbia su correcta toma de decisiones, aspecto a pulir junto a su capacidad de posicionamiento sin balón, pero también es síntoma de un desparpajo que puede catapultar su trayectoria deportiva si es bien encauzado.

Su golpeo de balón con la zurda es un tesoro para diseñar jugadas de estrategia y su bajo centro de gravedad, aunado a su destreza en el manejo de balón y su agilidad en el giro, una gran baza para sortear férreos marcajes. Virtudes que acompaña con su innata facilidad para repartir asistencias tanto acompañando rápidas transiciones ofensivas como haciendo gala de recursos de lujos como el pase picado a la espalda de los centrales. “Desde que tengo uso de razón, mi sueño era jugar al fútbol más allá de la plata”, indicó todavía en una nube tras sentir por primera vez el calor de la platea en el Gigante de Arroyito el enganche nacido en Rosario hace 19 primaveras.

Exceso de ímpetu
“Me moría por entrar y demostrar”, abundó Lo Celso, que cumplía el sueño de dejar sus primeras pinceladas de talento en el estadio al que iba desde niño. Tras unas primeras pruebas fugaces, Coudet le instaló definitivamente en el mes de septiembre tanto en los desafíos ligueros como en los duelos a cara o cruz en la Copa, competición en la que el joven se llevó su primera decepción a nivel individual en el choque de semifinales. Amonestado, su exceso de ímpetu le llevó a ser sancionado con una segunda cartulina amarilla le hizo perderse una final en la que los suyos claudicaron ante Boca con un polémico arbitraje. “De todo se aprende, la expulsión en Salta me dolió mucho”, expone sobre un mal trago que no empaña lo que él mismo describe como el mejor año de su vida.

Su excelente final de temporada desató los cantos de sirena de varios clubes europeos, pero Gio hace oídos sordos. “No soy de darle importancia a los rumores, trato de apoyarme en mis seres para no marearme. Intento disfrutar porque estoy cumpliendo un sueño, que es jugar en la primera de Central”, expone maduro sobre un desembarco en la élite que pronto añadirá un peldaño más a la exigencia con el estreno en la Copa Libertadores. Un imponente escenario en el que los auriazules tratarán de no desentonar, siempre apoyados en su gusto por reivindicar sus valores clásicos. “Cuando iba de chico no podía creer cómo se generaba esa ambiente”, evoca Lo Celso, que pasará de deleitarse con el lienzo a contribuir a embellecerlo. Argentina ya conoce su obra, ahora le toca a todo el continente.


sábado, 4 de julio de 2015

INFORME MUNDIAL SUB 20 NUEVA ZELANDA (ATACANTES)


No fue el torneo más propicio para los arietes. Nadie logró superar los cinco goles y nadie mostró con rotundidad su candidatura para convertirse en uno de los mejores matadores del área a nivel mundial a medio o largo plazo. Sin el brillo de los finalizadores puros, emergieron los extremos que aunaron capacidad de desequilibrio y olfato anotador.

Mervo: 5/3/1995
Estrenó demarcación y su reconversión a delantero centro no pudo ser más acertada. Como referente ofensivo de la selección húngara anotó cinco goles demostrando su abanico de recursos en la finalización de las jugadas y solamente el mayor número de asistencias de Kovalenko le privó de conquistar la bota de oro de la competición. Corpulento para desenvolverse con eficacia de espaldas a portería, protege bien el esférico y, aunque no es un dechado de técnica, dejó algún detalle de habilidad en espacios reducidos. Ataca bien los espacios y demuestra astucia para anticiparse a los centrales en los envíos de sus compañeros desde el costado. Dinámico y buen cabeceador, fue de más a menos en el torneo.

Andre Silva: 6/11/1995
André Silva es un ariete voraz. Oportunista, inteligente, corpulento y raudo para finalizar la jugada con un amplio abanico de recursos. Inteligente en el desmarque y ortodoxo fuera del área para dar continuidad a la circulación ofensiva, su mentalidad ambiciosa puede jugarle malas pasadas delante del portero. Rubio Rubin es un delantero dinámico, que ataca bien los espacios y sagaz para sacar rédito de cualquier balón suelto delante del área. Echa en falta mayor corpulencia para exprimirse como única punta en el juego de espaldas. Mamadou Thiam es un ariete robusto, vigoroso en el cuerpo a cuerpo y con facilidad para armar, sin titubeos, su pierna en las inmediaciones del área. Su estatismo y carencias técnicas pueden ser obstáculos que frenen su progresión. Biesedin es un atacante de inteligentes movimientos que generan espacios para su propio beneficio y el de sus compañeros de vanguardia, pero bastante errático en la definición.

Franco Acosta: 5/3/1996
Santos Borré es un delantero de superlativa lectura de juego y lúcida movilidad que estuvo muy lejos de su mejor volumen de productividad en el frente de ataque. Apenas dejó una magnífica asistencia en el primer encuentro del torneo y su sangre fría en el mano a mano para estrenar su casillero goleador. Su socio en la vanguardia colombiana, Joao Rodríguez, se reivindicó demostrando su buen golpeo a balón parado y sensibilidad para atacar los espacios a la espalda de los centrales. Jean Carlos, habitual extremo en la cantera madridista, ejerció como referente ofensivo de la selección brasileña y, aunque apenas vio puerta, contribuyó al buen funcionamiento ofensivo de los de Rogerio Micale. Su corpulencia no está reñida con el buen manejo de balón. Franco Acosta es un punta con instinto asesino, liviano para resistir el choque con zagueros corpulentos, pero inteligente para caer a los costados generando peligro y gélido en el uno contra uno con el guardameta.

Ángel Correa, distante de su mejor rendimiento arrastrado por el caótico funcionamiento colectivo argentino, exhibió su cambio de ritmo y oportunismo para sacar provecho de su habilidad en el regate y sangre fría en la finalización de las jugadas. Kovalenko, desde su posición por detrás del punta, logró coronarse como máximo artillero merced a su acierto en la ejecución de libres directos, inteligencia para atacar los espacios y precisión a la hora de encontrar los huecos idóneos para castigar a los guardametas apareciendo por sorpresa dentro del área. Su compañero en el frente de ataque, Kabaiev, diestro acostado a la banda izquierda, hizo de la diagonal un quebradero de cabeza para todos los laterales que le sufrieron, pero le lastró su intermitencia. Gelson Rodrigues fue un torbellino partiendo desde ambas orillas del campo. Centelleante, a su insultante facilidad para el desborde y la osadía de sus movimientos agregó eficacia en el disparo desde fuera del área.

Gbakle: 20/12/1995
Arriola fue un puñal por el costado diestro, pura verticalidad no siempre bien rentabilizada por sus errores a la hora de seleccionar la mejor opción para finalizar la jugada. Compartió demarcación con el estadounidense de ascendencia mexicana Luchkevych, extremo ucraniano de vertiginosa conducción en ocasiones pasado de revoluciones pero siempre incisivo. Cerca de la línea de cal pero con un radio de acción más amplio completó una gran competición Gbakle, con la osadía como base de su juego. Con buen manejo de ambos perfiles, exhibió un amplio catálogo de recursos para el desborde y un peligroso disparo desde media distancia. Más discreto que de costumbre, Rony Lopes dejó destellos de su verticalidad y su peligroso cambio de ritmo. Yahaya, desde su ubicación inicial en el flanco izquierdo del ataque, se movió con libertad por zonas interiores para manifestar su juego irreverente plagado de engaño al zaguero y contundente para culminar las jugadas sin necesidad de pisar la zona de castigo.

Gabriel Jesus es un extremo bullicioso, eficaz y descarado en el regate e inteligente para asociarse con su lateral. Necesita seleccionar con mayor acierto cuando soltar el balón y cuando retenerlo, así como reponerse mentalmente con más premura cuando sus primeros desafíos individuales en la banda no son exitosos. Ivo Rodrigues, al igual que el brasileño, también demuestra una innata facilidad para el desborde y alta porcentaje de éxito en el uno contra uno ya sea cerca de la línea de la cal o en zonas interiores. Atributos que combina con oportunismo para aportar su sello en el apartado anotador. Unos guarismos que no fueron todo lo brillantes que cabría esperar en el referente ofensivo de la selección campeona como Saponjic, quien pese a todo anotó el gol que dio el pasaporte a los balcánicos a la final y se fajó haciendo la labor oscura para que otros compañeros como Zivkovic o Milinkovic-Savic brillasen.

Mandic: 27/2/1995
El delantero del Partizan, benjamín del conjunto dirigido por Veljko Paunovic, alternó la titularidad con Mandic, de potente zancada y generoso en el esfuerzo, que se movió con acierto lejos de portería sin renunciar a dejar su huella perforando las redes rivales como hizo en la gran final. Olfato que también manifestó Khamdamov, extremo zurdo uzbeco con capacidad para exprimir su potencia en carrera al espacio para definir con acierto delante del portero. Actuando como falso ‘9’ Mukhtar ofreció su pegada al cuadro germano. Violentos golpeos desde larga distancia, precisos remates al primer toque dentro del área y certeras ejecuciones a balón parado para completar su póker de dianas en la competición, empañado por su fallo desde los once metros en el cruce de cuartos de final ante Mali que desembocaría en la despedida teutona.

miércoles, 1 de julio de 2015

INFORME MUNDIAL SUB 20 NUEVA ZELANDA (DEFENSAS)

El primer Mundial sub 20 en el que Serbia tocó la cima fue una competición de contrastes, de magia y talento en situaciones ofensivas frenados por la disciplina y las notables acciones de las múltiples individualidades que emergieron desde la retaguardia. Aquí se desgranan algunas de las más destacadas.

Joao Pedro: 15/11/1998
Desde el carril diestro fue una de las claves del buen funcionamiento ofensivo del combinado carioca. Con una enorme incidencia en el ataque posicional, de su sociedad con su compañero de banda Gabriel Jesus emanó la mayoría de profundidad mostrada por la selección brasileña, segunda máxima goleadora de la competición con 15 tantos en 7 partidos. Muy potente en carrera, dobla de manera constante al extremo para ganar línea de fondo con inusitada facilidad y, desde allí, elegir con tanto criterio como precisión la mejor opción para asistir a los atacantes o centrocampistas que llegan desde segunda línea. Su rigor táctico dista bastante de ser el optimo y peca de fogosidad a la hora de irrumpir en campo contrario, pero trata de suplirlo con su frescura física y puede sorprender con su disparo desde larga distancia.

Veljkovic: 26/9/1995
Líder de una solvente zaga serbia que apenas concedió cuatro goles a lo largo de la competición, refrendó las buenas sensaciones que había mostrado cuando se proclamó campeón de Europa sub 19 hace dos veranos en Lituania. Sujetó a su selección cuando peor lo estaba pasando en la final ante Brasil y sobre su disciplina táctica se vertebró el entramado defensivo de un conjunto que mostró muy pocas fisuras hasta en las prórrogas. Gracias a su buen posicionamiento sufre poco cuando el rival busca su espalda con envíos profundas y demuestra inteligencia para anticiparse a los movimientos adversarios y achicar sin necesidad de recurrir a la falta. Eficaz en el tackle y sereno con el balón en los pies.

Joao Nunes
Portugal se despidió del torneo en cuartos de final ante la subcampeona Brasil con apenas dos goles encajadas, registro que le convirtió en la selección menos goleada de la competición, y este autoritario central tuvo mucho que ver en ello. Aplomo de veterano el que desprende este joven zaguero en cada movimiento. Él acompasa a sus compañeros de zaga con sus movimientos certeros, impone su ley en las batallas aéreas de cualquier rincón del terreno de juego e incluso es capaz de saltar varias líneas de presión con su buen desplazamiento en largo cuando el conjunto rival asfixia la salida de balón. Vehemente en los balones divididos, a pesar de su envergadura no desnuda sus carencias ante delanteros livianos por su potente zancada.

Youssouf Koné: 5/7/1995
El juego asociativo de Mali que tan buenas triangulaciones deparó entre el doble pivote y la línea de tres jugadores por detrás del punta encontró un recurso más en este pausado lateral izquierdo que supo seleccionar sus incursiones ofensivas para generar peligro explotando la profundidad de su flanco. En su zurda aúna el tacto para asistir tanto en carrera como a balón parado con la violencia de sus golpeos desde larga distancia para desafiar al guardameta. Hábil para desenvolverse en espacios reducidos, peca de perezoso a la hora de regresar en el retorno tras sus irrupciones en campo contrario y en las basculaciones, pero demuestra solvencia cuando el extremo le desafía en el uno contra uno cerca de la línea de cal.

Akpoguma es un lateral diestro de extraordinaria capacidad aeróbica con buenos fundamentos técnicos que también es capaz de actuar con solvencia en el eje de la zaga gracias a su corpulencia. En ocasiones peca de impetuoso. Miazga es un central muy rocoso, eficaz en el tackle e imperial en las disputas aéreas, que debe incidir en su capacidad de concentración y resguardarse más ante los envíos a su espalda. En el único partido en el que no estuvo sobre el rectángulo de juego, su selección recibió tres goles. Marlon demuestra en el eje de la zaga su capacidad de anticipación y su potente zancada, cualidades empañadas frecuentamente por su abuso del tackle. Mediocentro en origen, Andrés Tello supo adaptarse al flanco diestro de la zaga ofreciendo salida de balón por el costado y buena disciplina táctica. Hamidou Maiga es un central de imponente presencia física, tan autoritario como excesivamente vehemente en algunas ocasiones.

Carter-Vickers: 31/12/1998
Clave en el inicio de la jugada, además de mostrar su poderío en las alturas en ambas áreas, Stark confirmó que es un gran proyecto de central. Al igual que su compañero en el eje de la zaga, Kempf, muy disciplinado en el apartado táctico y con un buen desplazamiento en largo, anticipativo, pero en ocasiones poco expeditivo para frenar a atacantes dinámicos. Carter-Vickers, benjamín del conjunto estadounidense, es un central corpulento y atlético, mucho más maduro de lo que sus 17 años podrían indicar y pegajoso en el marcaje de casi cualquier perfil de delantero. Una sensación de seguridad que también transmitió el colombiano Juan Quintero, mariscal del área con gran lectura de juego.

Lemos se mostró como un central ágil, anticipativo y con criterio con la pelota en los pies, pero también excesivamente descontrolado en los balones divididos. Su compañero de selección y de zaga Mathias Suárez demostró solvencia para recorrer el carril zurdo a cambio de sacrificar la vigilancia de su espalda. Pasado de revoluciones cuando el choque navega por broncos derroteros. Misma impulsividad que en ocasiones le juega malas pasadas a Kristzian Tamás, extremo zurdo reconvertido a lateral. Veloz, vertical y con buenos fundamentos técnicos, su capacidad de reacción le convierte en difícil de superar en el uno contra uno.

El brasileño Jorge se mostró como un lateral ofensivo, siempre abierto a buena altura y con inteligencia para moverse en posiciones interiores, pero bastante relajado en casi todas sus acciones defensivas. Antonov es un portento físico, un lateral de largo recorrido que devora el carril izquierdo, pero con algunos problemas para sujetar a centrocampistas de alto nivel técnico como se evidenció en la final con Gabriel Jesus. Kevin Gutiérrez demostró vocación ofensiva y golpeo de precisión quirúrgica a balón parado, aunque también excesiva precipitación en algunos lances del juego. Rafa exhibió su sedosa zurda en la ejecución de jugadas a balón parado y atrevimiento para interactuar con su compañero de banda. Con margen de mejora en labores defensivas. Tripichio fue uno de los pocos que se salvó de la quema en el desastre argentino. Versátil e inteligente tácticamente, demostró pundonor y criterio cuando se asomó a campo contrario.

miércoles, 8 de abril de 2015

EMANUEL MAMMANA


El vestuario es una gran familia. Un manido tópico deportivo del que en ocasiones se abusa para expresar el buen ambiente en un equipo, sobre todo cuando los resultados acompañan. Es en las situaciones adversas cuando cualquier persona se refugia en sus más allegados, especialmente con las que se guardan lazos sanguíneos, además de revelarse como la prueba del algodón para calibrar esa unión y compañerismo al que hace referencia esta expresión popular. Reveses del destino que azotaron la niñez y adolescencia de Emanuel Mammana, la estrella emergente de River Plate que puso en valor esa frase tan frecuentemente desvirtuada.

“Desde que perdí a mi familia, River es como mi segunda casa, porque estaba  en la pensión cuando me pasó eso. El club me ayuda un montón, me apoyó la gente de la pensión, los técnicos y todos. Eso me hizo salir adelante”, confesó Emanuel Mammana, que tras perder a su madre en su niñez, vio cómo fallecía su referente paterno a los 15 años. “Encontrar a alguien que me acompañe a todos los lados, como mi suegro y mi novia, me hizo mucho bien. Cuando estuve muy mal, cuando perdí a mi papá, ellos me hicieron salir adelante porque no tenía ganas de nada”, reveló el central bonaerense, que, desanimado, pensó en colgar las botas hasta que encontró la motivación para cumplir su sueño.

“Esto es una lucha de todos los días, pero es algo donde mi papá me acompañó siempre y lo quiero hacer por él y por la gente que siempre me ayudó desde que mi papá no estuvo más conmigo. Y porque el fútbol es lo que más me gusta desde chico”, explicó la perla ‘millonaria’, que avanza con paso firme en el Monumental de Núñez. La vida le golpeó duro, pero él encontró el arresto necesario para cumplir la promesa que le hizo a su progenitor, debutar en la Primera División argentina. En la élite de su país natal ha trasladado las virtudes que le hicieron deslumbrar en el semillero bonaerense para mostrarse como un káiser, un central que se desempeña como marcan los cánones de la retaguardia.

Excelente en el timming para determinar el curso de la jugada, es un defensor acertadísimo al tackle para frenar los primeros metros de carrera cuando el atacante decide desafiarle en el uno contra uno. “El fútbol es más lindo jugando por abajo. A mí lo que me gusta es salir jugando, tener la pelota contra el piso”, asegura el central, muy aseado en la salida de balón, con la cabeza alzado siempre que porta el cuero. “A veces hay que tirarla para no hacerle mal al equipo, pero trato de no hacerlo nunca. Me da bronca porque es regalar la pelota”, indica el bisoño defensor, rara avis en un campeonato en el que el pelotazo es casi general. Amagos, recortes e incluso ‘sombrerito’, variedad de recursos para desactivar la presión de los arietes con una sangre fría que en ocasiones caldea la de su propio cuerpo técnico e hinchada por el riesgo de sus decisiones.

Emanuel apenas alcanza la decena de partidos con la camiseta de ‘La Banda’ al máximo nivel, pero su nombre ya era vox populi entre ojeadores internacionales y seguidores de los torneos de base. La base de su progresión con su excelente desempeño en el Sudamericano sub 17 de inicios de 2013 que coronó a Argentina como rey sudamericano y el espaldarazo definitivo llegó en el Mundial de la categoría en los Emiratos Árabes Unidos. Allí deleitó con su formidable lectura de juego, capital para su acierto a la hora de solventar transiciones defensivas en inferioridad numérica. Entre la plana mediática presente en territorio emiratí emergió su madera de líder. “Siempre me gustó mandar y ordenar al equipo”, expone el bonaerense, que reconoce que esta virtud es una mezcla de su carácter innato con las circunstancias con las que le ha tocado convivir.

Nacido en Merlo, al oeste de Buenos Aires, el 10 de febrero de 1996, llegó a River Plate en 2004, procedente de Los Santos, equipo de su ciudad natal, cuando se desempeñaba como mediapunta o volante diestro. Menos de una década después, pasó de ser un prometedor centrocampista a un deslumbrante central en un proceso en el que conoció las labores de numerosas zonas del rectángulo de juego. “Arranqué jugando de ocho, después jugué de volante central y de defensor central. Y antes de entrar a amateur quedé de ‘2’”, puntualiza el mariscal de la zaga, a quien tanto movimiento táctico en su etapa formativa ha beneficiado para agregar la versatilidad a una de sus virtudes.

Es capaz de desenvolverse en ambos flancos del eje central, en una línea defensiva con tres en el área y dos carrileros e incluso como lateral derecho, demarcación en la que vivió su estreno al máximo nivel a las órdenes de Marcelo Gallardo. Una intoxicación alimentaria había retrasado su puesta de largo en el campeonato nacional con el primer equipo al mando de Ramón Díaz, pero las rotaciones de ‘El Muñeco’ para centrarse en la conquista de la pasada edición de la Copa Sudamericana le lanzaron a la palestra en la banda derecha en un duelo complicado frente a Racing de Avellaneda, a la postre campeón argentino.

Aunque los de Núñez perdieron ese choque, el ensayo convenció al técnico, que decidió suplir la baja de Mercado con el joven central nuevamente como lateral. Fue en la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Medellín y aunque el protagonista se sinceró y afirmó que “jugando ahí disfrutó menos”, no cometió errores y River Plate levantó el título de campeón. Fue entonces, durante la celebración, cuando se sinceró ante los micrófonos de la televisión y dedicó todo lo bueno que le estaba pasando a sus fallecidos progenitores y a la gente que le había ayudado a superar esa trágica pérdida.

Precoz debut albiceleste
Una declaración emotiva de un central muy sereno en todas sus acciones dentro del rectángulo de juego que meses antes de debutar con la primera plantilla ‘millonaria’ ya se había enfundado la casaca albiceleste en categoría absoluta, logro que hasta entonces solamente estaba al alcance de Mascherano, que hizo lo propio en 20003 con la complicidad de Marcelo Bielsa. Con el empujón de las bajas en la parcela defensiva del grupo que preparaba la cita mundialista en Brasil, el integrante del sparring del combinado nacional  pasó de secundario a las portadas de todos los medios deportivos en una decisión que le dejó sin palabras cuando le fue comunicada. “Me llamó Alejandro (Sabella) y no sabía cómo contestarle. Colgué y me quedé un rato mudo”, describió el inexperto defensor.

Mammana completó el sueño de estrenarse con sus ídolos ante Eslovenia y lo hizo dejando un buen sabor de boca al cuerpo técnico. “Es un jugador con un futuro enorme. En las prácticas que estuvo con nosotros demostró una jerarquía enorme”, expresó Alejandro Sabella, por entonces seleccionador argentino cuando fue preguntado por su decisión. Con esos galones ya adquiridos de debutante prematuro, el Sudamericano sub 20 disputado el pasado mes de enero fue un capítulo más de su idilio con la elástica albiceleste. Junto con otros compañeros de vestuario en su club como Batalla, Driussi, Vega, Tomás Martínez o Gio Simeone, logró proclamarse vencedor de un torneo en el que Argentina fue de menos a más al tiempo que terminaba de atraer la atención de varios clubes europeos que ven en la competición un vivero de talentos inagotable.

Diego Pablo Simeone y Mauricio Pochettino están muy atentos a su progresión a pesar de que el central aún no ha logrado hacerse indiscutible en el Monumental. “Hay que entrenar todos los días  y estar preparado para cuando me toque. Tenemos grandes defensores y eso me da mucha tranquilidad. Trato de demostrar y ganarme el puesto todos los días”, señala Mammana, consciente de que nadie le regalará nada. Admirador de Gerard Piqué, ve en su compañero de vestuario Germán Pezzella un referente “porque sale jugando mucho la pelota”. Su envergadura le permite imponerse en los duelos aéreos a este defensor pétreo, que confiesa su secreto para eludir el nerviosismo: “Yo juego tranquilo, pensando que tengo mis dos ángeles arriba que me van a cuidar siempre”.

domingo, 29 de diciembre de 2013

LOS DEBUTS MÁS PROMETEDORES DE 2013

2013 será recordado como el año que marcó el punto de inflexión en el ascenso del fútbol alemán. Sus dos colosos se batieron en Wembley por el cetro continental y expusieron las armas de un campeonato al alza que progresa a pasos agigantados. Una imparable mejoría que se sustenta en la buena salud de sus categorías inferiores. El Bayern, ganador del trébol la pasada campaña, se alejó del conformismo y contrató a Pep Guardiola para progresar en su modelo de juego sin renunciar a un aprovechamiento óptimo de su cantera. La llegada del técnico catalán a la región bávara supone una bocanada de aire fresco para la irrupción de jóvenes talentos, tónica general en el último lustro en suelo teutón. La media de edad en la Bundesliga desciende a la par que sube el nivel de sus plantillas. Los germanos, prolíficos a la hora de alumbrar diamantes que ilusionan a sus fieles hinchadas, marcan la pauta de un regeneracionismo que ha permitido dar los primeros pasos profesionales a futbolistas precoces destinados a coleccionar elogios en la prensa internacional más temprano que tarde. Estos son algunos ejemplos:

MAX MEYER
Fecha de nacimiento: 18/9/1995
Equipo/Nacionalidad: Schalke 04/Alemania
Mientras Klopp ha llevado la ilusión y los títulos a la parte amarilla de la cuenca del Rühr, en su máximo rival afrontan una travesía por el desierto intermitentemente iluminada por los diamantes surgidos de su mina. Tras la irrupción de Julian Draxler, la llegada al banquillo de Jens Keller supuso el ascenso de Max Meyer a la élite del fútbol germano. Maximilian está en las antípodas del centrocampista rocoso que abunda en la historia futbolística alemana. Elegante, excelentemente formado a nivel técnico e imaginativo para filtrar pases a la espalda de la zaga rival. Magnífico en la recepción y en los apoyos, gira con agilidad y maneja el cuero con la precisión de los predestinados en espacios reducidos. La constancia en su contacto con la pelota es una de sus áreas de mejora, pero cuando aparece es puro talento para la asistencia. Dinámico, habilidoso en la conducción y rápido en el cambio de piernas para zafarse de su marcador con una superioridad pasmosa, finaliza las jugadas con sorprendente sangre fría. La zona que precede al punta es su hábitat y la hinchada del Veltins Arena su corte fiel.
ADNAN JANUZAJ
5/2/1995
Manchester United/?
Su irrupción ha sido la gran noticia dentro del turbulento inicio de campaña en Old Trafford. Moyes apostó por él en medio de una crisis de resultados y sus acciones individuales rescataron al equipo en Sunderland. Su doblete anotador le asentó en las alineaciones y el continente descubrió las excelentes condiciones de este centrocampista ofensivo eminentemente dinámico que combina visión de juego, habilidad en la conducción y verticalidad. Liviano físicamente y descarado en el regate, la banda le refugia del feroz contacto físico y le permite seguir acumulando minutos lejos de responsabilidades protagónicas mientras progresa en su travesía hacia el carril central, culmen para su vocación de ‘10’. Pausado pero con cambio de ritmo, envuelve el cuero con suavidad y precisión. Acertado en la asociación, maduro en la toma de decisiones e intuitivo para finalizar las jugadas. Inmerso en un conflicto sobre a qué combinado nacional representar, está destinado a empuñar con fuerza el tridente de Manchester durante los próximos años.
TIMO WERNER
6/3/1996
Stuttgart/Alemania
Lejos  quedan los tiempos gloriosos en Baden-Würtemberg. Labbadia no fue capaz de conducir por el camino correcto al equipo de la Mercedes y la directiva, siguiendo el ejemplo de otros clubes como Friburgo o Schalkle 04, ofreció el volante del primer equipo a Thomas Schneider, un técnico avalado por los buenos resultados en las categorías juveniles del fútbol germano. Una de las primeras medidas del joven entrenador fue confiar en la joya de la cantera y su elección no pudo ser más acertada. A base de goles y asistencias, este delantero centro reconvertido a extremo izquierdo se ha convertido en la gran revelación del presente curso en la Bundesliga y ha generado una ola de elogios que no se recordaban en la ciudad desde la irrupción de Mario Gómez. Ambicioso y descarado a partes iguales, su potencia en carrera y facilidad para cambiar de dirección son armas devastadoras para los zagueros adversarios que le defienden a campo abierto. Diestro de demoledora diagonal, reparte certeras asistencias apurando la línea de fondo y define con la sangre fría de los grandes killers cuando pisa área.
ALPHONSE AREOLA
27/2/1993
Lens (Cedido por el PSG)/Francia
Antes de que Carlo Ancelotti abandonase París y aprovechando que el título liguero estaba matemáticamente sellado, el técnico italiano hizo debutar a este prometedor guardameta que sueña con adueñarse de la meta del Parque de los Príncipes en los próximos años. Los flashes mediáticos de Paul Pogba en el Mundial sub-20 no eclipsaron el brillante desempeño de este cancerbero de ascendencia filipina que tras estrenarse en la élite del fútbol galo busca minutos que le curtan en la división de plata. Ágil, es un guardameta de gran aplomo que transmite seguridad en cada intervención. Buenas condiciones físicas, excelente colocación y elástico en la estirada para desviar disparos ajustados. Espigado, domina casi todas las facetas que debe controlar un gran cancerbero pero aún se muestra dubitativo a la hora de abandonar la línea de gol en los saques de esquina. Jerárquico y confiado en sus posibilidades, atesora unos magníficos reflejos y se muestra eficaz en el uno contra uno con el atacante.
JONATHAN TAH
11/2/1996
Hamburgo/Alemania
Un brillante estudiante de educación primaria dentro de una indisciplina clase de instituto. Equipo más goleado de la Bundesliga, el Hamburgo no parece el conjunto más propicio para iniciar tu carrera en el profesionalismo si eres un brillante central adolescente. Aún así, ante la plaga de lesiones que asolaron a los hanseáticos a comienzos de temporada, Fink apostó por este robusto zaguero alemán de ascendencia marfileña y las sensaciones mostradas fueron tan esperanzadoras que Van Maarwijk le consolidó en el once inicial tras suplir al ex técnico del Basilea en el banquillo. Central de gran presencia física no exento de agilidad para neutralizar los recortes del atacante al que en ocasiones le penaliza su impetuosidad juvenil. Un auténtico frontón en los envíos aéreos frontales, es difícil de superar a base de testarazos por su gran colocación para defender centros laterales y no se arredra en las jugadas ofensivas a balón parado. Aún por pulir respecto a la ubicación de sus despejes, su rostro aniñado no oculta una incipiente capacidad de liderazgo. Un proyecto de mariscal con muchas asperezas por limar.
ÁNGEL CORREA
9/3/1995
San Lorenzo/Argentina
Pizzi cogió un equipo acuciado por el fantasma del descenso y se marchó a Valencia con la resaca del festejo por el título nacional. Pero más allá de los exitosos resultados, su legado en Boedo comprende la consolidación de uno de los mayores talentos del estancado fútbol argentino. Bajo su brazo protector creció este atacante talentoso y descarado, mitad segundo punta, mitad enganche. Dinámico por antonomasia, su desparpajo y capacidad asociativa es una bocanada de aire fresco dentro de un campeonato intoxicado por el pragmatismo y el juego directo. Escurridizo e incisivo para atacar los espacios, sus serpenteantes conducciones en carrera le permiten atraer rivales y desmarcar a sus compañeros de vanguardia. Desequilibrante a partes iguales por la vía del regate y la de la asistencia, su inexperiencia aún le juega malas pasadas a la hora de tomar decisiones en el borde del área rival. A menudo indetectable por su capacidad para buscarle las cosquillas al rival en todo el frente de ataque, no le tiembla el pulso para finalizar las jugadas con rapidez y acierto en la zona de castigo.
ZAKARIA BAKKALI
26/1/1996
PSV/Bélgica
Su fulgurante inicio de campaña situó en lo alto de la tabla a un PSV que se desplomó con sus problemas físicos. Extremo que destila osadía por los cuatro costados. Atrae rivales y los elimina con facilidad merced a su inusitada habilidad para el desborde. Pese a la espectacularidad de sus recursos no peca de efectista, demuestra verticalidad y cada acción está encaminada a generar desequilibrios. Dominador absoluto del amago y rapidísimo en el giro, es un excelente driblador que demuestra desparpajo en los escenarios más imponentes. Certero en los controles y capaz de realizar jugadas inverosímiles, abusa de la petición de pase al pie y no exprime su velocidad para explotar el juego al espacio. Imprevisible cuando encara por su salida por ambos perfiles, domina con enorme destreza su pierna diestra y no duda en utilizar la izquierda para finalizar las acciones, ya sea a base de asistencias o buscando directamente la portería rival. Punzante en la diagonal, aún entiende el juego como un desafío individual y debe progresar en la toma de decisiones para sacar más rédito de sus condiciones.
YOURI TIELEMANS
7/5/1997
Anderlecht/Bélgica
Los resultados del Anderlecht en la presente edición de la Champions League le convierten en el peor equipo de la competición continental, pero Van der Brom puso en liza a una pléyade de jóvenes descarados entre los que se hizo un hueco su talentoso benjamín. El técnico holandés ofreció la titularidad en varios encuentros a este centrocampista ofensivo preciso en el desplazamiento largo y voluntarioso en la elaboración de juego. Atesora esa personalidad arrolladora que le impulsa a pedir el cuero con asiduidad y ofrecer una línea de pase a sus compañeros, pero debe aprender a ser más cauteloso y seleccionar las zonas adecuadas para arriesgar con la conducción. Generoso en el despliegue para iniciar las jugadas y asomarse al área rival, otorga fluidez a la circulación por su capacidad el pase corto con precisos cambios de orientación. Atrevido para sacar ventaja de su primer toque, el riesgo es un arma de doble filo que impregna la mayoría de sus acciones pero el balance de aciertos y errores suele decantarse del lado positivo. Una joya más para la prolífica factoría belga.
KEITA BALDE
8/3/1995
Lazio/Senegal (nacido y criado en España)
Una broma a su compañero de habitación durante la disputa de un torneo internacional en categorías inferiores dinamitó su estancia en La Masía, pero abrió las puertas del fútbol italiano a este extremo de origen senegalés criado en Cataluña que se ha convertido en una de las pocas luces dentro de la oscura temporada laziale. Atacante de extraordinarias condiciones físicas que fundamenta su juego en su acierto desbordando. Fuerte para aguantar las acometidas del rival, sus potentes cabalgadas resquebrajan las zagas rivales pero su facilidad para el desborde desemboca con regularidad en un individualismo poco beneficioso para su propio equipo. Atrevido y participativo, asume responsabilidades y no se amedrenta si su marcador se emplea con dureza. Bien formado a nivel técnico, demuestra variedad de registros gracias a su criterio asociativo y su intensidad para atacar los espacios. Maneja con eficacia ambas piernas y sale con potencia hacia cualquier perfil. Vertical para romper circulaciones ofensivas tediosas, atesora un potente disparo desde media distancia.
PIERRE-EMILE HOJBJERG
5/8/1995
Bayern/Dinamarca
Jupp Heynckes puso el listón casi insuperable a nivel de resultados, pero la contratación de Pep Guardiola, estilo de juego al margen, también obedece a una ambición para seguir dominando el futuro con el óptimo aprovechamiento de la factoría de talentos bávara. Una inoportuna lesión en pretemporada impidió al técnico catalán darle la alternativa antes pero en el concurrido calendario de diciembre encontró un hueco para hacer debutar a la joya de su cantera, un elegante centrocampista danés que busca abrirse paso en la talentosa medular muniquesa. Inteligente, participativo y fino en la distribución, ofrece con acierto y asiduidad líneas de pase para auxiliar a sus compañeros. Físicamente poderoso, emplea bien su estructura corporal para conservar la posesión del cuero pero no resta fluidez a la circulación de balón colectiva. Brillante diamante aún por pulir. Su visión de juego y telescópica precisión en el golpeo le permiten brillar como mediapunta, pero por voluntad y criterio en la lectura de juego puede incidir de forma determinante más cerca de su área en un futuro no muy lejano.

martes, 12 de noviembre de 2013

MUNDIAL SUB-17 EMIRATOS ÁRABES UNIDOS 2013 (ONCE DE ORO)

Amparada en una pegada demoledora, Nigeria superó a todos sus adversarios y conquistó el tetracampeonato para auparse en la primera plaza del palmarés histórico de la competición. Fue la recompensa a una selección vertical, que atacaba en tromba y nunca desaprovecha de aumentar el marcador como sí ocurría con otros combinados más especuladores como el argentino. La edición que finalizó ayer constituyó una debacle europea, en la que solamente la debutante Suecia salvó el honor con una medalla de bronce cimentada en su sorprendente carácter competitivo. A Italia no le bastaron las intervenciones salvadoras de su guardameta Scuffet y sucumbió en octavos de final ante la subcampeona México, verdugo en la siguiente ronda de un combinado brasileño que se estrelló en los once metros después de completar una excelente fase de grupos. Uruguay gustó en la primera fase y los octavos de final, pero sucumbió en el segundo duelo a vida o muerte ante el talento de Iheanacho y la pegada de Awoniyi, piezas clave de un arrollador conjunto nigeriano que conquistó con justicia un Mundial que como siempre ha dejado nombres a tener en cuenta.

ONCE IDEAL
Augusto Batalla (Argentina)
El portero más maduro de todos los presentes en tierras asiáticas. Guardameta que eleva la sobriedad a su máximo exponente. Con alma de líder transmite una inusitada sensación de seguridad, solamente puesta en entredicho con envíos aéreos cruzados. Dominador de su área, aúna reflejos, envergadura y buena colocación. Inteligente para interpretar el curso de la jugada, aprovecha bien su corpulencia para reducir el ángulo al atacante en el uno contra uno. Su enrabietada expulsión en semifinales fue el único lunar en una pulcra actuación.

Muhammed Musa (Nigeria)
Capitán y líder de la zaga, se mostró como el as en la manga de un combinado nigeriano osado por antonomasia. Lateral de largo recorrido, incansable en sus irrupciones ofensivas y engañoso respecto a sus aportaciones en campo contrario. Aparentemente tosco en la conducción, aprovecha bien la amplitud de su carril y demostró un notable tacto para asistir a los atacantes con envíos cruzados. Atrevido para probar fortuna con su potente disparo desde larga distancia, aunque tácticamente está por pulir cubre bien su zona escudado en sus condiciones físicas.

Emmanuel Mammana (Argentina)
El pilar sobre el que se cimentó todo el edificio defensivo de la ‘albiceleste’. Central disciplinado tácticamente, sereno en sus acciones y acertado para solventar transiciones defensivas en inferioridad numérica. Concentrado para realizar las coberturas al lateral de su zona, demuestra habilidad al cruce cuando bascula a los costados. Aún se siente incómodo lejos de su área, pero muestra detalles interesantes en la anticipación. Con criterio para batir la primera línea de presión rival, es importante en las jugadas a balón parado de ambas áreas.

Salomón Wbias (México)
Representa el perfil de central moderno, capaz de frenar a su marcado con automatismos defensivos pero con buen nivel técnico para ser un elemento fundamental en el inicio de las jugadas. Jerarca absoluto en la salida de balón, demostró osadía en los once metros frente a Brasil y batió con asiduidad líneas de pase tanto asistiendo como en conducción. Eficaz en las batallas aéreas, destacó en las jugadas de estrategia y voluntad para anticiparse a los movimientos del delantero lejos de su área. Debe controlar su ímpetu en los balones divididos.

Joaquín Ibáñez (Argentina)
Aunque perjudicó seriamente a su selección con su cartulina roja en la premia parte de las semifinales, ejerció con frecuencia como desatascador de un especulativo combinado argentino. Lateral zurdo de marca vocación ofensiva que añade olfato goleador a su capacidad para repartir asistencias desde el costado. Potente en la zancada y siempre dispuesto a doblar a su extremo, debe mejorar en el repliegue. Aún precipitado a la hora de elegir la mejor opción en campo adversario, colabora en las jugadas a balón parado merced a su buen hacer en el juego aéreo.

Chidiebere Nwakali (Nigeria)
De menos a más a lo largo del torneo, terminó constituyéndose como un elemento fundamental para equilibrar el dinamismo extremo de su selección. Capaz de sujetar al atrevido conjunto nigeriano, a su buen posicionamiento agregó un notable despliegue físico. Discreto pero efectivo, uno de las claves para el excelente funcionamiento colectivo del campeón y frecuente lanzador de sus fulgurantes contragolpes a través de buenos desplazamientos en largo hacia los costados. Versátil para jugar como pivote único, acompañado e incluso en el centro de la zaga.

Elias Andersson (Suecia)
Su labor fue capital para que el combinado nórdico conquistase la tercera plaza y alcanzase tan alto grado de competitividad. Desde la posición de mediocentro, dinamitó el juego ofensivo rival y comenzó a elaborar el de su país con su sedosa zurda. Por momentos excesivamente pausado, no siempre es profundo pero denota criterio para conservar la posesión y ofrece líneas de pase a sus compañeros para ofrecer soluciones al poseedor del cuero. Participativo e inteligente en la lectura de juego, reúne elegancia y precisión para sacar réditos a su golpeo a balón parado.

Kelechi Iheanacho (Nigeria)
Mejor jugador y segundo máximo artillero de la competición. Creatividad y gol para un jugador diferencial en los encuentros de mayor dificultad. Zurdo dinámico y clarividente en las proximidades del área rival para filtrar envíos en profundidad. El costado diestro fue su punto de partida pero sus movimientos abarcaron todo el frente del ataque. Capaz de desequilibrar desde el plano individual y desde el colectivo, aún debe pulir su intermitencia. Habilidoso en la conducción y el regate, atesora un preciso disparo desde media distancia.

Nathan (Brasil)
Aunque su selección no logró un hueco entre las cuatro mejores del torneo, estuvo presente en el reparto de premios al ser galardonado con el balón de plata. Talentoso y dinámico mediapunta con facilidad para generar ocasiones de gol. Habilidoso en el manejo del cuero y acertado en la asociación, demostró cambio de ritmo, último pase y acierto goleador para destrozar las defensas rivales. Imprevisible por su facilidad para crear peligro desde cualquier zona del ataque, mostró poco liderazgo cuando el panorama fue adverso ante México.

Musa Yahaya (Nigeria)
Un año menor que la mayoría de participantes en la competición pero una de las armas más peligrosas de la selección campeona. Ya fuese cerca del costado izquierdo o detrás del delantero, fue capaz de plasmar su atrevimiento y excelente manejo del cuero con ambas piernas para destrozar a las defensas. Maestro absoluto del amago y la finta, resquebrajó las zagas rivales con su habilidad para el regate y su clarividencia en la asistencia. Punzante en la diagonal, se asocia con facilidad en el balcón del área y arma rápido el disparo desde media distancia.

Valmir Berisha (Suecia)
Comparado por apariencia física y orígenes familiares con Zlatan Ibrahimovic, demostró una regularidad anotadora aplastante y conquistó la bota de oro del torneo. Potente en la zancada e incisivo para atacar los espacios, demuestra osadía y variedad de registros en la finalización de las jugadas. Bien formado físicamente, aúna criterio y habilidad para aguantar el cuero de espaldas. Una delicia para las incorporaciones de los centrocampistas desde segunda línea. Su corpulencia le resta velocidad en carrera pero no obstaculizo su oportunismo dentro del área.