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viernes, 3 de julio de 2015

INFORME MUNDIAL SUB 20 NUEVA ZELANDA (CENTROCAMPISTAS)


Los galardones individuales otorgados por la FIFA atestiguaron el gran nivel de la mayoría de selecciones en la zona ancha a lo largo del torneo. Tanto el balón de oro como el de plata y el de bronce del Mundial fueron a parar al palmarés individual de unos jóvenes centrocampistas que sobresalieron dentro del excelso nivel de la demarcación. Una competición con intensas batallas en la medular que obligaron a decidir muchos encuentros desde los once metros en territorio neozelandés. En la intensa partida de ajedrez en la que se convirtieron muchos encuentros, la histórica campeona Serbia supo sacar ventaja de la inteligencia de su sala de máquinas, cuyo líder, Maksimovic, acabaría anotando el último, y por ende decisivo, gol.

Danilo Barbosa: 28/2/1995
Capitán general de la sala de máquinas brasileña, impuso el diapasón en la medular de una selección verdeamarela que fue de menos a más hasta acariciar su sexta corona de la categoría. La jurisdicción de la zona ancha en suelo neozelandés fue suya durante todo el torneo merced a su rigor táctico, imponente presencia física y vigorosidad en los balones divididos. Belicoso en las disputas aéreas, a su talla añade una potente capacidad de salto que le confiere efectividad y plasticidad a partes iguales. Feroz hasta superar el límite cuando trata de abortar el peligro en situaciones de inferioridad numérica, contabiliza recuperaciones con la misma facilidad con la que distribuye juego amparado en su precisión en el pase corto sin renunciar a los cambios de orientación.

Maksimovic: 26/1/1995
Trabajador silencioso y piedra angular de la selección campeona, volvió a exponer, al igual que en el Europeo sub 19 conquistado por su país hace dos veranos en Lituania, que no se requiere un despliegue físico titánico para cortocircuitar el juego ofensivo adversario y tiranizar bajos sus designios la zona de ancha. Dotado de una inteligencia superior a la media, controla todo lo que sucede a su alrededor y apenas permite situaciones en las que el rival se filtra a su espalda para poner en aprietos al eje de la zaga. Pivote posicional horneado bajo el molde del fútbol formativo moderno, siempre alerta a las coberturas y coherente en los pases aunque no sean demasiado profundos. Atesora una buena lectura para atacar los espacios desde segunda línea.

Andrija Zivkovic: 11/7/1996
El futbolista con mayor desequilibrio individual de todos cuantos se dieron cita en el último mes en territorio neozelandés. Una daga que desangró a cualquier zaguero que pretendió hacerle frente sin superioridad numérica. Letal en el uno contra uno, destapó su vertiginosa conducción con el costado diestro como punto de partida en una lacerante diagonal que fue una de las armas de su variado arsenal. Francotirador a balón parado, explosivo e inteligente para atraer rivales y deshacerse de la posesión del cuero cuando su lateral le doble, ataca con acierto los espacios a la espalda de la zaga rival escudado en su velocidad. Su inusitada facilidad para desequilibrar le obnubila en alguna ocasión induciéndole al individualismo, pero conjuga facilidad goleadora y precisión en la asistencia. Marca las diferencias.

Adama Traore: 28/6/1995
No pudo llevar a su selección hasta la final y tuvo que conformarse con la tercera plaza, pero el balón de oro que le otorgó la FIFA habla alto y claro del derroche de talento que exhibió a lo largo del torneo. Hizo y deshizo a su antojo en la zona de tres cuartos, imprimiendo pausa o acelerando la jugada con asociaciones de alta escuela en el balcón del área. Indescifrable merced a su espectacular manejo de ambas piernas, su bajo centro de gravedad y su agilidad mental eran un dolor de muelas para todos sus marcadores, que no podían apagar su dinamismo ni contrarrestar sus controles orientados, esporádicamente más efectistas que efectivos. Brillante en los golpes francos, es una amenaza para los guardametas por su habilidad para encontrar las esquinas de la portería con remates desde media distancia.

Sergej Milinkovic-Savic: 27/2/1995
El balón de bronce del torneo fue otra de las grandes amenazas ofensivas del combinado campeón. Creativo para asociarse con sus compañeros de vanguardia, es dinámico y no se lo piensa dos veces a la hora de armar el golpeo. Tiene un cañón en su pierna derecha y es eficaz tanto en movimiento como a balón parado. No se mueve con rapidez pero sí con elegancia y es capaz de generar peligro al contragolpe amparado en su potente zancada. Ya formado físicamente, aunque aún tiende a la desconexión nunca rehúye el choque y ofrece la variante del juego directo por su facilidad para generar segundas jugadas con su alto porcentaje de éxito en las disputas aéreas. Inteligente en la lectura de juego y oportunista.

Podstawski; 30/1/1995
Podstawski fue el líder en la medular de una selección portuguesa muy sólida. Astuto para recuperar balones sin necesidad de un despliegue mayúsculo y pulcro con el balón en los pies, sin grandes alardes pero con un volumen de pérdidas bajísimo. Su compañero en la sala de máquinas lusa, Raphael Guzzo, asumió las labores de organización. Poseedor de un buen nivel técnico, imaginativo y con facilidad para sorprender con sus incorporaciones desde segunda línea, necesita progresar en su aportación sin balón. Hyndman atesora todos los atributos para convertirse en un llegador de primer nivel: timming, lectura de juego y sangre fría en la definición. Nández fue el hombre escoba ‘charrúa’, infatigable en su recorrido para maniatar a los mediapuntas adversarios y permitir, con sus coberturas, las irrupciones ofensivas de los laterales, demostró personalidad para manejar el cuero sin ser un dechado de técnica.

Samassekou se destapó como un mediocentro enérgico y de solvente desenvoltura asociativa. Vertical para descolgarse y pisar área rival para exhibir su buen golpeo, necesita progresar en la parcela táctica para no descompensar a su equipo. Zelalem mostró destellos de su descomunal talento, pero lo hizo a cuentagotas. Falto de regularidad, su posición cerca del costado izquierdo tampoco contribuyó a su continuidad en el juego. Punto de partida que también le fue asignado a Zapata, irreverente en el sentido más positivo del término para enriquecer el ataque posicional de una espesa selección colombiana. Descarado y con personalidad para asumir la iniciativa de la jugada en cualquier rincón del frente de ataque, aúna pegada y clarividencia en el balcón del área, pero sufre cuando el ritmo del encuentro se eleva. Erick Aguirre lució su educado pie izquierdo y facilidad para encontrar posiciones francas con las que amenazar gracias a su peligroso disparo desde media distancia. Buenos fundamentos técnicos empañados por una intermitencia que fue demasiada losa para su selección, que no pudo superar la fase de grupos.

Sidy Sarr fue el líder de la selección senegalesa que logró una meritoria cuarta plaza. Espigado centrocampista zurdo de potente zancada e imperial juego aéreo. Se sumó al ataque con tanto acierto como frecuencia sin renunciar a la generosidad el esfuerzo para apoyar a sus compañeros de medular en tareas de recuperación. Su socio en la zona ancha, Mamadou Ndiaye, se mostró enérgico para bloquear los pasillos interiores pero bisoño para guardar la posición y conceder ventajas a la línea de mediapuntas rival. Zdjelar fue el sostén de la campeona, lúcido para interpretar el curso de la jugada, bloqueó infinidad de transiciones ofensivas peligrosas sin necesidad de recurrir a la falta. Toca con premura y simplicidad y encuentra a compañeros alejados con su destreza en el desplazamiento largo. Weigl se mostró como un volante mixto con buena capacidad de posicionamiento y elegancia a la hora de llevar el cuero a las bandas sin retener el balón en sus pies. Su intermitencia lastra un rendimiento que todavía no le permite asumir el timón del equipo con plenas garantías.

Gastón Pereiro: 11/6/1995
Gastón Pereiro aglutina inteligencia entre líneas y pegada. Académico en los controles, exprime su envergadura para agregar a su buen golpeo desde media distancia otra baza anotadora. Impertérrito en la finalización de las jugadas, suple con agilidad mental y habilidad en su pierna izquierda la falta de explosividad en carrera. Obligado a hacer las maletas antes que sus compañeros debido a una lesión, a Stendera le dio tiempo a exhibir su precisión a balón parado, su habilidosa conducción en carrera y su potencia en la arrancada engalanada con su olfato goleador. Kalmar se confirmó como un mediapunta de gran capacidad técnica, excelente manejo de ambas piernas y astucia para emplear su estructura corporal cuando necesita conservar la posesión del cuero. Su envergadura le resta velocidad y necesita ganar en regularidad para marcar las diferencias.

Boschilia es un vertical mediapunta de extraordinario golpeo de balón. A diferencia de otras ocasiones, donde los costados eran su punto de partida, ocupó la zona central y, desde allí, certificó su buen manejo de las transiciones ofensivas, merced a su gran regate en carrera, y su olfato goleador. Aún con margen de mejora en la toma de decisiones. Yaw Yeboah reunió dinamismo, capacidad de desborde y habilidad para salir airoso de la presión en espacios reducidos. Se prodiga en el eslalon y define con sangre fría ante el portero, pero la irregularidad lastra su rendimiento. Iheanacho reúne creatividad y acierto goleador en una estética pierna izquierda capaz de servir dañinos envíos a la espalda de la zaga adversaria. Desequilibrante tanto desde el plano individual como desde el colectivo, necesita pulir su intermitencia. Un aspecto a mejorar también para Andreas Pereira, capaz de sortear rivales con suma facilidad escudado en su vistoso dribbling, así como de generar confusión a espaldas de la pareja de mediocentros y disparar con clase a las esquinas de la portería, pero excesivamente discontinuo y evasivo ante la pugna física.

miércoles, 1 de julio de 2015

INFORME MUNDIAL SUB 20 NUEVA ZELANDA (DEFENSAS)

El primer Mundial sub 20 en el que Serbia tocó la cima fue una competición de contrastes, de magia y talento en situaciones ofensivas frenados por la disciplina y las notables acciones de las múltiples individualidades que emergieron desde la retaguardia. Aquí se desgranan algunas de las más destacadas.

Joao Pedro: 15/11/1998
Desde el carril diestro fue una de las claves del buen funcionamiento ofensivo del combinado carioca. Con una enorme incidencia en el ataque posicional, de su sociedad con su compañero de banda Gabriel Jesus emanó la mayoría de profundidad mostrada por la selección brasileña, segunda máxima goleadora de la competición con 15 tantos en 7 partidos. Muy potente en carrera, dobla de manera constante al extremo para ganar línea de fondo con inusitada facilidad y, desde allí, elegir con tanto criterio como precisión la mejor opción para asistir a los atacantes o centrocampistas que llegan desde segunda línea. Su rigor táctico dista bastante de ser el optimo y peca de fogosidad a la hora de irrumpir en campo contrario, pero trata de suplirlo con su frescura física y puede sorprender con su disparo desde larga distancia.

Veljkovic: 26/9/1995
Líder de una solvente zaga serbia que apenas concedió cuatro goles a lo largo de la competición, refrendó las buenas sensaciones que había mostrado cuando se proclamó campeón de Europa sub 19 hace dos veranos en Lituania. Sujetó a su selección cuando peor lo estaba pasando en la final ante Brasil y sobre su disciplina táctica se vertebró el entramado defensivo de un conjunto que mostró muy pocas fisuras hasta en las prórrogas. Gracias a su buen posicionamiento sufre poco cuando el rival busca su espalda con envíos profundas y demuestra inteligencia para anticiparse a los movimientos adversarios y achicar sin necesidad de recurrir a la falta. Eficaz en el tackle y sereno con el balón en los pies.

Joao Nunes
Portugal se despidió del torneo en cuartos de final ante la subcampeona Brasil con apenas dos goles encajadas, registro que le convirtió en la selección menos goleada de la competición, y este autoritario central tuvo mucho que ver en ello. Aplomo de veterano el que desprende este joven zaguero en cada movimiento. Él acompasa a sus compañeros de zaga con sus movimientos certeros, impone su ley en las batallas aéreas de cualquier rincón del terreno de juego e incluso es capaz de saltar varias líneas de presión con su buen desplazamiento en largo cuando el conjunto rival asfixia la salida de balón. Vehemente en los balones divididos, a pesar de su envergadura no desnuda sus carencias ante delanteros livianos por su potente zancada.

Youssouf Koné: 5/7/1995
El juego asociativo de Mali que tan buenas triangulaciones deparó entre el doble pivote y la línea de tres jugadores por detrás del punta encontró un recurso más en este pausado lateral izquierdo que supo seleccionar sus incursiones ofensivas para generar peligro explotando la profundidad de su flanco. En su zurda aúna el tacto para asistir tanto en carrera como a balón parado con la violencia de sus golpeos desde larga distancia para desafiar al guardameta. Hábil para desenvolverse en espacios reducidos, peca de perezoso a la hora de regresar en el retorno tras sus irrupciones en campo contrario y en las basculaciones, pero demuestra solvencia cuando el extremo le desafía en el uno contra uno cerca de la línea de cal.

Akpoguma es un lateral diestro de extraordinaria capacidad aeróbica con buenos fundamentos técnicos que también es capaz de actuar con solvencia en el eje de la zaga gracias a su corpulencia. En ocasiones peca de impetuoso. Miazga es un central muy rocoso, eficaz en el tackle e imperial en las disputas aéreas, que debe incidir en su capacidad de concentración y resguardarse más ante los envíos a su espalda. En el único partido en el que no estuvo sobre el rectángulo de juego, su selección recibió tres goles. Marlon demuestra en el eje de la zaga su capacidad de anticipación y su potente zancada, cualidades empañadas frecuentamente por su abuso del tackle. Mediocentro en origen, Andrés Tello supo adaptarse al flanco diestro de la zaga ofreciendo salida de balón por el costado y buena disciplina táctica. Hamidou Maiga es un central de imponente presencia física, tan autoritario como excesivamente vehemente en algunas ocasiones.

Carter-Vickers: 31/12/1998
Clave en el inicio de la jugada, además de mostrar su poderío en las alturas en ambas áreas, Stark confirmó que es un gran proyecto de central. Al igual que su compañero en el eje de la zaga, Kempf, muy disciplinado en el apartado táctico y con un buen desplazamiento en largo, anticipativo, pero en ocasiones poco expeditivo para frenar a atacantes dinámicos. Carter-Vickers, benjamín del conjunto estadounidense, es un central corpulento y atlético, mucho más maduro de lo que sus 17 años podrían indicar y pegajoso en el marcaje de casi cualquier perfil de delantero. Una sensación de seguridad que también transmitió el colombiano Juan Quintero, mariscal del área con gran lectura de juego.

Lemos se mostró como un central ágil, anticipativo y con criterio con la pelota en los pies, pero también excesivamente descontrolado en los balones divididos. Su compañero de selección y de zaga Mathias Suárez demostró solvencia para recorrer el carril zurdo a cambio de sacrificar la vigilancia de su espalda. Pasado de revoluciones cuando el choque navega por broncos derroteros. Misma impulsividad que en ocasiones le juega malas pasadas a Kristzian Tamás, extremo zurdo reconvertido a lateral. Veloz, vertical y con buenos fundamentos técnicos, su capacidad de reacción le convierte en difícil de superar en el uno contra uno.

El brasileño Jorge se mostró como un lateral ofensivo, siempre abierto a buena altura y con inteligencia para moverse en posiciones interiores, pero bastante relajado en casi todas sus acciones defensivas. Antonov es un portento físico, un lateral de largo recorrido que devora el carril izquierdo, pero con algunos problemas para sujetar a centrocampistas de alto nivel técnico como se evidenció en la final con Gabriel Jesus. Kevin Gutiérrez demostró vocación ofensiva y golpeo de precisión quirúrgica a balón parado, aunque también excesiva precipitación en algunos lances del juego. Rafa exhibió su sedosa zurda en la ejecución de jugadas a balón parado y atrevimiento para interactuar con su compañero de banda. Con margen de mejora en labores defensivas. Tripichio fue uno de los pocos que se salvó de la quema en el desastre argentino. Versátil e inteligente tácticamente, demostró pundonor y criterio cuando se asomó a campo contrario.

martes, 12 de noviembre de 2013

MUNDIAL SUB-17 EMIRATOS ÁRABES UNIDOS 2013 (ONCE DE ORO)

Amparada en una pegada demoledora, Nigeria superó a todos sus adversarios y conquistó el tetracampeonato para auparse en la primera plaza del palmarés histórico de la competición. Fue la recompensa a una selección vertical, que atacaba en tromba y nunca desaprovecha de aumentar el marcador como sí ocurría con otros combinados más especuladores como el argentino. La edición que finalizó ayer constituyó una debacle europea, en la que solamente la debutante Suecia salvó el honor con una medalla de bronce cimentada en su sorprendente carácter competitivo. A Italia no le bastaron las intervenciones salvadoras de su guardameta Scuffet y sucumbió en octavos de final ante la subcampeona México, verdugo en la siguiente ronda de un combinado brasileño que se estrelló en los once metros después de completar una excelente fase de grupos. Uruguay gustó en la primera fase y los octavos de final, pero sucumbió en el segundo duelo a vida o muerte ante el talento de Iheanacho y la pegada de Awoniyi, piezas clave de un arrollador conjunto nigeriano que conquistó con justicia un Mundial que como siempre ha dejado nombres a tener en cuenta.

ONCE IDEAL
Augusto Batalla (Argentina)
El portero más maduro de todos los presentes en tierras asiáticas. Guardameta que eleva la sobriedad a su máximo exponente. Con alma de líder transmite una inusitada sensación de seguridad, solamente puesta en entredicho con envíos aéreos cruzados. Dominador de su área, aúna reflejos, envergadura y buena colocación. Inteligente para interpretar el curso de la jugada, aprovecha bien su corpulencia para reducir el ángulo al atacante en el uno contra uno. Su enrabietada expulsión en semifinales fue el único lunar en una pulcra actuación.

Muhammed Musa (Nigeria)
Capitán y líder de la zaga, se mostró como el as en la manga de un combinado nigeriano osado por antonomasia. Lateral de largo recorrido, incansable en sus irrupciones ofensivas y engañoso respecto a sus aportaciones en campo contrario. Aparentemente tosco en la conducción, aprovecha bien la amplitud de su carril y demostró un notable tacto para asistir a los atacantes con envíos cruzados. Atrevido para probar fortuna con su potente disparo desde larga distancia, aunque tácticamente está por pulir cubre bien su zona escudado en sus condiciones físicas.

Emmanuel Mammana (Argentina)
El pilar sobre el que se cimentó todo el edificio defensivo de la ‘albiceleste’. Central disciplinado tácticamente, sereno en sus acciones y acertado para solventar transiciones defensivas en inferioridad numérica. Concentrado para realizar las coberturas al lateral de su zona, demuestra habilidad al cruce cuando bascula a los costados. Aún se siente incómodo lejos de su área, pero muestra detalles interesantes en la anticipación. Con criterio para batir la primera línea de presión rival, es importante en las jugadas a balón parado de ambas áreas.

Salomón Wbias (México)
Representa el perfil de central moderno, capaz de frenar a su marcado con automatismos defensivos pero con buen nivel técnico para ser un elemento fundamental en el inicio de las jugadas. Jerarca absoluto en la salida de balón, demostró osadía en los once metros frente a Brasil y batió con asiduidad líneas de pase tanto asistiendo como en conducción. Eficaz en las batallas aéreas, destacó en las jugadas de estrategia y voluntad para anticiparse a los movimientos del delantero lejos de su área. Debe controlar su ímpetu en los balones divididos.

Joaquín Ibáñez (Argentina)
Aunque perjudicó seriamente a su selección con su cartulina roja en la premia parte de las semifinales, ejerció con frecuencia como desatascador de un especulativo combinado argentino. Lateral zurdo de marca vocación ofensiva que añade olfato goleador a su capacidad para repartir asistencias desde el costado. Potente en la zancada y siempre dispuesto a doblar a su extremo, debe mejorar en el repliegue. Aún precipitado a la hora de elegir la mejor opción en campo adversario, colabora en las jugadas a balón parado merced a su buen hacer en el juego aéreo.

Chidiebere Nwakali (Nigeria)
De menos a más a lo largo del torneo, terminó constituyéndose como un elemento fundamental para equilibrar el dinamismo extremo de su selección. Capaz de sujetar al atrevido conjunto nigeriano, a su buen posicionamiento agregó un notable despliegue físico. Discreto pero efectivo, uno de las claves para el excelente funcionamiento colectivo del campeón y frecuente lanzador de sus fulgurantes contragolpes a través de buenos desplazamientos en largo hacia los costados. Versátil para jugar como pivote único, acompañado e incluso en el centro de la zaga.

Elias Andersson (Suecia)
Su labor fue capital para que el combinado nórdico conquistase la tercera plaza y alcanzase tan alto grado de competitividad. Desde la posición de mediocentro, dinamitó el juego ofensivo rival y comenzó a elaborar el de su país con su sedosa zurda. Por momentos excesivamente pausado, no siempre es profundo pero denota criterio para conservar la posesión y ofrece líneas de pase a sus compañeros para ofrecer soluciones al poseedor del cuero. Participativo e inteligente en la lectura de juego, reúne elegancia y precisión para sacar réditos a su golpeo a balón parado.

Kelechi Iheanacho (Nigeria)
Mejor jugador y segundo máximo artillero de la competición. Creatividad y gol para un jugador diferencial en los encuentros de mayor dificultad. Zurdo dinámico y clarividente en las proximidades del área rival para filtrar envíos en profundidad. El costado diestro fue su punto de partida pero sus movimientos abarcaron todo el frente del ataque. Capaz de desequilibrar desde el plano individual y desde el colectivo, aún debe pulir su intermitencia. Habilidoso en la conducción y el regate, atesora un preciso disparo desde media distancia.

Nathan (Brasil)
Aunque su selección no logró un hueco entre las cuatro mejores del torneo, estuvo presente en el reparto de premios al ser galardonado con el balón de plata. Talentoso y dinámico mediapunta con facilidad para generar ocasiones de gol. Habilidoso en el manejo del cuero y acertado en la asociación, demostró cambio de ritmo, último pase y acierto goleador para destrozar las defensas rivales. Imprevisible por su facilidad para crear peligro desde cualquier zona del ataque, mostró poco liderazgo cuando el panorama fue adverso ante México.

Musa Yahaya (Nigeria)
Un año menor que la mayoría de participantes en la competición pero una de las armas más peligrosas de la selección campeona. Ya fuese cerca del costado izquierdo o detrás del delantero, fue capaz de plasmar su atrevimiento y excelente manejo del cuero con ambas piernas para destrozar a las defensas. Maestro absoluto del amago y la finta, resquebrajó las zagas rivales con su habilidad para el regate y su clarividencia en la asistencia. Punzante en la diagonal, se asocia con facilidad en el balcón del área y arma rápido el disparo desde media distancia.

Valmir Berisha (Suecia)
Comparado por apariencia física y orígenes familiares con Zlatan Ibrahimovic, demostró una regularidad anotadora aplastante y conquistó la bota de oro del torneo. Potente en la zancada e incisivo para atacar los espacios, demuestra osadía y variedad de registros en la finalización de las jugadas. Bien formado físicamente, aúna criterio y habilidad para aguantar el cuero de espaldas. Una delicia para las incorporaciones de los centrocampistas desde segunda línea. Su corpulencia le resta velocidad en carrera pero no obstaculizo su oportunismo dentro del área.

martes, 18 de diciembre de 2012

DIEGO REYES

Actuales campeones del mundo en categoría sub-17 y semifinalistas del pasado Mundial sub-20, los mexicanos pusieron el broche de oro a su exitoso bienio en categorías inferiores con el oro conquistado en los Juegos Olímpicos de Londres. Wembley coronó a una selección bien trabajada, con mucho empaque e individualidades destacadas al servicio de sus compañeros. Una de las piezas claves para prolongar la maldición olímpica de Brasil fue el gran desempeño del integrante más joven de la selección azteca en Londres, el jugador del América Diego Reyes.

Diego Reyes es un elegante central de buen nivel técnico capacitado para ofrecer una aseada salida de balón por su facilidad para batir la primera línea de presión. Inteligente a la hora de interpretar el juego, su gran sentido de la anticipación le permite abortar numerosos ataques rivales y ocultar las carencias de velocidad derivadas de su envergadura. Perfectamente adaptable al rol de pivote defensivo, desarticula un gran número de triangulaciones rivales merced a su buena disciplina táctica, leyendo bien el curso de la jugada para anticiparse a ella e iniciar ataques rápidos. Expeditivo al cruce, realiza bien las coberturas al lateral de su zona y achica bien a su marcado para impedir que progrese portando el cuero.

Un joven que desarrolla su juego con la madurez de un veterano. No se arruga a la hora de corregir a sus compañeros y, aunque la dureza no es un atributo que le caracterice, no le tiembla el pulso a la hora de emplearse bordeando el límite del reglamento para marcar el territorio frente a su marcado. Espigado, su capacidad de salto y su técnica en el testarazo le convierten en un referente en las jugadas a balón parado de ambas áreas. Aunque es valiente para acudir al choque, debe fortalecerse muscularmente para afrontar el cuerpo a cuerpo con mayores garantías. Su serenidad le otorga un plus a la hora de iniciar las jugadas pero también debe mostrarse más contundente cuando el rival le cierre las posibles líneas de pase. Toda una muralla en los envíos aéreos frontales.

Diego Antonio Reyes Rosales nació el 19 de septiembre de 1992 en la capital de México. Se crió en una familia acomodada de fuertes creencias religiosas mientras fue desarrollando una irrefrenable pasión por el balón. Eva, su madre, se volvía loca para poder sentar a su hijo delante de una mesa aunque fuese tan solo por unos minutos. Era un niño inquieto, atrevido y con una energía desbordante que saciaba practicando varios deportes. La natación y el fútbol eran los que más le atraían en su niñez, pero pronto tuvo que elegir y se decantó por este último. Sus padres decidieron ayudar al enérgico Diego a cumplir sus sueños y le inscribieron en una pequeña escuela futbolística de Jaguares.

Allí empezó a celebrar sus primeros goles, fruto de sus inicios como delantero. Con apenas catorce años decidió progresar en su aventura futbolística y llegó a Coapa, el centro de entrenamiento del Club América, entidad  mexicana con mayor número de títulos a nivel internacional. Los técnicos americanistas se encontraron con un niño espigado, de apariencia física endeble, pero no tardaron en detectar su talento. El primer paso para exprimir todo su potencial fue modificar su demarcación. De esta manera, fueron retrasando su posición en el terreno de juego hasta consolidarle como central o pivote defensivo.

Una vez afianzada su posición sobre el césped, se convirtió en uno de los mayores talentos de la cantera del club y atrajo la atención de los técnicos de la federación mexicana. Precisamente defendiendo los intereses del ‘Tri’ ha vivido varias experiencias que aceleraron su madurez como futbolista profesional. En 2009 vivió su primera toma de contacto con un torneo internacional disputando el Mundial sub-17 celebrado en Nigeria. Unos meses más tarde Jesús Ramírez, técnico del Club América por aquel entonces, le hizo debutar en la máxima categoría del fútbol azteca con apenas diecisiete años. Poco a poco fue abriéndose paso en la primera plantilla hasta hacerse con la titularidad.

Fue 2011 el año de su consolidación en el profesionalismo. Con el paso de los partidos fue creciendo su protagonismo hasta convertirse en uno de los puntales defensivos del club del Estadio Azteca. Lejos de acusar la inexperiencia mostró un nivel de juego altísimo y fue premiado con el galardón del Balón de Oro al mejor novato en el campeonato mexicano. Antes de recibir ese honor se vio recompensado con un billete para acudir a la Copa América en Argentina, donde disfrutó de la titularidad en el doble pivote durante los tres encuentros que el remodelado combinado azteca pudo disputar. Sin apenas tiempo para descansar hizo las maletas y partió a Colombia para defender al combinado sub-20 en el Mundial de la categoría que cerró cosechando un meritorio tercer puesto.

Antes de despedir 2011, Reyes añadió otra experiencia internacional a su carrera con la disputa de los Juegos Panamericanos celebrados en Guadalajara. El combinado azteca hizo valer su condición de anfitrión y se proclamó campeón del certamen sin cosechar ni una sola derrota. Una condición de invicta que iba a mantener la selección preolímpica que selló a comienzos de este año su pasaporte para Londres superando a todos los rivales que salieron a su paso en el proceso clasificatorio de la CONCACAF celebrado en Estados Unidos. Allí, Diego formó un gran tándem con Hiram Mier, otorgando solidez a una parcela defensiva que se vio magníficamente acompañada del acierto goleador de Marco Fabián y Alan Pulido.

UN 2012 DE ENSUEÑO
Como método de preparación para los Juegos Olímpicos la selección mexicana acudió al Festival Esperanzas de Toulon, certamen que Diego Reyes ya había disputado el pasado año. Aunque mostró alguna duda en la fase de grupos al enfrentarse a delanteros explosivos de bajo centro de gravedad, el desgarbado zaguero se repuso y fue pieza clave para que su selección se alzara con el título en una final en la que era el más joven sobre el terreno de juego. Bajo la atenta mirada de los ojeadores de grandes clubes europeos, los jóvenes mexicanos no defraudaron y Diego formó una sólida pareja con Hiram Mier para desactivar todo el caudal ofensivo brasileño en Wembley.

Con veinte años recién cumplidos, el central del América recibió la llamada de la selección absoluta y se reencontró con su compañero en el eje de la zaga durante el evento olímpico. Londres fue testigo del brillante porvenir y su desembarco definitivo en Europa ya tiene fecha, verano de 2013. El Oporto se ha adelantado a varios clubes y ha cerrado recientemente su incorporación. Tras consolidarse en el campeonato de su país natal, Portugal le espera. Diego Reyes apunta al enésimo negocio redondo del club presidido por Pinto da Costa.


lunes, 20 de agosto de 2012

INFORME JJOO LONDRES 2012

México fue el único combinado que supo imponer su vitola de favorito, superando las expectativas al conquistar una histórica medalla de oro. Con un rendimiento in crescendo y una sólida organización defensiva que les convirtió en uno de los conjuntos menos goleados de la competición, los aztecas superaron a todos sus rivales demostrando la fortaleza del colectivo. Las importantes bajas de Chicharito, Carlos Vela, Jonathan Dos Santos o David Cabrera no supusieron ningún quebradero de cabeza para Luis Fernando Tena, que decidió seguir confiando en el bloque que ya había triunfado en los Juegos Panamericanos, el Preolímpico CONCACAF y el Festival Esperanzas de Toulon. La experiencia europea de Salcido y Giovani Dos Santos otorgaron ese plus de competitividad necesario para decantar encuentros que se complicaron como los duelos frente a Senegal y Japón. Wembley coronó a una selección bien trabajada, con mucho empaque e individualidades destacadas al servicio de sus compañeros como Marco Fabián, Hiram Mier o Diego Reyes. Los aztecas fueron los reyes de un torneo en el que Corea del Sur y Japón demostraron el progreso del fútbol asiático. Senegal y Honduras no ‘aceptaron’ su rol de convidado de piedra y alzaron la voz para eliminar a España y Uruguay.

PORTEROS
Butland (10/3/1993) Birmingham/Gran Bretaña
Corpulento guardameta de gran aplomo y personalidad que destaca por la seguridad que pretende imprimir a sus intervenciones. Siempre busca el blocaje y no abusa del despeje, lo que puede convertirse en un arma de doble filo cuando intenta atrapar disparos poco propicios para ello. No exento de agilidad, se muestra eficaz en el uno contra uno. Concentrado durante los noventa minutos, domina bien su área haciendo valer su envergadura.

OTROS:
Corona (Cruz Azul/México) es un guardameta de buena colocación no exento de agilidad y reflejos. Solvente en el uno contra uno, debe medir mejor los tiempos de salto del rival en las disputas aéreas. Mendoza (Platense/Honduras) es un arquero de gran agilidad que transmite confianza a sus zagueros por la confianza que deposita en sus propias posibilidades. Con un amplio margen de mejora en el blocaje demuestra determinación en las jugadas a balón parado. Gutor (Bate Borisov/Bielorrusia es un portero que exhibe una gran frialdad en el uno contra uno. Dotado de gran agilidad y buenos reflejos, tiene margen de mejora en las salidas pero su buena colocación le permite atajar disparos ajustados. Benaglio (Wolfsburgo/Suiza) es un experimentado guardameta de magníficos reflejos y buena colocación. Atrevido a la hora de abandonar la línea de gol, reduce bien el ángulo de disparo al atacante en el uno contra uno. Debe medir mejor sus salidas.

 DEFENSAS
Hiroki Sakai (12/4/1990) Hannover 96/Japón
Lateral de largo recorrido que se asoma por posiciones ofensivas con elevada frecuencia. Sorprendente en sus incorporaciones, centra con precisión y aporta profundidad al flanco diestro de su equipo. Potente en el salto, aporta en las jugadas a balón parado en ambas áreas y contribuye a la fluidez a la hora de iniciar la jugada. Combativo y voluntarioso en el marcaje, no rehúye el cuerpo a cuerpo pero debe adquirir mayor disciplina posicional.
Mier (25/8/1989) Monterrey/México
Versátil defensor capaz de adaptarse a distintos dibujos tácticos sin disminuir su rendimiento. Aguerrido en la marca, demuestra bastante disciplina en el apartado táctico y valentía a la hora de salir al cruce. Sereno en sus acciones, no le importa ser encarado escudándose en su capacidad de reacción en el giro. Vehemente en sus entradas, pese a su potente salto le falta un poco de estatura para imponerse en el juego aéreo con mayor facilidad.
Diego Reyes (19/9/1992) América/México

Espigado zaguero de buen nivel técnico que ofrece una aseada salida de balón, cualidad que le permite desenvolverse como pivote defensivo. Siempre con la cabeza levantada, es inteligente en la lectura de juego y bate líneas de presión sin apenas dificultades. Su envergadura le resta velocidad en la ejecución de movimientos pero sabe aprovechar su disciplina táctica para frenar a los atacantes. Imponente en el juego aéreo, debe ganar en musculatura para ir al choque con mayores garantías.

Marcelo (12/5/1988) Real Madrid/Brasil

El más destacado de la zaga brasileña. Un auténtico vendaval en todas sus incorporaciones ofensivas. Irrumpe con frecuencia y acierto en campo acierto aprovechando su excelente nivel técnico. Habilidoso y potente en la conducción, su facilidad asociativa le permite interactuar con brillantez tanto con su compañero de banda como con los jugadores interiores. Aunque ha experimentado una gran mejora en el retorno, aún tiene algún despiste defensivo.

OTROS:
Yoshida (VVV Venlo/Japón) es un central poseedor de un buen sentido posicional que le permite esconder sus carencias de velocidad. Acude con acierto al cruce y se impone con autoridad en el juego aéreo. Importante en las jugadas de estrategia. Hegazy (Fiorentina/Egipto) es un central de gran presencia física con buenos fundamentos técnicos y pundonor para frenar a su marcado. Contundente al cruce, debe adquirir mayor disciplina táctica. Figueroa (Wigan/Honduras) es un lateral izquierdo, capaz de adaptarse al eje de la zaga, con un excelente golpeo de balón que le permite crear peligro con sus centros al área aunque no se prodigue excesivamente en sus internadas ofensivas. Chávez (Monterrey/México) es un lateral zurdo de buen golpeo de balón con algunos déficits tácticos por subsanar. Conduce bien el cuero y sabe asociarse con sus compañeros de banda pero sufre ante extremos muy veloces por su falta de potencia.

CENTROCAMPISTAS



Allen (14/3/1990) Liverpool/Gran Bretaña

Mediocentro con mucho criterio en la organización de juego ofensivo. Distribuye en pocos toques con elevada precisión, siendo capaz de ofrecer variantes en la circulación merced a su buen desplazamiento en largo. Cerebral y dinámico, su facilidad para cambiar de dirección de forma rápida le concede una importante ventaja en las jugadas vertiginosas. Intenso en la presión, sale perjudicado en el cuerpo a cuerpo. Elude la presión rival con su movilidad.

Koo Ja-Cheol (27/2/1989) Augsburgo/Corea del Sur

Capitán y líder de la medular surcoreana, en este certamen ha confirmado su habilidad para generar peligro llegando desde segunda línea. Generoso en el despliegue físico, demuestra disciplina en el apartado táctico pero debe medir mejor la fuerza de sus entradas. Lejos de ser un organizador puro, entrega con criterio y contribuye a dar celeridad a la circulación de balón. Capaz de adaptarse a todas las posiciones del centro del campo, posee un buen disparo.
Konaté (3/4/1993) Maccabi Tel-Aviv/Senegal

La revelación goleadora de la competición. Atacante de marcada verticalidad que aprovecha sus extraordinarias condiciones físicas para generar desequilibrios en la zaga rival. Potente en la arrancada, demuestra inteligencia y oportunismo para aparecer libre de marca dentro del área cuando la jugada transcurre por el carril contrario. A pesar de su escasa envergadura es peligroso en el juego aéreo. Con carencias en el apartado técnico, debe mejorar su efectividad.

Oscar (9/9/1991) Chelsea

Elegante mediapunta de brillante nivel técnico y exquisita visión de juego. Inteligente con y sin balón, sabe utilizar su cuerpo para proteger la posesión del cuero y posee un timming de pase magnífico, midiendo la carrera de su compañero y seleccionando el momento oportuno para situarle libre de marca en una posición muy ventajosa. Dinámico, se asocia sin dificultades y no elude responsabilidades a la hora de retrasar su posición para ayudar en la elaboración de juego ofensivo.

Marco Fabián (21/7/1989) Chivas Guadalajara/México

Mediapunta rápido y habilidoso que se mueve por todo el ataque para dificultar su marca a los zagueros rivales. Con buen manejo de ambas piernas, se siente muy cómodo cayendo al costado izquierdo para trazar la diagonal que le permita perforar la meta rival con su potente disparo desde fuera del área. Díscolo, debe mostrar mayor regularidad y mejorar en la toma de decisiones. Posee salida por ambos perfiles tras el regate, cambia el ritmo con extremada facilidad y realiza jugadas individuales de gran mérito.

OTROS:
Herrera (Pachuca/México) es un polifuncional mediocentro, sacrificado y agresivo en labores de recuperación no exento de criterio para iniciar las jugadas de su equipo. Aún debe adquirir mayor rigor táctico. Espinoza (Kansas City/Honduras) es un mediocentro zurdo de buen manejo de balón al que sus compañeros buscan por su criterio en la distribución. Discontinuo en su rendimiento, su falta de intensidad le hace sufrir en encuentros de ritmo alto. Souaré (Stade Reims/Senegal) es un lateral izquierdo que ha ocupado con acierto posiciones más adelantadas. Potente en carrera, saca el centro con rapidez pero su timming de pase está lejos de ser el más adecuado. Barrada (Getafe/Marruecos) es un mediapunta peligroso por su inteligencia para llegar desde segunda línea y su gran golpeo desde media distancia. Buen ejecutor a balón parado, acusa su falta de velocidad en determinados movimientos.

Enriquez (Chivas Guadalajara/México) es un pivote de extraordinario despliegue físico y buena colocación que ahoga el juego ofensivo rival. Su físico le permite imponerse en las disputas aéreas pero le penaliza a la hora de desplazarse lateralmente. Labyad (Sporting CP/Marruecos) es un descarado centrocampista ofensivo que apuesta por la verticalidad en la mayoría de sus acciones. Con salida por ambos perfiles tras el regate, peca de precipitación en muchas ocasiones. Kim Bo-Kyung (Cardiff City/Corea del Sur) es un dinámico centrocampista ofensivo de buen nivel técnico e inteligencia para aprovechar los huecos de la zaga rival llegando por sorpresa. Zurdo con gran facilidad para el regate, su gran lunar es la parcela física. Higashi (Omiya Ardija/Japón) es un habilidoso mediapunta de excelente nivel técnico que muestra sus cualidades de manera discontinua. Certero en el golpeo, es un magnífico lanzador de contragolpes.

Omar Abdulhraman (Manchester City/Emiratos Árabes Unidos) es un mediocentro de exquisito nivel técnico con mucho talento para la distribución de juego ofensivo que necesita adquirir mayor fondo físico para mantener su nivel a lo largo de los noventa minutos. Renan Bressan (Bate Borisov/Bielorrusia)  es un mediapunta de excelente golpeo de balón y buena visión de juego que peca de intermitencia a lo largo de los noventa minutos. Kiyotake (Nuremberg/Japón) es un centrocampista peligroso por su conducción de balón al que su visión de juego le permite filtrar buenos pases entre líneas. La parcela física lastra su rendimiento en más de una ocasión. Ohgihara (Cerezo Osaka/Japón) es un potente mediocentro que aporta en las labores de recuperación sin renunciar a pisar el área rival llegando desde segunda línea. Poseedor de un buen remate desde media distancia, un decisivo error en la salida de balón ante México empañó un buen rendimiento a lo largo del torneo.


ATACANTES

Leandro Damiao (22/7/1989) Internacional Porto Alegre/Brasil

En palabras de Mano Menezes “tiene características difíciles de encontrar en otro delantero centro”. Espigado ariete de interesantes movimientos que a pesar de su corpulencia sabe sacar réditos de sus condiciones moviéndose lejos del área. Cae a ambas bandas, es atrevido en el regate y también se maneja al contragolpe merced a su potencia de zancada. Oportunista y preciso en el remate al primer toque, referente en el juego aéreo y de espaldas a portería.

OTROS:
Oribe Peralta (Santos Laguna/México) es un ariete batallador y oportunista que aprovecha su picardía para sacar réditos de los errores rivales. Rápido a la hora de armar el disparo, le cuesta más generar peligro lejos del área. Salah (Basilea/Egipto) es un potente extremo con facilidad para el desborde que puede adaptarse a ambos costados. Necesita mejorar su toma de decisiones para ser más determinante. Aquino (Cruz Azul/México) es un vertical e incisivo extremo diestro que encara con frecuencia y acierto a su par. Explosivo en la arrancada, su bajo centro de gravedad le facilita el regate pero debe seleccionar mejor sus acciones.  Otsu (Borussia Mönchengladbach/Japón) es un dinámico atacante con facilidad para asociarse con sus compañeros de vanguardia. Poseedor de un potente disparo desde media distancia, ataca bien los espacios pero debe mostrar mayor determinación de cara a puerta.

Mario Martínez (Seattle Sounders/Honduras) es un habilidoso atacante zurdo que ofrece su mejor nivel moviéndose con libertad por detrás del punta. Preciso en el golpeo, peca de excesiva intermitencia en su juego. Ji Dong-Won (Sunderland/Corea del Sur)  es un espigado ariete de interesantes movimientos que le permiten crear peligro de cara al marco rival. Generoso a la hora de fabricar espacios, es inteligente en el juego entre líneas debe mejorar su eficacia en la finalización. Bellamy (Cardiff City/Gran Bretaña)  es un atacante poderoso físicamente que destaca por su osadía a la hora de buscar la portería rival. Potente en la conducción, aunque es preciso en el remate es más frecuente verle fuera del área, asociándose con sus compañeros de ataque. Debe ser más regular. Neymar (Santos/Brasil)  es un atacante de excelente manejo de balón que derrocha osadía en todas sus interacciones con el cuero. Imprevisible cuando encara, es vertical en busca de la portería rival. Ha rendido por debajo de sus posibilidades en este certamen. Nagai (Nagoya Grampus Eight/Japón) es un incansable delantero que constituye un quebradero de cabeza para los centrales por su hiperactividad. Muy peligroso al contragolpe, también crea peligro cerca de un costado pero debe mejorar a la hora de finalizar las jugadas.